Michael Jordan ha sido, es y será una leyenda del baloncesto, deporte que le catapultó como el atleta más rico del mundo. Esta es su historia.

Durante su época dorada, el exjugador de baloncesto participó en las cuatro finales de la NBA más vistas de todos los tiempos, marcando un récord de 29 millones de espectadores por partido en 1998.

Cuando se despidió definitivamente de los Chigado Bulls, la audiencia descendió un 45% y las finales de más alto rating –Golden State Warriors contra Cleveland Cavaliers– de 2016 y 2017 se posicionaron lejos de aquella cifra de finales de los 90 con un total de 20 millones de espectadores cada año.

Han pasado más de 20 años desde que se despidiera de la cancha, pero el interés por el jugador del baloncesto no se ha desvanecido. De hecho, en las últimas semanas vuelve a estar en boca de todos gracias al estreno de The Last Dance (El último baile), el documental de ESPN y Netflix.

La serie de 10 capítulos se centra en la carrera de Michael Jordan y en cómo los Chicago Bulls lograron su sexto campeonato de la NBA durante la temporada 1997/1998.

En la ficción televisiva, hay un capítulo en el que cuentan cómo se creó la zapatilla Air Jordan 1s para Michael Jordan y cómo ese acuerdo con Nike cambió el rumbo de los acuerdos entre marcas y deportistas.

Ingresos: Ocupó en abril el puesto 1.001 en el recuento anual de Forbes USA de los más ricos del mundo con una fortuna estimada en 2.100 millones de dólares.

Ingresos cuando era jugador: Ganó 94 millones de dólares antes de impuestos durante 13 temporadas con los Chicago Bulls y dos años con los Washington Wizards, además de los 4 millones de dólares que los Bulls le pagaron cuando se retiró de la temporada 1993-94 de la NBA para jugar en las ligas menores de béisbol.

Apoyos: La NBA hizo famoso a Jordan, pero fueron sus patrocinadores los que lo hicieron rico. Durante casi cuatro décadas, ha ganado 1.700 millones de dólares (antes de impuestos) fuera de la cancha de marcas como Nike, Coca-Cola, McDonald’s, Wheaties, Chevrolet y otras, y todavía lanza Nike, Hanes, Gatorade y Upper Deck.

Nike: La firma deportiva –que hace cinco años abrió la tienda Michael Jordan– siempre ha sido el mayor patrocinador de Jordan. Su primer acuerdo por cinco años firmado en 1984 fue de 500.000 dólares anuales. En 2019 sus ingresos ascendieron a 130 millones de dólares. Esta marca convirtió al exjugador de baloncesto en un negocio independiente hasta el punto de que Nike lanzó la zapatilla de baloncesto Air Jordan hace años y hoy sigue siendo un icono dentro y fuera de la cancha.

Hornets: Jordan esperaba volver a su papel de ejecutivo y propietario del equipo de baloncesto de los Washington Wizards cuando se retiró definitivamente en 2003, pero fue obligado a abandonar el equipo por el entonces propietario de los Wizards, Abe Pollin. Tres años después regresó, comprando una participación minoritaria en los Charlotte Bobcats, que desde entonces han sido rebautizados como los Hornets. Tomó el control mayoritario del equipo en 2010 en un trato valorado en 175 millones de dólares.

Inversiones: Aunque los Hornets son, con mucho, la mayor inversión de Jordan, ha participado individualmente en muy diversas inversiones en empresas. Una de las más destacadas fue su unión con su compañero del Salón de la Fama de la NBA, Magic Johnson, en 2018 como inversor en aXiomatic, que es la empresa matriz del equipo deportivo Team Liquid, valorado recientemente en 320 millones de dólares. Por otro lado, Jordan, junto a Jeanie Buss de los Lakers, Wes Edens de los Milwaukee Bucks y Wyc Grousbec de los Boston Celtics, lanzaron una marca de tequila super premium, Cincoro, el año pasado. La botella más cara de la línea, Extra Añejeo, se vende por 1.600 dólares. Asimismo, se unió al grupo de inversores que compró los Miami Marlins de MLB por 1.200 millones de dólares en 2017, lo que marca el regreso al béisbol del exjugador de la NBA, quien jugó en las ligas menores en 1994. (Se reincorporó a los Bulls al año siguiente con un memorable comunicado de prensa de dos palabras: “He vuelto”). Es dueño de un concesionario de coches y es socio del Cornerstone Restaurant Group, que dirige cinco restaurantes de la marca Jordan.

Los Chicago Bulls: Su magia también ha ayudado a otros a construir sus propias fortunas multimillonarias. En 1985, el año después de que Jordan fuera reclutado, Jerry Reinsdorf dirigió un grupo de inversión que pagó 16 millones de dólares por los Bulls. Cuando se retiró por segunda vez, después de la temporada 1997-98, los Bulls eran el equipo más valioso de la NBA.

Filantropía: Los beneficios de The Last Dance (El último baile) son destinados a obras de caridad. Por otro lado, Jordan se unió a la mayoría de los propietarios de la NBA con la promesa de pagar a los trabajadores de la arena por los partidos perdidos durante el paro del coronavirus. En los últimos años, emitió cheques de siete cifras para las labores de ayuda urgente en caso de huracán tanto en las Bahamas como en las Carolinas, y ha participado en la fundación Make-A-Wish durante tres décadas como donante y otorgante de cientos de deseos. Además, la primera –hay dos– Novant Health Michael Jordan Family Medical Clinics se creó para atender a los miembros menos privilegiados de la comunidad de Charlotte, proyecto al que Jordan inyectó 7 millones de dólares.

*Artículo publicado originalmente en Forbes USA

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