Aragón recoge en su geografía maravillosos parajes que incluyen bosques en los que crecen los hongos, que contiene la trufa negra con más sabor de la provincia aragonesa. Este enclave alberga una malta artesana de suelo que es utilizada para elaborar la nueva cerveza de Ambar. La Ambar Trufada llega directamente de la tierra y de ella se extraen los aromas con que la trufa negra expande su territorio.

Esta trufa es maravillosa por su olor. Matices olfativos terrosos, herbales e, incluso, de los frutos secos se juntan ofreciendo una explosión de olores. Todo esto se expresa en una cerveza, después del proceso de extracción y maduración que tiene lugar en siete meses.

El proceso es asombroso, ya que la tierra estimula los granos de cebada que hace posible que el almidón se convierta en alimento para la levadura. Es la primera vez que se ha conseguido trasladar la organolepsia de la trufa a la cerveza. Este proceso ha tenido lugar gracias la tecnología del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón. El CITA ha jugado un papel clave en el proceso.

No solo es especial esta trufa por sus características, sino que además se trata del hongo más caro del mundo. Como ingrediente, es muy cotizado en las cocinas más exclusivas del panorama gastronómico mundial y los mejores chefs buscan sacarle el mayor partido.

Por supuesto, este precio viene en parte dado por la dificultad de conseguirlas. Conocidas como diamante negro, se usan cerdos y perros para su recolección. Entre noviembre y abril, es habitual ver a los recolectores con sus animales buscando hasta el último rincón del bosque.

La Ambar Trufada pertenece a la colección Ambiciosa Ambar, compuesta por 13 cervezas independientes y premiadas con 23 galardones internacionales. Además, es la interpretación más personal del maestro cervecero Antonio Fumanal.