Estados Unidos lo hace todo a lo grande. Mientras Europa vacila sobre si abrir sus lugares de ocio y en qué medida, Estados Unidos ya lo ha hecho de golpe y a toda mecha. Todas las miradas están puestas en el país super-size para buscar indicios de cómo será la vida post-pandemia.

Así han sido mis dos semanas de gira con David Guetta a través de un Estados Unidos recién salido del confinamiento. Ocho shows en dos semanas.

Nadie sabía a qué atenerse, pero la respuesta fue inequívoca y arrolladora. Las entradas se agotaron en cuestión de horas. Un buen comienzo. Tampoco nadie podía imaginar la energía de estas primeras fiestas post-pandemia. El propio David Guetta no daba crédito. Sus fans tampoco. Todos nos mirábamos boquiabiertos ante la alegría compartida, sabiendo que vivíamos un momento histórico. ¿Se sentían así los que vivieron los locos años 20 tras el fin de la gripe española? Nos habíamos acostumbrado a encerrarnos en nuestras casas, en nuestras redes sociales, en nuestros pensamientos y en nuestro silencio. Cada fiesta fue una liberación de la energía reprimida de los últimos 15 meses.

Miami, 4 de junio

La gira arranca el 4 de junio en Miami donde Guetta toca en la pool party del recién estrenado Goodtime Hotel, proyecto compartido entre Pharrell y el empresario de la noche, Dave Grutman. En Miami el virus parece un asunto del pasado y más desde que el gobernador de Florida eliminara todas las medidas de seguridad anti-Covid en mayo. Hace tiempo que ya nadie habla de mascarillas ni de pruebas PCR. De lo único que se hablaba en Miami esa primera semana de junio era de Bitcoin 2021, el evento más grande jamás dedicada a la cryptodivisa. Los NFTs están en boca de todos y más de uno presume de haber podido cenar con Jack Dorsey. No sé a cuántas cenas es humanamente posible que acuda Dorsey en el espacio de unos días, pero durante esa semana tal vez llegó a eclipsar la popularidad de David Beckham y su Inter Miami. Si el postureo fuera una moneda, Miami sería su principal plaza de cotización, pero eso forma parte del juego de la ciudad. Es un micro-cosmos que se retroalimenta y las redes lo propagan. En todo caso Grutman está más que satisfecho con el negocio a la salida de la pandemia, «Miami está que arde. Estamos viendo cifras casi dos veces mayores que las de 2019», me lo dice Grutman directamente a mi Whatsapp. ¡Ahí dejo mi dosis de postureo!

Pero estamos de gira y cada minuto cuenta. Nada más terminar su set a las 18:00 horas en el Goodtime Hotel, un conductor espera a Guetta para llevarle directamente desde el escenario al aeropuerto. Tiene que tomar el vuelo de las 20:45 horas a Las Vegas si quiere llegar a tiempo a la pool party del día siguiente. No queda otra opción que viajar de noche. United Airlines ya no sirve comida en la clase business debido a la pandemia. Por lo tanto, en el aeropuerto de Miami, aprovecha para comerse una ensalada envasada y cambiarse de camiseta antes de subirse al avión durante cuatro horas y media. Tras dos horas de retraso, por fin despegamos. Además, hay que tener en cuenta el cambio de horario: en Nevada son 3 horas menos que en Florida. Es la primera de muchas noches de sueño desvelado de la gira.

Las Vegas, 5 de junio

Hace una década, los hoteles en Las Vegas tuvieron la astucia de seducir a los mejores DJs del planeta y establecieron residencias al igual que lo hace Ibiza. Este es el noveno año de residencia de Guetta en el Wynn Hotel, el más lujoso de Sin City. Las Vegas aclaró de forma inmediata cualquier duda que pudo haber sobre cómo sería su reapertura. «Hemos pasado de cero a cien en un abrir y cerrar de ojos desde que la ciudad eliminara las restricciones el 1 de junio», me cuenta Emilio Gonzales, Director Ejecutivo de Marketing para Wynn Nightlife. Las más de 3.000 entradas para la pool party de Guetta en el Encore Beach Club se agotaron. El precio de las entradas se sitúa en 150 dólares para chicas y 300 dólares para chicos en taquilla. Si haces el cálculo, no olvides de añadir la consumición de bebidas y la venta de algunas botellas de champán que rondan los 50.000 dólares.

«La locura que estoy viendo supera con creces a la de 2019. Creo que todos nos habíamos malacostumbrado y ya no apreciábamos poder salir de fiesta. Yo también lo daba por hecho. Ahora aprecio más que nunca el poder tocar. ¡Estamos de vuelta y está siendo increíble!»

David Guetta

La temperatura de 42 grados no consigue apaciguar la energía de esa primera pool party. «La locura que estoy viendo supera con creces a la de 2019», explica Guetta. «Creo que todos nos habíamos malacostumbrado y ya no apreciábamos poder salir de fiesta. Yo también lo daba por hecho. Ahora aprecio más que nunca el poder tocar. ¡Estamos de vuelta y está siendo increíble!»

Guetta está acostumbrado a lidiar con los cambios horarios, el jetlag y el ritmo despiadado de las giras. Pero tanto él como todos los demás profesionales del sector de la música electrónica con quien me cruzo comentan lo difícil que está siendo volver al ritmo pre-pandémico. El DJ francés explica: «Me había olvidado por completo lo duro que es esto! Llevo 20 años en la carretera y mi cuerpo se había acostumbrado a ello. Durante el confinamiento, le cogí el gusto a acostarme y despertarme a la misma hora, sin tener que cambiar la hora de mi reloj todos los días, sin tener que viajar de noche. Y ahora, noto la diferencia. Estoy agotado… pero tan feliz!»

Miami, 11 de junio

Ese entusiasmo por pinchar para un público físico le motiva para atravesar de nuevo el país para tocar en la discoteca Story de Miami a la 1:30 horas de la madrugada. Hace días que se agotaron las entradas. Es la primera fiesta nocturna de la gira y otra noche de sueño desvelado.

Las Vegas, 12 de junio

Al día siguiente toca madrugar para sobrevolar Estados Unidos de nuevo y regresar a Las Vegas. El manager de Guetta, Jean-Guillaume Charvet, que viaja con él a todos sus sets desde hace 20 años, reza para que el vuelo salga a su hora. Debido a la diferencia horaria, un mínimo retraso en el vuelo comercial podría poner en peligro el comienzo puntual a la 1:30 horas de su set en la discoteca XS del Wynn Hotel.

‘Pool party’ en el Encore Beach Club de Las Vegas. (Foto: Danny Mahoney)

Esa noche XS muestra la diversidad del público que viene hasta Las Vegas en búsqueda de diversión post-pandémica: estudiantes de UCLA, multimillonarios asiáticos y mejicanos y gente proveniente de diferentes rincones de EE.UU. Todos se mezclan en la pista de baile. Parece que el consumo de champán también ha superado el de tiempos pre-pandémicos. Un cliente adinerado gasta 150.000 dólares en botellas de champán esa noche.

David Guetta se pudo vacunar a principios de año y por ello se siente cómodo sin mascarilla y rodeado de la multitud de gente. Confieso que yo, también vacunada, todavía no me siento cómoda y sigo alucinando con la audacia con la que EE.UU. se reabre. Ni en Miami ni en Las Vegas piden prueba de vacunación para entrar en estas fiestas. Todos circulan libremente y son pocos los que llevan mascarilla en público. Nueva York es diferente.

Nueva York, 16 de junio

Esperaron al 15 de junio y al tener un 70% de la población vacunada al menos de la primera dosis, antes de que el gobernador de Nueva York anunciara la eliminación de todas las restricciones anti-Covid. Al día siguiente David Guetta toca para la gran reapertura de Marquee, una de las discotecas más conocidas de la ciudad. Aquí sí piden una prueba de vacunación para poder entrar.

En la entrada de Marquee, bajo una gran marquesina iluminada en la que se puede leer Welcome Back NYC, una multitud hace presión esperando poder colarse, a pesar de que las entradas se agotaron hace tiempo. Tantas son las ganas que el grupo sigue ahí incluso cuando horas más tarde Guetta se marcha del club. La euforia de esa fiesta es innegable y entre los presentes se encuentra el jugador francés de los NY Knicks Frank Ntilikina.

Pero hay indicios que muestran que Nueva York aún está saliendo de este año pandémico. A nuestra llegada un domingo a las 23:00 horas, confiábamos en poder cenar en la ciudad que nunca duerme. Nos sorprendió lo difícil que fue encontrar un lugar donde cenar. Todos los restaurantes ya habían cerrado y los hoteles -incluido el chic Mercer Hotel– ofrecían un horario muy limitado de servicio de habitaciones. Al final terminamos comiendo unas porciones de pizza de pie en la acera a medianoche, algo que no nos importó en absoluto. Nueva York se despertaba del estupor del último año. Durante nuestra estancia vimos más estragos de la pandemia como el cierre permanente del mítico club Jazz Standard o el restaurante Lucky Strike.

«Hay mucha incertidumbre en Europa. Cada dos por tres se anulan festivales que hace dos meses se habían confirmado. Llevamos todo el año así. El verano 2020 fue mucho más fácil porque al menos sabíamos que todo iba a estar cerrado»

Jean-Guillaume Charvet, Manager de David Guetta

En la gran manzana, muchos nos aconsejan tener cuidado ya que sigue habiendo episodios de crimen y violencia. Parece ser la realidad de muchas ciudades en EE.UU. «En los primeros meses de 2021, varias ciudades siguen viendo altos niveles de crímenes», según indicaba Laura Cooper, la directora del Major Cities Chiefs Association a CNN. Es el caso de Miami, Nueva York, Chicago, Los Ángeles entre muchas otras y una realidad patente de esta reapertura americana. Los expertos apuntan a una serie de factores que lo provocan que incluyen el colapso económico, la ansiedad de la sociedad provocados por la pandemia, los cambios en el cuerpo policial tras las protestas anti-policía o la liberación temprana de acusados criminales antes de concluir sus condenas o de incluso ser juzgados para reducir la propagación del virus en las prisiones americanas.

Pero esos días en Manhattan solo notábamos la explosión de vida en las calles primaverales. Guetta recuerda lo vacía que estaba la ciudad en mayo 2020 cuando tocó su concierto benéfico United at Home sin público desde la cima de Rockefeller Center, retransmitido online: «Era increíble ver esas grandes avenidas tan vacías en esta ciudad que nunca para. Jamás lo olvidaré».

El manager de Guetta añade: «Hace tan solo un mes tuvimos que cancelar la gira porque las discotecas seguían cerradas. Por ejemplo teníamos confirmado tocar en el club Brooklyn Mirage a finales de mayo y a día de hoy sigue cerrado». «Esta incertidumbre la sigo viendo ahora en Europa. Cada dos por tres se anulan festivales que hace dos meses se habían confirmado. Llevamos todo el año así. El verano 2020 fue mucho más fácil porque al menos sabíamos que todo iba a estar cerrado. Este verano 2021 es un baile permanente de confirmaciones y anulaciones», detalla. Al poco rato recibe la noticia de la posible anulación de Tomorrowland, el festival más grande de música electrónica de Europa, que ya se había pospuesto de julio a septiembre. «Uno más que cae. ¡Todo el trabajo de estos últimos meses para decidir la agenda, la logística, para que luego se anulen las fechas!», grita Charvet tapándose la cara con las manos. Y mientras tanto David pregunta: «Oye, ¿Dónde tocábamos mañana? Era Washington D.C. o primero Vegas?».

Washington, D.C., 17 de junio

Esta vez en un vuelo comercial no llegaríamos a tiempo al próximo show en Washington, D.C. Es en el coche camino al aeropuerto de aviación privada de Teterboro cuando empieza el aluvión de alertas de Google sobre el nuevo acuerdo de David Guetta con Warner Music sobre su catálogo de música. «Sigo alucinando con la magia de crear una canción de la nada. «El poder crear algo que antes no existía, el componer una melodía y que eso se convierte en un catálogo de música. Es algo mágico que me sigue fascinando», explica Guetta.

Tras habernos ido a dormir todos a las 7:00 horas después del show en Nueva York, respiro aliviada cuando Charvet nos comunica que el set de esta noche en el club Echostage de Washington, D.C. comienza a medianoche. Medianoche es temprano. Pienso en el sueño perdido que podré recuperar después. Me cambio de ropa en el baño del avión porque nada más aterrizar nos vamos directos al concierto.

Pete Kalamoutsos, CEO de Echostage, nos cuenta, que recibió luz verde de las autoridades para poder organizar este show hace poco más de dos semanas. Las 3.000 entradas se vendieron en unas horas. «Llevábamos meses pidiendo a las autoridades claridad sobre la reapertura de nuestro sector. Esta reapertura desorganizada provoca que las discotecas de las grandes ciudades confirmemos los DJs lo antes posible para que no se nos adelante otra ciudad. Además necesitamos tiempo para planear y para entrenar a nuestros equipos. Desde que me dieron la luz verde a finales de mayo, ha sido todo una carrera», dice.

Mientras Guetta se prepara para su set, Heather Stage, vicepresidenta de Echostage, entra en el camerino para informarnos de que el presidente Biden acababa de declarar festivo el día siguiente para poder celebrar el primer Juneteenth de la historia del país. La combinación de las palabras June (junio) y nineteenth (decimonoveno) conmemora el 19 de junio de 1865. En esa fecha el mayor general del Ejército de la Unión Gordon Granger llegó a Galveston, Texas, e informó a los esclavos de su emancipación. Al caer el día 19 de junio en un sábado este año, Biden declaraba el viernes 18 como festivo. «David, esto quiere decir que si quieres, puedes tocar hasta las cuatro de la madrugada al ser festivo mañana», le comunica Stage.

Esa madrugada, cuando por fin llegamos al Hotel Park Hyatt, el botones me cuenta que durante las protestas provocadas por la muerte de George Floyd, 400 oficiales de la Guardia Nacional se habían alojado en las 255 habitaciones de este hotel. Recuerdo esas imágenes de tremenda convulsión que recorrieron el mundo hace un año y en todo lo que ha vivido este país estos últimos doce meses.

Las Vegas, 19 de junio

Cuando estas de gira, las maletas apenas se abren y el desayuno se pide la noche anterior para no perder tiempo por la mañana. Me pesa no poder recorrer Georgetown o visitar algunos de los monumentos icónicos de la capital, pero tenemos prisa. Nos encontramos de nuevo atravesando el país para llegar a tiempo a otra pool party a las 15:00 horas en Las Vegas. Ya he perdido la cuenta de cuántas noches desveladas llevamos.

Entre los mensajes que le despiertan al manager de Guetta el sábado 19 de junio hay un rumor sobre la posible anulación del emblemático festival Creamfields en el Reino Unido. «Tenemos que lidiar con estas posibles anulaciones todos los días. Temo que si Creamfields se anula, puede influir sobre la decisión de mantener otros festivales en Europa».

A lo largo de toda la gira, los promotores de discotecas americanas preguntan, qué va a pasar este verano con Ibiza. A día de hoy, todavía nadie es capaz de confirmar nada para la isla blanca.

La pool party del 19 de junio en el Encore Beach Club del Wynn Hotel cierra la residencia de este año de Guetta en Las Vegas hasta su regreso en primavera 2022. La temporada no ha podido arrancar mejor. Pero mientras la tasa de ocupación de los hoteles aumenta, también lo hacen las temperaturas severas del sudoeste americano que pasa por su peor sequía desde hace 20 años. Las temperaturas rondan los 45 grados diarios y esto causa estragos en la gira americana de Guetta. La última fiesta de su gira es una pool party en Houston, Texas.

Houston, 20 de junio

Los instrumentos del jet, aparcado en la pista de aterrizaje desde su llegada a Las Vegas, se sobrecalientan con las temperaturas excesivas y el sol que no da tregua. Tras tres intentos el piloto decide que no es prudente despegar. Houston, tenemos un problema. Mientras Charvet busca de todas formas como llegar a tiempo para que Guetta pinche antes del toque de queda de Houston, el DJ se coloca sus cascos y se pone a trabajar en su música. No hubo manera de llegar a tiempo a Houston.

Las Vegas no deja de soñar y de crecer; ha aprovechado la pausa de la pandemia para coger impulso en una serie de nuevos proyectos ambiciosos. El grupo Madison Square Garden espera abrir en 2023 The Sphere, una nueva sala de espectáculos en forma de esfera que propone una tecnología de imagen y sonido puntera nunca jamás visto. Ahora en julio el Grupo Genting inaugura su nuevo Resorts World Hotel que incluirá una parada de la nueva red de túneles, Vegas Loop, que crea Elon Musk en el subterráneo de Las Vegas. Me cuentan que este nuevo modo de transporte permitirá viajar desde el hotel hasta el Centro de Convenciones en 45 segundos en lugar de los 20 minutos que lleva hoy en coche.

De la misma forma que Las Vegas aprovechó la tranquilidad de la pandemia para avanzar en sus proyectos ambiciosos, David Guetta no ha parado de crear nueva música. Cada dos semanas presenta una nueva canción. De camino a la puerta de embarque en uno de los trayectos de la gira, me enseña su móvil y con su sonrisa barbuda dice: «¡Anda mira qué bien! Mis dos últimos tracks, Heartbreak Anthem y Bed son número 1 y número 2 en los UK Dance Singles Charts!».        

Tengo la sensación de que la pandemia ha servido en algunos casos como excusa para recortar efectivos y sustituir a personas por códigos QR

Si la reapertura de los EE.UU sirve de indicio para el resto del mundo, vamos a querer más que nunca vernos, abrazarnos y bailar muy pegados los unos a los otros. Puede que Elon Musk tenga un nicho interesante a desarrollar en el transporte de DJs. Pero yo no puedo evitar la sensación de que la pandemia ha servido en algunos casos como excusa para recortar efectivos y sustituir a personas por códigos QR. Veo incongruencias como el no poder leer un periódico físico en el hotel debido a «medidas de higiene anti-Covid» y, sin embargo, sí poder enlatarme con miles de personas en la pool party. Nuestros sistemas inmunológicos van a tener que ponerse el turbo al estar expuestos de nuevo a tanto microbio después de 15 meses de distanciamiento social y no me sorprende el resfriado importante que he pillado.

En el último día de la gira leo el titular ‘La variante delta podría convertirse en cepa dominante en EE.UU» y pienso en la decisión que tomó el Reino Unido de retrasar de un mes su reapertura total por culpa de la misma variante. ¿Se habrá precipitado EE.UU. con una apertura tan repentina? Es propio del país norteamericano el ir a por todas y confiar en su fuerza económica. La preocupación por el aumento de la inflación está en boca de muchos, sobre todo entre los profesionales de la restauración e hostelería. Mientras tanto Guetta, muy contento con su gira americana de shows llenos hasta la bandera, ya ha regresado a una Europa que todavía no tiene claro cómo será este verano 2021. Al terminar esta crónica, recibo la confirmación de que el festival Tomorrowland se ha anulado definitivamente este verano.