Engel & Völkers ha elaborado una recopilación de algunas de las residencias que son un retrato de la historia y que están ahora más demandadas que nunca. Juan-Galo Macià, consejero delegado de Engel &Völkers en España, Portugal y Andorra, ha notado “un mayor interés por este tipo de propiedades en época de pandemia. Muchos de nuestros clientes buscan palacios, villas o fincas de recreo donde se conserva parte del arte y la tradición española y que, además, poseen amplios espacios interiores y exteriores”.

Una de estas propiedades se encuentra, desde 1847, en el centro de Córdoba. Un majestuoso palacio de dos plantas, con una fachada en rojo y ocre, cuya lista de huéspedes ilustres comienza con el rey Alfonso XII. Tras el monarca han pasado por él su hijo Alfonso XIII, los reyes de Jordania Hussein y Dina bint Abdul’l- Hamid, Antonio Cánovas del Castillo y los duques de Montpensier, entre otras personalidades.

En 1877, con motivo de la visita Alfonso XII a la ciudad, Ricardo Martel, IX Conde de Torres Cabrera, ordenó construir un riquísimo Salón del Trono, una de las estancias más emblemáticas de la propiedad, pero no la única. En el patio central del edificio, circunvalado con arcos sostenidos por 30 columnas se encuentra un conjunto de mosaicos romanos del siglo II que representan al dios Baco y su cortejo de valor incalculable. Otra de las joyas es la escalera de mármol negro con incrustaciones en mármol blanco y jaspe rojo que une las dos plantas del palacio.

En Cáceres, cuya ciudad vieja fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986, la compañía alemana posee dos propiedades de enorme valor: una finca con capilla del siglo XVIII a 30 minutos de la capital y el Palacio de Piedras Albas.

En la planta baja del palacio, el amplio zaguán da paso a un patio donde se encuentran dos dormitorios con baño, cuartos de estar y jardín. En la primera planta, donde se ubican cinco dormitorios y varias salas, destacan los artesonados del salón, comedor y despacho, así como el arco de cantería del siglo XVI que se abre en distintas direcciones para facilitar el paso entre las estancias.

También en la provincia de Cáceres, la finca del siglo XVIII, de tipo colonial, pertenece a las casas históricas de España y ha estado habitada por la misma familia durante cuatro generaciones. Se divide en dos edificaciones: la casa palacio, de dos plantas y el cortijo propiamente dicho, todo en torno a un amplio patio encalado blanco y albero. Las 17 hectáreas de la explotación están divididas en actividad turística, desarrollada en el hotel, y en actividad agrícola-ganadera: basada en la extracción del corcho, el cultivo de colmenas de abejas para la elaboración de miel y explotación extensiva porcina y bovina de raza Retinta.

En Valencia, la Lonja de la Seda y su grandiosa sala de contratación es una joya del gótico civil valenciano que fue declarada patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996. Engel & Völkers tiene en cartera la propiedad con más historia de la zona, en Serra, a 20 kilómetros de Valencia. Se trata de la casa de labranza de los cartujos de Porta Coeli inmersa en la Sierra Calderona, cuenta con una propiedad de 500 m2 distribuidos en tres plantas con terrazas, patios, barbacoa, piscina, frontón, gimnasio, zona de juegos, caballerizas y plataforma de tiro al plato. Además, posee una almazara, embalse de riego, pozo y centro de transformación propios, cámaras de vigilancia y vivienda para caseros adaptada a las últimas tecnologías.

En Segovia, a escasos cinco metros del acueducto romano –incluido en la lista de la UNESCO en 1985– nos encontramos la mansión del siglo XVI de los Marqueses de Peñas Rubias. Con cerca de 1.000 m2 habitables divididos en tres plantas, un cuidado jardín de 400 m2 y un patio interior de gran solera con otros 200 m2, esta casona histórica está exquisitamente restaurada.

El Monasterio y sitio de El Escorial (Madrid) fueron incluidos en la lista de la UNESCO en 1984. Cinco años después y siguiendo los estándares de un palacete neoclásico, se construyó esta villa de 812 m2 que representa la perfecta armonía entre lo antiguo y la tecnología más moderna. Una fusión que está presente desde que se accede al hall de entrada, donde dos puertas se abren a un gran salón abovedado pintado con frescos. En el exterior de la casa palaciega destacan los cuidados jardines escalonados, la gran piscina con solárium y el amplio garaje con tres plazas cubiertas y cuatro descubiertas.

Crecimiento en un año atípico

El 2020 ha estado marcado por la pandemia, un ejercicio atípico y desafiante en el que el sector inmobiliario no ha sido ajeno a la incertidumbre creada por la crisis sanitaria. Sin embargo, Engel & Völkers ha logrado crecer en el inédito año de la pandemia, incrementado los ingresos por comisiones un 14% en el mundo hasta alcanzar los 937,4 millones de euros. A nivel nacional destaca el crecimiento del 11,5% registrado en el segmento del alquiler, compensando el descenso en ventas, donde el volumen ha caído un 12,8%, hasta algo más de 1.600 millones de euros. “Si bien el coronavirus ha frenado la tendencia alcista de transacciones y precios en la compraventa de viviendas, también ha actuado de palanca aceleradora en el mercado del alquiler”, destaca Juan-Galo Macià, consejero delegado de Engel & Völkers para España, Portugal y Andorra.