Los deportistas de élite, particularmente los futbolistas, tenistas y corredores de F1, y los cantantes componen una minoría de ricos que ha alcanzado el estatus máximo de riqueza en poco más de una a dos décadas; más o menos lo que duran sus carreras artísticas. Y le sacan buen jugo, pero este año un poco menos. Los 100 top celebrities del mundo ganarán 6.100 millones de dólares brutos (4.800 millones de euros) en este año, pero al contrario de otros ejercicios, en que los emolumentos subían sin parar, en 2020 habrán facturado 200 millones de dólares (170 millones de euros) menos que en 2019.

En el grupo de los cinco mejores pagados figuran Cristiano Ronaldo, exjugador del Real Madrid, con 105 millones de dólares, y Lionel Messi, actualmente jugador del FC Barcelona, con 104 millones. Pero, para llegar al deportista español mejor pagado del ranking The world’s highest paid-athletes de Forbes, hay que bajar hasta el vigesimoséptimo puesto, con el tenista Rafael Nadal, que ganó 40 millones de dólares (34 millones de euros). De esta cifra, unos 14 millones correspondieron a ingresos por premios y los 26 millones restantes a los patrocinios. Entre sus patrocinadores figuran Kia Motors, Nike, Santander y Telefónica, entre otros.

Botas llenas de dinero

Nadal acaba de ganar su decimotercera copa del Roland Garrós y ha alzado el tenis a su máximo podio económico y deportivo, pero los puestos siguientes están dominados por futbolistas. Andrés Iniesta, exjugador del FC Barcelona y actualmente en el Vissel Kobe de Japón, ocupa el cuadragésimo sexto puesto con 29,6 millones de dólares (25,2 millones de euros) brutos. Iniesta gana 26,6 millones por jugar y otros tres millones por la esponsorización de Asics y Mikajus.

Rafael Nadal regresa este año al ranking de ricos en autonomías por Baleares y Andrés Iniesta se incorpora a la lista de ricos por Castilla-La Mancha

Ya más alejado, Sergio Ramos, capitán del Real Madrid, tiene unos ingresos estimados en 21,8 millones de dólares, de los que tres millones proceden de sus contratos con la cervecera Anheuser Busch y Nike.

¿Se acabó la fiesta?

Hasta este año, la élite de los deportistas ha sufrido poco el impacto del coronavirus, pero todo puede cambiar. Los clubes de fútbol tienen más estrecheces de liquidez, porque la Covid-19 ha vaciado las gradas de público y esto afecta a los patrocinadores y a las televisiones. Quizá por eso, este año los clubes de la Liga han pagado sólo 400 millones en fichajes, 2,5 veces menos que los más de 1.000 millones pagados en los dos años anteriores.

En España, la empresa Relevance calcula que el patrocinio aporta unos 1.100 millones de euros al Deporte y la Cultura. De esta cifra, un 66% se destina al fútbol y el resto a actividades como baloncesto (7%), música (6%) y tenis, con el 5%. El problema es que el 48,7% de los patrocinadores operan en sectores considerados de alto riesgo frente al coronavirus y sólo el 16,7% procede de sectores con riesgo limitado: alimentación, distribución, salud y tecnología.

A esto se une la cancelación de los eventos deportivos y culturales, lo que perjudica a los operadores de derechos audiovisuales y también resta visibilidad a los patrocinadores. En España no se han producido todavía renegociaciones de los cánones de patrocinio. Es más, una encuesta de la Asociación Europea de Patrocinio revela que más del 70% de los patrocinadores espera extender sus acuerdo actuales. Pero ya ha habido revocaciones de patrocinio en países como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania o Italia.

También, algunos clubes pueden sufrir problemas de liquidez y verse abocados a refinanciar deuda o venderse a un inversor. Pero esto no significa que el deporte se vaya a acabar, sino que podría cambiar de manos. En este sentido, un informe de la empresa Ecija señala que, además de los clubes, hay instalaciones deportivas (campos de golf, academias de tenis, etc.) con muy buenos activos que pueden atraer inversores: “El reto al que se enfrentará la industria del deporte en España será velar y facilitar la entrada de nuevos players“, señalan.

Una montaña rusa

Valorar la riqueza acumulada de los deportistas es complicado, porque depende no sólo de sus ingresos brutos sino de su capacidad de ahorro y sus inversiones. Además, el mercado del deporte es cruel: los futbolistas tienen una marca propia –su nombre– que cotiza por sí sola. Pero su valor teórico en el mercado puede dispararse hasta un 10.000% en sólo diez años y caer un 33% en sólo dos ejercicios. Y eso, siendo uno de los jugadores mejor pagados de España.

A David De Gea se le calculan unos ingresos brutos anuales de 25,7 millones de dólares gracias a su ficha en el Manchester United y el patrocinio de Adidas y Pepsico. Con sólo 29 años, si invierte bien su dinero, podrá aspirar a convertirse en un millonario más que pudiente.

La paradoja es que, según Transfermarkt, que analiza el valor de mercado en los fichajes del futbol, su valor de mercado ahora es de 40 millones, mientras que su cénit lo alcanzó en 2018 con 60 millones. Una cifra astronómica si se compara con su valoración en el club Atlético de Madrid a los 18 años: medio millón de euros.

Transfermarkt realiza su valoración en función del hipotético interés de los clubes de futbol, pero esta valoración no está relacionada con la ficha final que pueda pagar el club o la riqueza acumulada por el deportista.

¿Un negocio?

Los grandes clubes de fútbol gastan millonadas en las estrellas, pero ¿es realmente un negocio? En el caso de Andrés Iniesta parece que sí. En 2019, el año siguiente a su fichaje, el club Vissel Kobe aumentó su beneficio operativo hasta 11.440 millones de yenes (unos 96 millones de euros), una cifra inusual en Japón. Del beneficio, 1.200 millones de yenes procedieron de patrocinadores, muchos de ellos atraídos por lo que denominaron ‘efecto Iniesta’.

Pero en los clubs de fútbol, cuando se habla de valor de mercado hay que mencionar a dos equipos españoles: Real Madrid, el equipo mejor valorado del mundo, con 4.240 millones de dólares (unos 3.600 millones de euros), según el ranking internacional de Forbes, y el FC Barcelona, en segunda posición, con 4.024 millones de dó- lares. Ninguno de los dos cotiza en bolsa, pero están por delante del Manchester United. Con la cotización de septiembre, éste último vale unos 2.500 millones de dólares.

Para valorar los clubes deportivos (baloncesto, fútbol y fútbol americano) que no cotizan en bolsa, Forbes utiliza el criterio del enterprise value (fondos propios y deuda).

Jugadores comprometidos

Pau Gasol, jugador de la NBA, no aparece entre los 100 jugadores mejor pagados, pero formó parte de la lista en 2014 con 21,8 millones de dólares.

Este año, Gasol y Rafael Nadal han destacado por su solidaridad. Ambos sumaron sus esfuerzos a la Cruz Roja para recaudar al menos 10 millones de dólares para los afectados por la Covid-19. Previamente, Nadal apoyó también a sus vecinos de Mallorca por las últimas inundaciones en la isla.