En plena Sierra de Gredos, a poco más de una hora de Madrid, una pequeña isla de propiedad privada reúne todos los ingredientes de un cuento: un castillo de torres almenadas, un embarcadero propio y una autonomía energética total. Se trata de la Isla Centinela, en el embalse del Burguillo, en el municipio abulense de El Barraco.

El embalse se forma con las aguas del río Alberche y ocupa los municipios abulenses de El Tiemblo, El Barraco y Navaluenga. Entre las pequeñas islas e islotes que salpican su litoral escarpado destaca la Centinela, cuya única construcción es un castillo levantado en 1923 sobre una antigua atalaya.

El edificio está completamente reformado y conserva su estructura de piedra, con torres almenadas a semejanza de las fortalezas medievales. Se reparte en cuatro plantas conectadas por ascensor y suma unos 1.000 m² construidos. Terrazas panorámicas y grandes ventanales ofrecen vistas de 360 grados a los paisajes montañosos que rodean el embalse.

El corazón del castillo son siete habitaciones exteriores con baño y chimenea, algunas de ellas con jacuzzi integrado y vistas al agua. A ellas se suma un salón-comedor con cocina, un almacén, un garaje y una sala de máquinas. Todas las estancias disponen de climatización integral, tanto calefacción como aire acondicionado.

La propiedad cuenta además con un gran pabellón de fiestas con barra de bar profesional, acondicionado para habilitar cuatro dormitorios adicionales, cada uno con su baño. Con esa configuración, el conjunto puede alcanzar los 11 dormitorios y 11 baños.
Autosuficiente y accesible en barco
La isla es totalmente autosuficiente. Dispone de paneles solares, dos grupos electrógenos de respaldo y un sistema propio de depuración y filtración de aguas. El acceso se realiza normalmente en embarcación, desde el embarcadero privado. Durante los meses en que baja el nivel del embalse, la isla queda unida a tierra firme y se puede llegar en vehículo hasta la propia muralla.

