Las tres mayores fortunas de Portugal acumulan un patrimonio conjunto de 12.140 millones de euros y controlan algunos de los grupos empresariales más influyentes de la economía lusa, desde el gigante energético Galp hasta la cadena de supermercados Jerónimo Martins o la red hospitalaria privada CUF. Según la clasificación publicada por Forbes Portugal, las familias Amorim, Soares dos Santos y Guimarães de Mello vuelven a ocupar el podio de las mayores fortunas del país, consolidando un legado empresarial construido durante décadas y con una fuerte presencia en sectores estratégicos como la energía, la distribución, la salud, la industria o las infraestructuras.
A continuación, repasamos quiénes son, cuánto dinero poseen y cómo levantaron algunos de los mayores imperios empresariales de Portugal.
1. Familia Amorim

Patrimonio: 5.840 millones de euros
Edad: Maria Fernanda Amorim, 91 años (como cabeza visible de la familia)
Origen de la fortuna: Energía, corcho, lujo e inversiones
Las mujeres de la familia Amorim vuelven a liderar la clasificación de las mayores fortunas portuguesas. Fernanda Amorim, viuda del empresario Américo Amorim, y sus hijas Paula, Marta y Luísa administran un patrimonio valorado en 5.840 millones de euros, lo que las convierte, además, en la única familia portuguesa presente en la lista global de multimillonarios de Forbes.
El origen de esta fortuna se encuentra en la figura de Américo Amorim, conocido durante años como el «rey del corcho» por transformar Corticeira Amorim en el mayor productor mundial de este material. A partir de ese negocio familiar, el grupo fue diversificando sus inversiones hasta convertirse en uno de los grandes conglomerados empresariales del país.
Actualmente, el mayor activo de la familia es su participación en Galp, de la que controla de forma indirecta cerca del 36,7% a través de Amorim Energia. A ello se suman participaciones en Corticeira Amorim, el Banco Luso-Brasileiro, el grupo Amorim Luxury, numerosas propiedades inmobiliarias y explotaciones agrícolas.
Cada una de las herederas ha desarrollado además su propio ámbito de actividad. Paula Amorim, presidenta del consejo de administración de Galp, ha impulsado el crecimiento del negocio del lujo con enseñas como Fashion Clinic o JNcQUOI. Luísa Amorim ha centrado buena parte de su actividad en el sector vinícola con proyectos como Quinta Nova de Nossa Senhora do Carmo y Taboadella, mientras que Marta Amorim preside la sociedad holding del grupo familiar.
La revalorización bursátil de Galp y la solidez del negocio energético han sido determinantes para que la fortuna familiar continúe creciendo y mantenga el liderazgo en Portugal.
2. Familia Soares dos Santos

Patrimonio: 3.200 millones de euros
Edad del rostro más visible: Pedro Soares dos Santos, 66 años (presidente y CEO de Jerónimo Martins)
Origen de la fortuna: Distribución
La familia Soares dos Santos recupera la segunda posición del ranking tras la recuperación bursátil de Jerónimo Martins, el mayor grupo de distribución alimentaria de Portugal y propietario de enseñas tan conocidas como Pingo Doce, Recheio o la cadena polaca Biedronka.
El imperio empresarial comenzó hace más de 230 años como una pequeña tienda de ultramarinos en Lisboa fundada por Jerónimo Martins, pero fue Alexandre Soares dos Santos quien transformó aquella empresa familiar en uno de los mayores grupos europeos de distribución.
Tras su fallecimiento en 2019, el legado pasó a sus siete hijos, que mantienen el control de la sociedad Francisco Manuel dos Santos, accionista mayoritario de Jerónimo Martins con aproximadamente un 56% del capital.
Al frente del grupo continúa Pedro Soares dos Santos, presidente ejecutivo desde 2013 y una de las figuras empresariales más relevantes del país.
El crecimiento internacional ha sido una de las claves del éxito. Aunque Pingo Doce sigue siendo una referencia en Portugal, el auténtico motor del grupo es Biedronka, la cadena de supermercados que opera en Polonia y que concentra la mayor parte del negocio.
En 2024, Jerónimo Martins alcanzó una facturación de 33.500 millones de euros, un 9,3% más que el año anterior, con un EBITDA superior a 2.200 millones y cerca de 140.000 empleados. Estas cifras explican buena parte del incremento experimentado por la fortuna familiar durante el último ejercicio.
3. Familia Guimarães de Mello

Patrimonio: 3.100 millones de euros
Edad del rostro más visible: Salvador de Mello, 60 años (CEO del Grupo José de Mello).
Origen de la fortuna: Salud, industria e infraestructuras
El tercer puesto corresponde a la familia Guimarães de Mello, heredera del histórico grupo empresarial fundado por José de Mello, nieto del industrial Alfredo da Silva, creador de la antigua CUF, uno de los mayores conglomerados industriales portugueses del siglo XX.
Tras la nacionalización de buena parte de sus activos en la década de 1970, la familia reconstruyó progresivamente su imperio empresarial a partir de finales de los años ochenta, diversificando nuevamente sus inversiones.
Hoy, el Grupo José de Mello desarrolla su actividad en cuatro grandes áreas de negocio. La más importante es la sanitaria, donde controla CUF, la principal red privada de hospitales de Portugal, con 44 centros sanitarios, entre ellos 12 hospitales y 18 clínicas distribuidos por todo el país.
La familia también mantiene el control de Bondalti, referente de la industria química portuguesa; participa en el capital de Brisa, uno de los principales operadores de autopistas del país, y ha reforzado en los últimos años su apuesta por el sector vitivinícola mediante WineStone, que agrupa bodegas históricas como Ravasqueira, Quinta de Pancas y Quinta do Côtto.
Los rostros más visibles del grupo son Vasco de Mello, presidente, y Salvador de Mello, consejero delegado, encargados de dirigir la estrategia de una compañía que ha sabido evolucionar desde la industria pesada hacia actividades de alto valor añadido como la salud, los servicios y la movilidad.
La expansión de la red hospitalaria CUF y el crecimiento sostenido de sus negocios industriales han permitido que la familia conserve un patrimonio estimado en 3.100 millones de euros, manteniéndose entre las grandes referencias empresariales de Portugal.

