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La isla de DiCaprio que prometía curar el Caribe: 20 años después, sigue sin abrir

Leonardo DiCaprio compró en 2005 Blackadore Caye para restaurarla, pero el resort ecológico sigue sin abrir; su organización Re:Wild sí ha cerrado la compra de Isla Guafo, en Chile.

La imagen del actor como salvador de islas circula con fuerza, pero los datos disponibles obligan a separar lo logrado de lo anunciado. Leonardo DiCaprio está vinculado a dos territorios insulares en proyectos de conservación: Blackadore Caye, en Belice, y la Isla Guafo, en Chile. Solo el segundo caso responde, por ahora, a una operación de protección ya consumada.

Blackadore Caye: un proyecto con permisos, pero sin final

En 2005, DiCaprio adquirió junto al empresario hotelero Jeff Gram (propietario del complejo Cayo Espanto) esta isla deshabitada de 104 acres (unas 42 hectáreas), situada al oeste de Ambergris Caye y cerca de la barrera de arrecife de Belice. La operación se cifró en 1,75 millones de dólares (unos 1,56 millones de euros). El enclave sufría erosión costera, pérdida de manglares, deforestación y presión pesquera. El actor, cuyo patrimonio se estima en más de 267 millones de euros, vio en ello la oportunidad de «curar la isla».

En 2015 se presentó oficialmente la iniciativa Blackadore Caye, a Restorative Island, que pretendía ser el primer resort «restaurativo» del mundo y combinar turismo de lujo y recuperación ambiental. Los planes originales contemplaban 36 bungalós de hotel y otras 36 villas frente a la playa a la venta para inversores, sin uso de combustibles fósiles, con energías renovables, jardines de permacultura, sistemas de tratamiento de agua de lluvia y residuos y una estación de investigación sobre cambio climático. El proyecto aspiraba además a cumplir el Living Building Challenge, un exigente estándar ambiental que exige autosuficiencia en agua y energía.

Las medidas difundidas en 2016 incluían la plantación de unos 20.000 mangles rojos, la recuperación de la cobertura vegetal con especies autóctonas y la reserva de la mitad del terreno para conservación. Paul Scialla, fundador de Delos, se sumó a la iniciativa, y la apertura se había previsto inicialmente para 2018.

Dos décadas después, sin fecha de apertura

El Departamento de Medio Ambiente de Belice registra la evaluación de impacto ambiental revisada como aprobada, con un plan de cumplimiento ambiental firmado. Sin embargo, ese trámite no acredita que las obras estén terminadas ni que el ecosistema se haya recuperado. Según CEO Today, DiCaprio sigue siendo propietario de la isla, pero esta no está abierta al público, no hay fecha confirmada para el lanzamiento y la construcción ha sufrido retrasos importantes por cuestiones ambientales, trabas regulatorias y la dificultad logística de levantar un desarrollo sostenible de alto nivel en un ecosistema frágil. En las fuentes consultadas no se identificó documentación que confirme la inauguración del complejo.

El proyecto tampoco estuvo exento de polémica. Organizaciones como Bonefish & Tarpon Trust advirtieron de que las estructuras sobre aguas someras podían dañar hábitats clave para la pesca. En octubre de 2016, los promotores anunciaron que retirarían del diseño los alojamientos sobre el agua, aunque la entidad pidió además revocar el permiso concedido por si se utilizaba más adelante o sentaba un precedente. Las críticas llegan también desde un plano más general: ¿puede un complejo de ultralujo equilibrar su huella ambiental con un modelo de alto consumo?

Isla Guafo, el paraíso chileno

La otra pieza del puzle está en el Pacífico sur. En verano de 2025, Re:Wild, organización de la que DiCaprio es fundador y a la que ha pasado buena parte de la actividad de su fundación (que ha canalizado en subvenciones casi cien millones de euros), adquirió la Isla Guafo, conocida como «la pequeña Galápagos», con la intención de donarla al Estado chileno para crear un parque nacional. No se hizo pública la cifra, aunque se estima en torno a 30 millones de dólares (unos 26,8 millones de euros).

La isla alberga la mayor colonia reproductora del mundo de pardelas sombrías, además de pingüinos de Magallanes, nutrias, lobos marinos y ballenas azules. Cuenta también con un faro histórico de 1907 atendido por personal de la Armada de Chile. El actor aseguró en redes sociales que el enclave queda protegido de la minería de carbón, la tala y otras industrias destructivas.

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