Año nuevo, vida nueva. Eso ha debido pensar Elon Musk, CEO de Tesla y fundador de SpaceX, que ha empezado 2021 sin casa. Después de anunciar el pasado mes de mayo en su cuenta de Twitter que vendería todas sus propiedades físicas, comenzó a vender los inmuebles.

En una entrevista el multimillonario argumentó que “dedicar tiempo a construir una casa, incluso si es una casa verdaderamente genial, no es un buen uso del tiempo en comparación con desarrollar los cohetes para ir a Marte y ayudar a solventar la energía sostenible”. La realidad es otra y es que, en un tono más relajado, Musk reconoció que tenía muchas propiedades y que no pasaba tanto tiempo en ellas.

Un negocio de 122,3 millones de euros 

De esta forma el fundador de Tesla ya no tendría nada que le atara a Los Ángeles, donde llegó a tener hasta seis casa en Bel-Air, una de las zonas más exclusivas de California. A lo largo del año pasado el magnate se deshizo, como bien dijo, de todas sus mansiones. La primera de ellas, fue adquirida por el multimillonario chino William Ding por 22,6 millones de euros.

Cuatro meses después de su primer negocio inmobiliario Musk vendía la antigua casa de Gene Wilder (El jovencito Frankenstein) por 50,7 millones de euros. A su nuevo dueño, el sobrino del actor, le ponía la siguiente condición: no demoler la mansión ni hacer que perdiese “su alma”.

En cuanto a sus otras propiedades, el multimillonario las ha colocado en un mismo acuerdo por un total de 49 millones de euros. El comprador es el promotor local Ardie Tavangarian, según informan medios locales.

Elon Musk compró todos los inmuebles entre 2015 y 2019 por 45 millones de euros. Ahora que los ha vendido todos, Musk está alquilando una mansión en la cima de la colina Pacific Palisades por 286.000 euros al mes.

No obstante aunque ya no tiene casas en Los Ángeles, el multimillonario posee una propiedad en California de 19 hectáreas situada en Silicon Valley y valorada en 19,1 millones de euros.

Nueva vida el Texas

El magnate declaró al periódico estadounidense The Wall Street Journal que, uno de los motivos que le han llevado a abandonar California es que el Estado “ha dejado de apoyar a los innovadores”. The Wall Street Journal mencionó que otra de las razones que han motivado el éxodo de Musk es que en Texas no existe el impuesto sobre la renta.

El empresario amenazó con trasladar la sede de Tesla en Palo Alto, California a Texas a principios de este año después de una discusión con los funcionarios del condado a propósito de si la fábrica de coches, ubicada en San Francisco, debía permanecer cerrada a consecuencia de las restricciones provocadas por la COVID-19.

Una decisión con la que Musk busca centrarse en dos nuevos proyectos de gran importancia para las compañías que dirige: el nuevo vehículo espacial de SpaceX y la Gigafactory de Tesla Inc., que se está construyendo en la capital de Texas, Austin.