Sevilla, Bilbao, Granada… Estas son algunas de las diez ciudades españolas que forman parte de la Red de Ciudades Creativas de la Unesco (UNESCO Creative Cities Network, UCCN) creada en 2004 con el fin de estimular la Cooperación Internacional entre ciudades que invierten en la creatividad como motor de desarrollo urbano sostenible, inclusión social e influencia cultural; y de reconocer la creatividad de sus miembros en siete ámbitos: Artesanía y Artes Populares, Artes Digitales, Cine, Diseño, Gastronomía, Literatura y Música.

Las 295 ciudades en 90 países que actualmente forman parte trabajan juntas por un objetivo común: situar la creatividad y las industrias culturales en el centro de sus planes de desarrollo a nivel local y cooperar activamente a nivel internacional.

Con su unión, se comprometen a crear nuevas oportunidades para sí mismas y para otras ciudades en el marco de una plataforma internacional; a compartir sus mejores prácticas y sus experiencias; y a desarrollar alianzas que involucren a los sectores público y privado, así como a la sociedad civil, para:

  • Fortalecer la creación, producción, distribución y difusión de actividades, bienes y servicios culturales en el ámbito local.
  • Desarrollar polos de creatividad e innovación y ampliar las oportunidades para creadores y profesionales del sector cultural.
  • Mejorar el acceso y la participación en la vida cultural, en particular para los grupos e individuos vulnerables.
  • Integrar plenamente la cultura y la creatividad en los planes de desarrollo sostenible.

Las ciudades pueden solicitar su admisión a la Red y adherirse al programa, asegurándose así la posibilidad de jugar un rol continuo como centros de excelencia creativa y apoyar a otras ciudades, especialmente a las pertenecientes a países en desarrollo, a cultivar su propia economía creativa. Además de reforzar sus capacidades a nivel local, hacer de la creatividad un elemento esencial del desarrollo económico y social, promover la diversidad de los productos culturales en el mercado nacional e internacional y consolidar su valor cultural.

La Red UNESCO de Ciudades Creativas del Mundo fue creada con el fin de vincular a ciudades que poseen una tradición creativa en los campos de la literatura, el cine, la música, las artes populares, el diseño, el arte digital y la gastronomía, y la protegen para incentivar su desarrollo económico y social.

Sevilla tiene un color especial

España se estrenaba en la Red en 2006 con Sevilla, declarada por la Unesco “Ciudad de la Música”. Su festival más famoso en este campo, la Bienal de Flamenco, muestra un género musical que fue reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco en 2010.

La capital hispalense rebosa creatividad y actividad musical, lo que refleja siglos de tradición e influencia musical a escala mundial. Desde las sinfonías, las óperas y los espacios públicos dedicados a la música, hasta las fundaciones, las organizaciones juveniles, las escuelas y los conservatorios: la ciudad ofrece a todos sus ciudadanos una forma de implicarse en la creación y la apreciación de la música. Sevilla apoya e impulsa esta industria con gran orgullo.

De norte a sur. Y de sur a norte

Tuvieron que pasar ocho años para que se colasen dos nuevas ciudades en la Red: Bilbao, en Diseño; y Granada, en Literatura.

Conocida por su rico pasado industrial, Bilbao ha experimentado en las últimas décadas profundas transformaciones sociales, culturales y económicas. Gracias al apoyo público y privado y a la amplia implicación social, la ciudad vasca se ha convertido en una referencia en campos como la arquitectura, el diseño industrial y de interiores, las nuevas tecnologías, la moda, el audiovisual, los videojuegos y la artesanía. Todos estos sectores están representados en el Consejo de Diseño y Creatividad de Bilbao Bizkaia (BiDC), un organismo público y privado formado por más de 150 miembros que comparten un objetivo común: fomentar el diseño y la creatividad para liderar la nueva economía.

Estos esfuerzos conjuntos han dado como resultado la transformación de Bilbao en una ciudad vibrante y dinámica con importantes instalaciones culturales que contribuyen a la economía en términos de creación de riqueza, empleo y bienestar social.

Por su parte, Granada, la primera Ciudad de la Literatura de habla hispana de la Unesco, tiene una larga historia como sede de poetas, escritores e intelectuales de renombre. Esta tradición ha convertido a la ciudad en un referente en cuanto a la producción literaria y la gestión de actividades relacionadas con el arte de la palabra. Las instituciones públicas y privadas, las editoriales y la sólida red de librerías proporcionan espacios y sinergias para un vibrante programa de actividades relacionadas con este campo. Cada año se celebran en la ciudad cientos de eventos literarios.

Granada es, sobre todo, la ciudad de Federico García Lorca, el escritor español más conocido y traducido después de Cervantes. La ciudad ha construido una amplia red de instalaciones, eventos e instituciones en torno a su figura y su legado. Entre ellos, el Premio de Poesía Federico García Lorca y el Festival Internacional de Poesía (FIB) que, con más de diez mil asistentes cada primavera, es el festival de poesía más importante de España.

Con sus estrechos vínculos culturales con América Latina y el Norte de África, Granada ve su papel en la UCCN como una oportunidad única para reforzar su vocación internacional. 

El triplete de 2015

En 2014 España hizo doblete, y en 2015 se superó: Burgos y Dénia —con su gastronomía— y Barcelona —con su Literatura— se colaron entre las Ciudades Creativas de la Unesco.

La ciudad castellano-leonesa es conocida por muchos de sus lugares emblemáticos, entre ellos las cuevas de la Sierra de Atapuerca, incluidas en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en el año 2000. Las excavaciones arqueológicas realizadas en estos yacimientos han convertido a la ciudad en un centro internacional de estudios sobre la evolución humana. Este rasgo distintivo se refleja en su gastronomía e industrias alimentarias, que representan un impulso creativo y económico para la ciudad al dar empleo al 26% de la población activa.

Como Ciudad Creativa de la Gastronomía, Burgos forma parte de la Red desde 2015 gracias al proyecto basado en el estudio experimental de los consumos de energía del cuerpo humano, relacionados con una alimentación saludable. El estudio, que se presentó con el nombre “Motores Humanos”, tiene por objetivo generar conciencia, a nivel local e internacional, de la relación entre la evolución humana y la gastronomía. La ciudad trabaja tanto con la experiencia de la Universidad de Burgos en diferentes programas relacionados con la biotecnología y la nutrición, la tecnología de los alimentos y la vanguardia gastronómica, como con el Centro de Investigación de la Evolución Humana (CENIEH). 

Burgos, que participa en varias redes de ciudades gastronómicas a nivel europeo destinadas a promover la gastronomía como un impulso clave para el desarrollo urbano sostenible, ostenta el título de Capital Española de la Gastronomía desde 2013.

La ciudad castellano-leonesa no es la única española que sobresale por su gastronomía. Dénia (Alicante) es también Ciudad Creativa en esta materia, cuya visión se centra especialmente en la aparición de modelos innovadores de ecosistemas alimentarios locales.

El sector gastronómico se inspira en la dieta mediterránea y en conceptos como el de Slow Food, promoviendo una alimentación sana basada en recursos y productos locales con el objetivo de garantizar un desarrollo más sostenible. Tanto es así que, las industrias gastronómica y alimentaria son los principales motores económicos de la ciudad, con más de 500 empresas que generan 2.500 empleos directos.

Dénia también hace hincapié en la importancia de los enfoques transversales, así como de la cooperación entre múltiples partes interesadas, para promover la gastronomía, desarrollando una amplia gama de actividades y eventos en los que participan tanto actores locales como internacionales, como el Concurso Internacional de Cocina Creativa de la Gamba Roja de Dénia, que cuenta con la participación anual de 50 chefs de todo el mundo.

Asimismo, apuesta por el intercambio de conocimientos, experiencias y buenas prácticas, especialmente en el marco del programa África Abierta, una iniciativa de la Fundación Cultural Balearia, gracias a la cual ha iniciado una fructífera relación de hermanamiento con Tánger (Marruecos). A través de este programa, Dénia pretende difundir las acciones y objetivos de la Red de Ciudades Creativas de la Unesco en África y los Estados Árabes para animar a más ciudades de estas regiones a unirse en el futuro, con el fin de seguir fomentando la cooperación multilateral.

Por su parte, Barcelona se une a Granada en el campo de la Literatura. Desde el siglo XIX, ha sido reconocida universalmente como centro editorial de las literaturas española, latinoamericana y catalana. Popular entre los grupos multinacionales y con una próspera escena editorial independiente, el sector aporta un valor de 1.200 millones de euros a la economía regional y se ha consolidado en las dos últimas décadas tanto a nivel local, como demuestra el doble de bibliotecas públicas, como a nivel internacional, con un 44,8% de las exportaciones de libros destinadas a la región de América Latina.

El sector de la literatura en Barcelona mantiene su dinamismo internacional a través de la organización de un amplio abanico de ferias internacionales del libro, entre las que se encuentra Liber, que es la feria en lengua española más importante de Europa con un enfoque especial en los contenidos digitales. La ciudad también es la sede del PEN catalán, el tercer miembro más antiguo de la ONGI PEN Internacional. El «Programa de la Agencia Literaria Regional» lleva a cabo, en particular, lecturas en lugares inesperados de la ciudad, como en campos de fútbol, en el Parlamento de Cataluña, en el edificio del Parlamento local de Barcelona y en los trenes, además de celebrar conferencias y talleres en centros penitenciarios y hospitales.

Para seguir fomentando la creatividad, la Oficina Municipal de Cultura destina 130.000 euros a apoyar eventos literarios y a potenciar el impacto internacional de la ciudad en este ámbito. Además, Barcelona es una de las ciudades que inició la Agenda 21 de la cultura, lo que demuestra una rica experiencia en cooperación internacional y el compromiso de situar la creatividad en el centro de su agenda política urbana, trabajando hacia un enfoque de desarrollo inclusivo basado en la viabilidad económica, la equidad social, la responsabilidad medioambiental y la vitalidad cultural.

Terrassa, de película

Con su primera proyección cinematográfica celebrada en 1887, Terrassa (Barcelona), que se unió a la Red en 2017 en el campo de Cine, ya había comenzado a consolidarse como una de las ciudades pioneras en España de la industria cinematográfica. Reinterpretando el modernismo industrial en el que se basó su crecimiento durante el siglo XX, la ciudad se propuso consolidar su industria cinematográfica en los primeros años del siglo XXI mediante el desarrollo de un ecosistema educativo con formación audiovisual y la construcción del Centro de Conservación y Restauración de la Filmoteca de Cataluña, que abarca cien años de historia del cine regional. En la última década, la ciudad ha sido testigo del desarrollo de un importante movimiento de cine amateur, liderado especialmente por el arquitecto Jan Baca y el pintor Antoni Padrós, que abordan el cine como un lenguaje nuevo, transversal y universal.

Además de ser uno de los centros de creación audiovisual más importantes de España, Terrassa es la sede de la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals (ESCAC), que cuenta entre sus alumnos con Juan Antonio Bayona, director de Lo imposible y El orfanato, galardonada con el Premio Goya. En colaboración con el ayuntamiento, la ESCAC está detrás del Festival de Cine Base, un evento que intercala la proyección de las primeras películas de jóvenes talentos. Terrassa también alberga el Parque Audiovisual de Cataluña (PAC), un importante centro de producción compuesto por varios estudios cinematográficos, una incubadora de industrias creativas y un clúster empresarial.

A través del Laboratorio Baumann, el Ayuntamiento de Terrassa ofrece un programa específico de becas de creatividad destinadas a jóvenes artistas, una de las cuales apoya directamente proyectos audiovisuales experimentales. Reafirmando su compromiso estratégico con la formación, también patrocina parcialmente a la ESCAC a través de becas concedidas a los estudiantes. Aprovechando su experiencia con otras redes de ciudades, como Eurocities, y con programas internacionales como Interreg Med, Terrassa busca consolidar y compartir su experiencia en la cooperación internacional con otras Ciudades Creativas para promover un desarrollo sostenible apoyado en las industrias culturales.

Canciones y proyecciones

La música es una parte fundamental de la identidad cultural de Llíria (Valencia). Tanto es así que fue esta materia la que la impulsó a formar parte de la Red en 2019.

La ciudad tiene una larga historia musical que se remonta al siglo III antes de Cristo. Con el paso del tiempo, la ciudad ha desarrollado su reputación musical y sigue impulsando este sector dedicando en torno a 1,75 millones de euros anuales, lo que supone el 10,38% del presupuesto de la ciudad, a su continuo crecimiento.

A lo largo del año, Llíria acoge diversos eventos musicales, entre ellos la Gastronomía y Música de Llíria. Este popular festival de jazz combina la música con la gastronomía local y el patrimonio de Llíria, proporcionando una plataforma para los artistas, además de mostrar la cocina regional. Además de organizar festivales de música, la ciudad también celebra varios concursos dirigidos a profesionales del sector y a jóvenes artistas, fomentando a los intérpretes nuevos y emergentes, además de proporcionar un apoyo continuo a los que ya forman parte de esta industria. Desde 2005, el Concurso Internacional de Jóvenes Intérpretes de Llíria se ha convertido en un acontecimiento destacado, que respalda a los próximos artistas en un escenario global y se centra en la promoción de la música tradicional y clásica.

Desde hace 64 años, la Semana Internacional de Cine (SEMINCI) de Valladolid sitúa a la ciudad en el corazón del cine independiente internacional. Uno de los hechos que le han otorgado formar parte de la Red en el campo del Cine también en 2019. La ciudad ofrece un programa de actividades creativas que busca inspirar vocacionalmente, dar apoyo al cine independiente y fomentar la exploración de nuevos horizontes culturales, con el objetivo de utilizar el cine para educar, integrar y generar riqueza e igualdad.

Las empresas culturales de Valladolid representan el 12% del total de las empresas locales y el 20% de las empresas culturales de Castilla y León. El empleo directo creado por las más de 1.000 empresas de las Industrias Creativas y Culturales (ICC) asciende a más de 5.000 trabajadores y al 10% de la población activa de la ciudad.

Valladolid Film Office, creada en 2014, busca dar visibilidad al séptimo arte en la ciudad apoyando la actividad cinematográfica. Asimismo, la Universidad de Valladolid lleva 50 años organizando cursos de verano de estética cinematográfica.

La ciudad desarrolla proyectos de intercambio para profesionales del cine en torno a la temática «Rodaje y Turismo», así como un programa para promover la visibilidad de la mujer en la industria cinematográfica, jornadas de producción de cine publicitario, con el apoyo de la Asociación de Productores Españoles de Cine Publicitario, y Jornadas Sobre la Distribución Independiente.

Artesanía valenciana

Manises (Valencia) ha sido una de las 49 ciudades declaradas Ciudades Creativas de la Unesco en 2021 en reconocimiento a su compromiso de poner la cultura y la creatividad en el corazón del desarrollo y de compartir conocimiento y buenas prácticas. De esta manera, Manises entra a formar parte de la Red en la modalidad de Artesanía y Artes Populares, convirtiéndose así en la primera y única ciudad del Estado que ha conseguido esta distinción hasta el momento en esa categoría.

La ciudad ha trabajado con el fin de conseguir objetivos ambiciosos en esta candidatura desde las Concejalías de Turismo y Promoción de la Cerámica del Ayuntamiento de Manises junto con la Universidad Politécnica de Valencia, concretamente de la mano de la catedrática, Mª José Viñals, quien ya estuvo al frente de la exitosa candidatura de la localidad valenciana de Llíria.