El mundo de los superricos puede estar repleto de aviones privados, megamansiones y más dinero del que la mayoría podría soñar, pero la vida cotidiana de los multimillonarios parece mucho más típica de lo que muchos esperarían.

Así lo desvela una reciente encuesta de Forbes, en la que participaron 65 de las personas más ricas del planeta. Los resultados muestran que, si bien podrían fácilmente contratar a alguien para hacer estas tareas, muchos multimillonarios aún eligen hacer al menos algunas de ellas por sí mismos.

Más de un tercio dijo que regularmente hace la compra y saca la basura, mientras que el 40% cocina y pasea a sus perros. Más de la mitad de los encuestados dijeron que ven los juegos deportivos de sus hijos o nietos. (Tal vez sea el instinto competitivo.)

Aun así, estos ultrarricos tienen sus límites, sugiere la encuesta. Sólo el 10% de los encuestados informaron que trabajaban en sus jardines con regularidad. La única tarea menos popular fue lavar la ropa, que solo el 8% de los multimillonarios afirmo hacer.

Hay una miríada de razones por las que al menos algunos miembros de los superricos todavía realizan estas tareas ordinarias. El fundador de Amazon, Jeff Bezos, y el cofundador de Microsoft, Bill Gates, las personas más ricas número 2 y 4 del mundo con un valor estimado de 146,8 mil millones de dólares y 105 mil millones de dólares, respectivamente, han discutido previamente sus hábitos de lavar los platos todas las noches. «Me gusta cómo lo hago», aseguró Gates en una entrevista de Reddit de 2014.

Para algunos, como el inversor inmobiliario Charles Cohen, cuyo imperio estimado en 3,600 millones de dólares, hacer las tareas del hogar es una forma de relajarse fuera del trabajo. “Es divertido que menciones esto porque estoy volviendo de Home Depot, donde he comprado rociadores y bombillas”, dice Cohen en una llamada telefónica reciente. “Me gusta salir y hacer cosas por mi cuenta”.

El magnate inmobiliario describió tareas como hacer la compra y preparar una barbacoa como una «excelente manera de romper la semana». Cohen explica que creció en los suburbios de Westchester en Nueva York con un ama de llaves, y que él y su esposa intentan hacer más del trabajo doméstico en parte para dar ejemplo a sus hijos. “Se trata de hacer las cosas que disfrutas y crear un estilo de vida que defina tu forma de ser, la forma en que quieres que tus hijos te perciban, y los valores que quieres que adopten”, apunta Cohen. No es que él y su familia vivan una vida frugal. Poseen una propiedad de 15,7827 hectáreas en Connecticut con una sala de cine privada y un viñedo en Francia.

Qué actividades realiza regularmente

Nuestra exclusiva encuesta a 65 multimillonarios del mundo sobre qué tan normal es un día en la vida de un multimillonario revela que más de un tercio lleva a cabo tareas rutinarias como cocinar y hacer la compra, pero nada de doblar la ropa. Estos son los resultados:

  • El 46% asiste a partidos de sus hijos o nietos
  • El 40% cocina
  • El 40% pasea a sus perros
  • El 38% saca la basura
  • El 33% hace la compra
  • El 19% lleva a sus hijos o nietos al colegio
  • El 10% trabaja en sus jardines
  • El 8% lava su ropa

«Si el éxito te cambia, entonces creo que te has perdido todo el sentido de la vida»

Frank Vander Sloot

Frank VanderSloot, fundador y presidente ejecutivo de la empresa de salud y bienestar Melaleuca (y la persona más rica del estado de Idaho, Estados Unidos), asegura que hacer las tareas del hogar le resulta natural debido a la forma en la que creció. Hijo de un trabajador ferroviario, VanderSloot recuerda despertarse antes de la escuela para cortar leña y ordeñar las vacas en la granja de su familia en el norte de Idaho.

«La gente piensa que eres una persona diferente por el tamaño de tu cuenta corriente, pero no funciona de esa manera, al menos yo no lo creo», opina VanderSloot. Según dice, él y su esposa, Belinda, contrataron a alguien para ayudar con la limpieza de la casa, que tiene 15 habitaciones para acomodar a sus 14 hijos y 54 nietos cuando vienen de visita. Pero él y su esposa se encargan de la mayoría de las tareas del hogar, como cocinar y lavar la ropa; y pagan a sus nietos para que trabajen en el jardín. «Creo que la riqueza o el éxito ponen a prueba tu carácter más de lo que lo hace el fracaso, y hay que estar a la altura de eso», enfatizó. «Si el éxito te cambia, entonces has perdido todo el sentido de la vida».

Otro multimillonario, que pidió que sus comentarios permanecieran en el anonimato, dijo a Forbes que hace de todo, desde sacar la basura hasta lavar su ropa, «sí, incluso lavar la ropa y planchar ocasionalmente», porque «simplemente no se siente cómodo aceptando servicios personales de otros».

«Tengo un negocio multimillonario. Tengo muchas cosas que hacer, por lo que obviamente no es el mejor uso de mi tiempo hacer cosas en la casa para las que podría contratar a alguien».

— Jeff Greene

No todos tienen la misma filosofía

Como indica la encuesta, la mayor parte de los superricos no hace todas estas tareas: un 60% dice que no cocina; un 62%, que no saca la basura; y un 92%, no lava la ropa. Algunos pueden tener buenas razones. Jeff Greene, el magnate de bienes raíces con sede en Palm Beach que primero hizo su fortuna vendiendo hipotecas de alto riesgo durante la Gran Recesión, insiste en que, si bien es «bastante realista», la mayoría de las tareas y tareas domésticas están a cargo de su personal. «Tengo un negocio multimillonario. Tengo muchas cosas que hacer, por lo que obviamente hacer cosas en la casa para las que podría contratar a alguien no es hacer el mejor uso de mi tiempo», dijo.

Cuando tiene tiempo fuera del trabajo, Greene asegura que prioriza pasar tiempo con sus tres hijos pequeños, a quienes lleva a la escuela todos los días. «Estamos muy involucrados con nuestros hijos», dice, y añadr: «Es bueno hacerlo… En comparación con pelear con un contratista por una fecha límite, prefiero quedarme con mis hijos», concluye.