Barcelona vive horas previas a la apertura del Salón Náutico Internacional, y Marina Port Vell fue esta tarde el punto de encuentro del sector. The Sea Garden acogió Nautik | Rumbo al Futuro, un encuentro de Nautik concebido como espacio para debatir, conectar y proyectar el desarrollo estratégico del ámbito marítimo y náutico en el que han colaborado Barcelona Capital Nàutica, PLAYTHEGAME Agency y el Port de Barcelona.
Después de que la presentadora y moderadora Eva Miquel Subías (founder de Bespoke Communication y periodista especializada en el sector marítimo), agradeciera a los asistentes su presencia, llegaron las palabras de Andrés Rodríguez, presidente de SpainMedia y editor y director de Nautik, quien no pudo asistir en persona, pero participó con un vídeo. En él explicó que la revista nace de la convicción de que existe «una gran comunidad de personas que aman el mar» (muchas de las cuales también viven de él) y del propósito de unirlas.
El mar es pasión, pero también un motor económico
Rodríguez defendió que el país no se entiende sin su costa: «Sin el mar, resulta imposible comprender nuestra principal industria, el turismo, e incluso nuestra propia identidad». Cerró con un compromiso: hacer crecer esa comunidad y recordar que «a todos nos une el mar y, espero que también, esta revista».

La bienvenida institucional corrió a cargo de Cristiano Badoch, director general de SpainMedia, que subrayó el buen momento del mercado español. Entre enero y septiembre se han matriculado 4.642 embarcaciones de recreo, un 7 % más que el año pasado. Los barcos a motor, que ya representan más del 40 % del mercado, crecen un 16%.
El impacto del mar en nuestra economía
Para Badoch, son cifras que reflejan «un sector dinámico, pero también en plena transformación». «Hoy hablar de náutica es hablar de mucho más que de barcos. Es hablar de industria, innovación, tecnología, turismo, diseño, empleo y nuevas formas de disfrutar del mar», afirmó.
Nuestro director general puso el foco en la economía azul de Barcelona, que genera más de 15.000 puestos de trabajo y alrededor de 4.000 millones de euros de facturación. De ahí planteó los retos del sector: «¿Cómo hacemos que este ecosistema sea cada vez más competitivo? ¿Cómo conectamos mejor puertos, marinas, industria, innovación y ciudad?». Añadió una tercera cuestión: cómo aprovechar las nuevas tecnologías para construir el futuro de la náutica.

Badoch apuntó también a otro fenómeno: el mar se ha convertido en parte central de la estrategia de muchas marcas, que lo integran en su forma de comunicar, de diseñar y de crear experiencias para un consumidor que «busca algo más que un producto».
Cinco voces del ecosistema náutico
A continuación se celebró la mesa de debate «Hacia un ecosistema náutico competitivo: marinas, industria auxiliar, innovación e integración puerto-ciudad». Moderada por Miquel, en ella participaron David Pino, director de Port Vell, Fernando Gayá, CEO de Barcelona Nautic Center, Jordi Carrasco, secretario general de ANEN, Manuel Lacalle, director de Expansión de D-Marin, y Rosina Motilla, responsable de Proyectos Estratégicos de Barcelona Capital Nàutica.

David Pino comenzó coincidiendo con Andrés Rodríguez, al señalar que «todos amamos el mar», y con Cristiano Badoch, al subrayar el impacto económico del mar: «En todo Port Vell trabajan unas 10 mil personas y tenemos 25 mil visitantes. Esto genera 1.600 millones directos y 2.200 millones indirectos en un estudio del 2023. En cuanto a lo social, el reto es arraigar el sector náutico a nuestro entorno. ¿Cómo? Creando empresas y a través de la formación». Pino también recordó que «Port Vell empezó en la época olímpica, dándose cuenta de que había que trasladar la actividad portuaria dura al sur y dejar esta parte a la ciudad».
También ahondó en la relación entre Barcelona y el mar Rosina Motilla: «Somos el enlace entre la competición y la ciudad. Está gobernanza público privada es compleja pero permite que podamos llevar a cabo muchos proyectos».
La responsable de Proyectos Estratégicos de Barcelona Capital Nàutica explicó que esta entidad ha realizado un estudio que ha permitido hacer un mapeo del sector recreativo que permitiera identificar los retos: «A partir de este estudio, hemos trazado un plan de acción, un proyecto que se ha hecho con el sector y con todas las administraciones conjuntamente, ya que nuestra ambición es poder escalar a otros niveles, es decir, seguir siendo relevantes en la náutica recreativa, pero apuntando hacia la comercial».
Por su parte, Jordi Carrasco apuntó que, si bien «España ya es competitiva en la náutica de recreo, para ser competitivos necesitamos una infraestructura y ahí tenemos una barrera. Hay ciertas láminas de agua donde la náutica de recreo puede ser protagonista». Carrasco explicó que «en la Asociación Nacional de Empresas Náuticas estamos haciendo un estudio de impacto económico donde seamos capaces de dimensionar el valor que genera la náutica». Además, señaló que «en toda localidad donde hay un puerto, este es como un polígono industrial y tiene efecto multiplicador con puestos directos no solo relacionados con el amarre o con el gasto, sino la propia embarcación que necesita servicio y reparación».
También puso el foco en el empleo Manuel Lacalle. Tal como explicó, «una realidad muy llamativa que hemos visto es que el mayor indicador del éxito de una marina es el servicio que recibe de los empleados. Por mucho que inviertas en grandes instalaciones, lo que más valora el cliente es que le reciba un marino sonriente, que se sienta cuidado y a gusto». Además, señaló que «intentamos promover la movilidad entre marinas: tenemos un montón de marinas para incentivarlo».
También sobre el empleo se pronunció Fernando Gayá, al expresar que «una de nuestras principales inquietudes es tener mano de obra y las empresas que tenemos que subcontratar para llegar a buen puerto. Hoy es uno de los principales retos. Es un reto promover e incentivar a incorporar a gente joven en estas profesiones».
«Nuestro sector ha sufrido una evolución importante a remolque y en función del crecimiento de las flotas de embarcaciones deportivas», prosiguió Gayá. «Desempeñamos un papel importante porque formamos parte de todo un conjunto de engranajes para que los barcos en verano y en temporada alta estén en condiciones y sus armadores tengan los menores problemas posibles», prosiguió.
Badoch resumió el espíritu de la jornada con una pregunta: «¿Hacia dónde va la náutica?». Nautik y Forbes España vieron logrado su objetivo: que el encuentro fuera, como dijo Badoch, «un punto de encuentro para escuchar a quienes están dentro del sector, a quienes están innovando y a quienes toman las decisiones sobre el futuro». La velada concluyó con un cóctel.

