El éxito se contagia. El claim de Forbes 30 Under 30 volvió a demostrarse en una edición que terminó con dos intervenciones memorables. Bad Gyal y Lola Lolita, por separado, pasaron revista a su trayectoria profesional y cerraron una intensa jornada de charlas que dejaron el terreno preparado para las del próximo año.
Mientras una, Lola, dejó claro que su autenticidad está y estará siempre por encima de las críticas, «prefiero ser auténtica y al que no le guste, que se vaya a tomar viento», Bad Gyal reconoció que delega menos de lo que debería en su día a día: «Mi proyecto soy yo misma. Cuando no tengo el control de la cosas no estoy bien». Ambas se confiesan amantes de sus profesiones y se sienten rodeadas de personas que velan por su bienestar, tanto personal como profesional, especialmente de sus madres: mentoras, refugio y socias.
En un festival dedicado a reconocer a quienes están transformando sus sectores antes de cumplir los 30 años, la presencia de Bad Gyal simbolizó una idea compartida por todos los asistentes: el éxito ya no responde a un único modelo. Con una carrera internacional, millones de reproducciones y una marca personal construida desde la autenticidad, la artista cerró una jornada de mesas, dedicada a celebrar el talento joven y la ambición de una generación decidida a cambiar las reglas del juego.
Un auditorio lleno de jóvenes. Fundadores, científicos, creadores de contenido, inversores, deportistas y empresarios compartiendo escenario, ideas y conversaciones con un mismo objetivo: inspirar a la próxima generación. Así se ha vivido la tercera edición del Forbes España 30 Under 30, una jornada que ha vuelto a convertir el talento joven en el gran protagonista.
El Festival Forbes España 30 Under 30 ha contado con el patrocinio de OMODA & JAECOO, Cervezas San Miguel, Redken, McDonald’s, Yamaha, Holded, Barceló Ron Dominicano y Universidad Camilo José Cela.
La encargada de inaugurar el encuentro fue Paloma Leyra, organizadora y presentadora del festival, que recordó el propósito con el que nació esta iniciativa. «Forbes es una lista, pero también es un punto de encuentro, una comunidad y un lugar de reunión para todos los que creemos que las mejores ideas siempre están por llegar», afirmó antes de destacar que esta edición ha recibido más de 300 candidaturas, una muestra, en sus palabras, del «enorme talento que existe actualmente». Para Leyra, el objetivo va mucho más allá de reconocer trayectorias:
«Se trata de detectar el talento, mirar hacia el futuro y poner el foco en personas que todavía no son referentes, pero que lo serán».
Esa misma idea fue recogida por Andrés Rodríguez, director y editor de Forbes España y presidente de SpainMedia, quien recordó el origen del lema que ha acompañado esta edición, «El éxito se contagia».
«Nunca supe muy bien de dónde salió esa frase, pero resume perfectamente lo que significa este festival», explicó. Para Rodríguez, emprender nunca ha sido una cuestión exclusivamente económica:
«Cada uno tiene que definir qué significa el éxito. El dinero es una consecuencia del trabajo bien hecho. Los emprendedores a los que admiro no trabajan por dinero; emprenden porque tienen una inquietud que necesitan alimentar cada día».
Una reflexión con la que invitó a los asistentes a construir proyectos con impacto y a entender el emprendimiento como una herramienta para ganar libertad y dejar un legado.

Con un mensaje que ha sobrevolado todas las conversaciones «El éxito se contagia», el encuentro ha reunido a algunos de los jóvenes que ya están transformando la empresa, la ciencia, la tecnología, la cultura y la creación de contenido en España. Más que una sucesión de ponencias, la jornada ha sido el reflejo de una generación que ha dejado de hablar del futuro para empezar a construirlo.
Porque el talento joven ya no entiende de sectores. La inteligencia artificial convive con la biotecnología, la economía digital con la industria, la creación de contenido con el emprendimiento y la innovación tecnológica con actividades tan tradicionales como la ganadería, la fabricación de embarcaciones o el desarrollo de ciudades más inteligentes. El denominador común ha sido la capacidad de detectar problemas reales y convertirlos en oportunidades de negocio con impacto.

Es el caso de Víctor Moure, que con solo 22 años lidera Kumbra Yachts, una compañía que ya distribuye sus embarcaciones en más de 15 países y cuya producción moviliza entre 150 y 200 proveedores, demostrando que el emprendimiento joven también puede convertirse en un motor para la industria española. O de Pablo López, cofundador de Innogando, que está llevando la inteligencia artificial y los sensores inteligentes al sector ganadero para impulsar una producción más eficiente y sostenible. También de Manuel Ferreira, al frente de ADCities, convencido de que la innovación consiste, sobre todo, en encontrar nuevas soluciones para problemas que llevan décadas esperando respuesta.
A lo largo del día también hubo espacio para reflexionar sobre cómo la inteligencia artificial está redefiniendo la forma de emprender, el futuro de la salud y la biotecnología, el auge de la economía de los creadores o los retos que afrontan quienes deciden levantar una empresa antes de cumplir los 30 años. En todas las conversaciones apareció una idea compartida: el éxito ya no depende únicamente de tener una buena idea, sino de la capacidad para ejecutarla, rodearse del mejor talento y generar un impacto real.
El festival volvió a demostrar que el emprendimiento español atraviesa uno de sus momentos más dinámicos. Una generación que piensa en global desde el primer día, que compite en mercados internacionales, que atrae inversión y que entiende la innovación como una herramienta para transformar sectores enteros y mejorar la vida de las personas.
La tercera edición del Forbes España 30 Under 30 no solo reunió a algunos de los nombres llamados a liderar la próxima década. También confirmó que existe una comunidad cada vez más sólida de jóvenes decididos a compartir experiencias, crear alianzas e inspirar a quienes vendrán después. Porque si algo quedó claro durante toda la jornada es que el lema de esta edición era mucho más que una frase: cuando el talento se reúne, el éxito se contagia.

