En esta primera edición del Ñam Ñam Festival, Pascual Lateado se presenta no solo como una marca, sino como una declaración de intenciones. Su propuesta es clara: elevar el lácteo a través de la indulgencia y la sofisticación. Mediante combinaciones innovadoras y una textura que envuelve el paladar, Lateado llega para conquistar al público adulto que busca experiencias gastronómicas auténticas. Nos sentamos con ellos para entender cómo una sola palabra puede definir toda su presencia en el festival: Placer.
¿Qué significa para vosotros formar parte de la primera edición del Festival Ñam Ñam internacional independiente de experiencias gastronómicas?
Es una oportunidad perfecta para presentar a la marca Pascual Lateado y seguir conquistando al consumidor adulto que busca el placer como fuente de bienestar.
La marca, en poco más de un año, está redefiniendo el rol de los lácteos desde el placer que no se deja definir. Por eso, estar presentes en Ñam Ñam Food Festival nos brinda la oportunidad de presentarnos en un contexto donde la innovación y la creatividad gastronómica son protagonistas.
Creemos que el lácteo debe tener un hueco relevante dentro del mundo de las experiencias gastronómicas llegando a un público que valora la calidad y la innovación.
¿Cuál es el valor principal que compartís con la filosofía del festival?
Compartimos con el festival la necesidad de elevar lo cotidiano a algo memorable rompiendo con lo establecido. Lo hacemos a través del sabor y el disfrute, buscamos compartir una nueva experiencia, transformando el mundo de los batidos en una experiencia sofisticada y sensorial que encaja con el espíritu del festival.


Si tuvierais que definir la experiencia que el público vivirá en vuestro espacio con una sola palabra, ¿cuál sería?
Placer.
El concepto «adulto y sofisticado» para un batido es muy novedoso. ¿Qué rompe con lo tradicional en esta nueva gama Lateado?
Queremos elevar el placer del lácteo en todos sus sentidos a través de la indulgencia: con cremosidad única, con sabores más premium y diferenciales, así como una presentación cuidada. Nos acercarnos a códigos más propios de la alta pastelería o coctelería donde el disfrute y la calidad están en el centro.
Lateado propone un nuevo código de disfrute. ¿Cómo habéis logrado que la textura y el sabor de este producto por sí solo sea capaz de ofrecer una experiencia gastronómica completa?
Este innovador producto es único en el mercado porque pone en valor los mejores lácteos de Pascual, combinado con ingredientes sofisticados y un tratamiento especializado que consigue una textura y cremosidad nunca vista.
El resultado es una experiencia de consumo completa desde el primer momento: una textura sedosa que envuelve el paladar, un sabor equilibrado en cada sorbo y un final que invita a disfrutar sin prisa. Lateado no necesita nada más, transforma lo cotidiano en un auténtico momento de placer.

¿A qué perfil de público sorprenderá más Lateado: a quien busca un capricho nostálgico o a quien desea descubrir un nuevo estándar de sofisticación en el mundo lácteo?
Pascual Lateado está pensado para todos los que quieren disfrutar de nuevos placeres sin dejar de cuidarse. Buscan el placer consciente como forma de bienestar, como ese pequeño lujo cotidiano que te permites sin prisas.
En solo un año, la marca ha logrado algo muy significativo: entrar en medio millón de hogares en nuestro país, demostrando que cuando algo emociona de verdad, trasciende perfiles y conecta con todos.
El ritual de consumo es clave en una experiencia premium. ¿Cuál es la forma perfecta de disfrutar Lateado en Ñam Ñam para que sus matices conquisten a los paladares más exigentes?
La forma perfecta de disfrutar de Lateado en Ñam Ñam empieza por convertir cada visita en un pequeño ritual: bajar el ritmo, dejarse sorprender y abrir los sentidos. Lateado no es solo una bebida, es una experiencia pensada para disfrutarse sin prisa, en buena compañía y con atención a cada detalle.
La clave está en explorar sus cuatro sabores espectaculares – Natural, Café Arábica, Cacao Africano y Sabor Pistacho con Chocolate Blanco – para tener un recorrido sensorial completo. Cada propuesta tiene una personalidad única que se combina con una presentación elegante y un toque creativo que convierte cada sorbo en algo memorable. Y, sobre todo, se disfruta mejor compartiendo.

