Con permiso de Ibai Llanos, el streamer más conocido de España, conseguir 1,7 millones de seguidores en TikTok hablando de finanzas en nuestro país es un hito que nos permite entronar, sin ningún reparo, a Fran Romero (Madrid, 2001). En su cuenta —la primera de su categoría por número de seguidores— se puede encontrar también el vídeo con más visualizaciones y likes, en ese área, del panorama nacional. Y, contra todo prejuicio, no le ha hecho falta marcarse ninguna coreografía.

Entonces, ¿Cómo ha conseguido este chico de veinte años ser seguido por el resto de influencers? Con sentido común a raudales en una red dónde no es lo que más abunda. Y, sí, también dosis de entretenimiento y espontaneidad.

PREGUNTA. En TikTok se ven psicólogos, científicos o farmacéuticos bailando frases con subtítulos, a ritmo de reguetón. ¿Si no hay baile no se gana?

RESPUESTA. Ja, ja, ja, para nada. Se puede ganar muchísimo sin hacer bailes. Es cierto que el contenido de entretenimiento tiene un alcance mucho mayor que lo puramente divulgativo, pero en términos relativos, en proporción a los seguidores que tienes, se gana mucho más haciendo contenido como el que hago. Eso no quiere decir que renuncie al storytelling, porque las redes cada vez son más disruptivas. He comprobado que cuando simplemente hablo a cámara impacto a menos gente que cuando hago conversaciones espejo, por ejemplo, donde la moraleja la captas de una manera mucho más sencilla.

P. Se autodenomina emprendedor 2.0, ¿por qué? 

R. Lo elegí con mi compañero Andrés y, ahora, la gente me pregunta por la calle: “¿Eres Fran Romero, el emprendedor 2.0?”. Ja, ja, ja. Igual por la rima. Me gusta porque se asienta en dos principios clave: utilizar la tecnología para potenciar los proyectos y desarrollar tu mindset hasta comprender que lo más importante no es emprender, sino salir e ir con tu pareja a cenar, por ejemplo. Estar con tu familia o con quien quieras. Disfrutar de la vida, al final. Si emprendemos es para ser libres, no para atarnos. No es para ser esclavo de tu propio proyecto, sino para que tu proyecto te dé libertad para disfrutar la vida, que es de lo que carece quien trabaja para un tercero. 

P. Si se es emprendedor ¿hay que estar en redes sí o sí?

R. Es cuestión de potenciar tu imagen con la tecnología. No implica dejar de ser tú, sino utilizar las redes para potenciar extremadamente tu proyecto: ya sea en publicidad, automatización de tareas, etcétera. Parece obvio, pero hay mucha gente que aún no lo hace.

P. Es curioso, porque antes se invertía dinero en publicidad y ahora se invierte tiempo y energía. ¿Es el tiempo el activo más rentable?

R. Efectivamente. ¡Yo que he llegado a invertir miles de euros en publicidad en Facebook y llevo un año sin gastar ni un céntimo! Sí, creo que es mucho más poderoso crear contenido de manera orgánica que hacer publicidad. Si yo hubiese tenido que pagar para impactar a más de 60 millones de personas en dos meses, habría endeudado a mis nietos. Y es algo que, si creas contenido de manera orgánica y que a nivel divulgativo tiene coherencia, es mucho más eficiente. Y si luego ese contenido lo puedes potenciar con publicidad, mejor.

P. Tiene un vídeo en el que analiza lo que llegó a ganar el humorista Khaby Lame en mayo de 2021. ¿Fue su mayor éxito?

R. Es bastante sorprendente que alguien del nicho del emprendimiento y las finanzas haya tenido un crecimiento tan exponencial en tan poco tiempo. Llegué a tener en torno a unos 63 millones de views en los últimos dos meses. Y, en esa temporada, hubo 10 días que íbamos a más de un millón diario, con días de 4,5 millones de views. Uno de esos días también fue el que más gente me siguió: 70.000 personas en 24 horas. Es una cifra altísima incluso para los influencers de entretenimiento. Otro día, en tres horas y media, lo que duró la final de la Copa Davis en la que me encontraba, me habían seguido 20.000 personas cuando volví a mirar el móvil.

“Es más poderoso crear un contenido relevante que hacer publicidad. He llegado a invertir miles de euros en Facebook y llevo un año sin gastar ni un céntimo. Si hubiese tenido que pagar para impactar a más de 60 millones de personas [como he hecho este año] habría tenido que endeudar a mis nietos”

P. ¿Y me confesaría cuánto ha podido llegar a ganar en un mes con TikTok?

R. En términos económicos, por desgracia, TikTok es una plataforma que paga muy poquito. Es muy difícil ganarte la vida. El mes que más pagó fueron 200 euros, ¡fíjate! Nosotros nos ganamos la vida monetizando nuestra audiencia. Es decir, que la red social actúa como filtro para que aquellos a los que les ha gustado el contenido y están interesados en profundizar y seguir aprendiendo vengan a Boost, nuestra academia y comunidad de emprendedores.

P. ¿Es la formación financiera elitista, tal y como está concebida?

P. Hoy en día, para nada; pero, por desgracia, sí que está concebida como tal. Es decir, la gente se piensa que para saber de finanzas tienes que ir a una escuela en Harvard y, efectivamente, es mejor que no hacer nada. Pero hoy en día puedes tener acceso a mucha educación financiera y mucho conocimiento de finanzas con creadores de contenido gratuito, foros o libros. Y está al alcance de cualquiera.

P. Pero en Internet se escucha de todo y el ámbito financiero, a veces, recuerda al de la nutrición, donde uno se puede encontrar con frases como “tómate tres pastillas que adelgazas 20 kg en una semana”. ¿Cómo distinguir un contenido de calidad?

R. Siempre hay gente que te puede engañar y no te das ni cuenta. Pero una forma medio fácil de descubrir si detrás de un mensaje hay fundamento es ver si, efectivamente, a quien lo lanza le está funcionando. Hay mucha gente que replica contenido de otras personas desde una esquina de su cuarto y ni siquiera invierte. No es nuestro caso, tenemos un equipo y experiencia detrás. Quizá por eso sea la cuenta de TikTok más grande del país. No lo sé.

P. Usted explica trucos para hacer negocio de maneras que ni imaginamos. Por ejemplo, haciendo dropshipping. ¿Hay más técnicas legales y relativamente rápidas como ésta de ganar dinero?

R. Hace tiempo que yo no hago dropshipping. Es muy difícil competir contra un gigante de la logística como Amazon por el envío. Hay técnicas rápidas de ganar dinero, pero que te hayan funcionado una vez no quiere decir que te vaya a funcionar siempre. Es muy importante que la gente entienda que no es fácil. Al final, vas a tener que trabajar siempre, aunque te apasione lo que haces: “El trabajo duro siempre superará al talento cuando el talento piense que es demasiado bueno para trabajar duro” [dijo el entrenador de basket Tim Notke]. 

P. ¿Qué relación cree que hay entre haber emprendido desde muy joven y ser el influencer de TikTok español de finanzas con más seguidores?

R. Creo que mucha. Porque cuanto antes empiezas antes fallas y, cuanto antes fallas, antes aprendes y, cuanto antes aprendes, antes mejoras. Al final la única forma de hacerlo es empezar y vale más un kilo de acción que un kilo de intención. Soy emprendedor. Siempre tuve claro que quería trabajar para mí y según mis propias reglas. Empecé muy joven en e-commerce, con dinero que me dejó de mi padre y, al principio, hice poco y mal. Poco a poco he ido aprendiendo. Soy amante de la formación, me formo cada día. Y creo que en parte es porque me apasiona lo que hago. Me flipa impactar vidas, me encanta educar. Como creo que tiene mucha responsabilidad mi trabajo, porque por desgracia no hay mucha educación financiera, me gusta el triple.

P. ¿Cuál es el perfil de su público?

R. Entre 1,7 millones de seguidores hay gente de todos los lugares del mundo, de todas las edades y sexos. Pero, mayoritariamente, son hombres de entre 18 y 40 años. Y, por el tipo de contenido que hago, hay más jóvenes que adultos. La mayoría está entre los 18 y los 30 años. Y hay de todo: gente que está iniciándose en las finanzas, personas muy expertas que demandan un contenido más serio y que, por norma general, es el que monetizamos en Boost.

P. Y usted, ¿qué estudió?

R. Estudié bachillerato de Ciencias Sociales y no lo acabé a pesar de tener todo aprobado. Como dice mi padre, soy un alma inquieta. Nunca he sido de hacer las cosas si no les veo un sentido. Me pasé a Marketing y Comercio, hice el año teórico y, cuando llegó el de las prácticas, también lo dejé. Me di cuenta de que no iba a potenciar lo que había aprendido, sino que me iban a tener de mozo. En aquel momento, además, ya estaba facturando 16.000 euros al mes con una tienda online. Pero desde entonces nunca he dejado de formarme. Porque, en el momento en el que adquieres el primer conocimiento que te impacta realmente, tu vida cambia y ya es como una droga. No puedes dejar de formarte.

P. ¿Cuál considera que ha sido su mejor aprendizaje hasta la fecha?

R. Curiosamente, practicar el desapego. Aprender a ser feliz sin nada. Leí un libro que me encantó, justo en un momento de mi vida en el que estaba mal y creo que ha sido, de largo, la mejor enseñanza que he tenido. El entender que, si tiene que venir vendrá, pero que si no, no pasa nada porque, al final, el último traje no tiene bolsillos.