Gastro

Neolith viste las barras y la alta cocina del Ñam Ñam Festival

Neolith transforma la cocina en un espacio donde diseño, funcionalidad y gastronomía se encuentran en perfecta armonía.

La gastronomía contemporánea ya no se limita a lo que ocurre dentro del plato; es una vivencia cultural, estética y sensorial donde el entorno juega un papel crucial. Con esta filosofía nace la primera edición del Ñam Ñam Festival, el encuentro internacional e independiente de experiencias gastronómicas que promete agitar los sentidos del público. En este escenario vibrante, Neolith emerge como un pilar esencial del evento. Como patrocinador oficial, la marca no solo vestirá las barras principales aportando su ya característica fusión de elegancia, resistencia extrema y funcionalidad, sino que elevará la apuesta con una propuesta inmersiva: una cena exclusiva dentro del programa OFF Ñam Ñam en su propio showroom, convirtiendo sus superficies en el lienzo perfecto para la alta cocina.

Para entender cómo el diseño es capaz de transformar el placer de una buena comida y cómo sus materiales responden a la presión del directo culinario, nos sentamos a conversar con el equipo de Neolith. Nos desvelan la sinergia, la identidad y la resistencia que dan vida a esta colaboración tan vanguardista como canalla.

¿Qué significa para vosotros formar parte de la primera edición de Ñam Ñam, el Festival internacional independiente de experiencias gastronómicas?

Para Neolith, formar parte de la primera edición de Ñam Ñam Festival significa acompañar el nacimiento de un proyecto con una mirada innovadora y profundamente vinculada a la experiencia, que entiende la gastronomía como una vivencia cultural, estética y sensorial. Un territorio en el que nuestras superficies encuentran un diálogo natural con la alta cocina, el diseño y la creación de espacios memorables.

Como marca líder en superficies de piedra sinterizada, Neolith mantiene una relación muy estrecha con el universo de la cocina, tanto desde el punto de vista funcional como emocional. Por eso, apoyar un festival que celebra la creatividad gastronómica, la cultura contemporánea y el placer de compartir encaja de forma natural con nuestra visión.

¿Cuál es el valor principal que compartís con la filosofía del festival?

El valor que más nos une es la pasión por crear experiencias con identidad. Ñam Ñam entiende la gastronomía como un lenguaje capaz de activar los sentidos, conectar personas y transformar un lugar. En Neolith compartimos esa visión desde la arquitectura y el diseño: nuestras superficies son elementos arquitectónicos que forman parte de la manera en la que se vive un espacio.

Otro valor que compartimos es la búsqueda de la excelencia, la apuesta por la creatividad y la voluntad de impulsar propuestas diferentes, capaces de conectar con públicos diversos desde el diseño y la innovación.

Si tuvierais que definir la experiencia que el público vivirá en vuestro espacio con una sola palabra, ¿cuál sería?

Sensorial.

Porque Neolith estará presente en un entorno donde todo invita a mirar, tocar, saborear y disfrutar. Nuestras superficies aportan una dimensión estética y material que acompaña a la experiencia gastronómica desde la elegancia, la durabilidad y el diseño.

En un festival con tanto movimiento, la funcionalidad es vital. ¿Qué ventajas ofrecen las superficies Neolith para los chefs que trabajan bajo presión en un evento así?

En un entorno gastronómico de alta exigencia, la superficie de trabajo debe responder con la misma precisión que el chef. Neolith ofrece unas elevadas prestaciones técnicas que resultan clave en espacios de uso intensivo: es una superficie muy resistente a las manchas, al rayado, a las altas temperaturas y, además, es muy fácil de limpiar.

Estas cualidades permiten trabajar con mayor seguridad, higiene y eficiencia manteniendo una estética impecable incluso en espacios sometidos a un uso continuo. Esta combinación de belleza, durabilidad y funcionalidad convierte a Neolith en una solución especialmente adecuada para entornos gastronómicos exigentes.

Vuestra cena exclusiva en el “OFF Ñam Ñam” une diseño y alta cocina. ¿Cómo influye el entorno y la superficie donde se come en el sabor de la experiencia?

En la alta cocina, el entorno forma parte esencial de cualquier experiencia gastronómica. La luz, el espacio, la textura de los materiales, la disposición de la mesa y la superficie sobre la que se presenta cada propuesta influyen en la manera en la que el comensal percibe y disfruta el momento.

En la cena OFF Ñam Ñam, Neolith aporta una materialidad elegante y precisa que eleva la experiencia y crea una atmósfera más cuidada, sofisticada y memorable. La superficie se convierte en parte del relato, creando un marco visual y sensorial que intensifica y transforma la manera en la que se disfruta la gastronomía.

Neolith aporta elegancia a las barras del festival. ¿Cómo seleccionáis los acabados para que armonicen con un ambiente tan vibrante y canalla?

La selección de acabados siempre parte del concepto del espacio y de la experiencia que se pretende generar. En un festival como Ñam Ñam, buscamos superficies que aporten equilibrio: diseños con presencia, capaces de destacar, pero también de integrarse de forma natural en un entorno vibrante y con carácter.

Neolith cuenta con una amplia variedad de colores, texturas y acabados que permiten trabajar con propuestas de gran riqueza visual, desde diseños más sobrios y elegantes hasta proyectos con mucha personalidad. La clave está en crear barras funcionales y resistentes, pero también espacios con fuerza estética e identidad propia.

¿Cómo definiríais la relación entre la arquitectura de un espacio gastronómico y el placer de disfrutar de una buena comida?

Un espacio bien concebido influye en la percepción del sabor, en el ritmo de la conversación y en la experiencia que proporciona una buena comida.

Los materiales construyen una atmósfera que puede hacer que la experiencia gastronómica resulte más íntima, más vibrante o sofisticada. En Neolith creemos que cuando la arquitectura y la gastronomía dialogan con coherencia, el espacio deja de ser un fondo para convertirse en una parte esencial del placer de disfrutar de la gastronomía.

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