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Forbes 30 Under 30

“La revolución de lo físico: de la ciudad al campo” en Forbes España 30 Under 30: «Si te obsesionas con aportar valor, siempre hay espacio»

Emprendedores del ámbito rural, la economía azul y las ciudades inteligentes analizan en el Forbes España 30 Under 30 cómo la tecnología está transformando el mundo físico.

Moderado por Daniela Álvarez, cofundadora de Ac2ality e integrante de la lista Forbes 30 Under 30 2024, el encuentro ha reunido a Pablo López, cofundador de Innogando; Víctor Moure, fundador y CEO de Kumbra Yachts; y Manuel Ferreira, cofundador y CEO de ADCities,

La innovación ya no entiende de fronteras geográficas. Del campo al mar, pasando por las ciudades, la tecnología está transformando sectores tradicionales y demostrando que el futuro también se construye sobre el territorio. Esa ha sido la idea que ha articulado la mesa ‘La revolución de lo físico: de la ciudad al campo’, celebrada en el Festival Forbes España 30 Under 30.

El Festival Forbes España 30 Under 30 cuenta con el patrocinio de OMODA & JAECOO, Cervezas San Miguel, Redken, McDonald’s, Yamaha, Holded, Barceló Ron Dominicano y Universidad Camilo José Cela.

Moderado por Daniela Álvarez, cofundadora de Ac2ality e integrante de la lista Forbes 30 Under 30 2024, el encuentro ha reunido a Pablo López, cofundador de Innogando; Víctor Moure, fundador y CEO de Kumbra Yachts; y Manuel Ferreira, cofundador y CEO de ADCities, tres emprendedores que, desde ámbitos muy distintos, están redefiniendo la relación entre tecnología y mundo físico.

Durante la conversación, los participantes han coincidido en que la digitalización ha dejado de ser patrimonio exclusivo de las grandes ciudades. La aplicación de inteligencia artificial, Internet de las Cosas, análisis de datos o automatización está permitiendo modernizar actividades como la ganadería, la industria náutica o la publicidad exterior, demostrando que la innovación también puede generar oportunidades económicas en sectores tradicionalmente alejados del ecosistema tecnológico.

«Si te obsesionas con aportar valor, siempre hay espacio. A veces parece que un mercado ya está ocupado o que todo el mundo llega antes que tú, pero si realmente resuelves un problema, acabas encontrando tu sitio. Eso es lo que he aprendido emprendiendo: el mercado es lo suficientemente amplio para que haya clientes, proveedores y empleados satisfechos cuando el foco está en generar valor», afirmó Manuel Ferreira, cofundador y CEO de ADCities.

Uno de los ejes del debate ha girado en torno al reto de hacer compatibles desarrollo económico, sostenibilidad y calidad de vida. Los ponentes han reflexionado sobre cómo la tecnología puede contribuir a revitalizar el medio rural, crear nuevas oportunidades laborales vinculadas a la economía azul y diseñar ciudades más inteligentes sin perder de vista el impacto sobre las personas y el territorio.

Pablo López, cofundador de Innogando, defendió que el emprendimiento nace de una combinación entre vocación y referentes: «Tiene que haber algo que salga de dentro y te impulse a dar el paso. Pero también es importante conocer a personas que ya se han atrevido, escuchar sus experiencias y comprobar que es posible. Eso te da la confianza necesaria para apostar por el proyecto que realmente quieres construir».

El diálogo también ha puesto sobre la mesa la importancia de atraer talento hacia sectores estratégicos que atraviesan una profunda transformación. Desde la ganadería conectada mediante sensores inteligentes hasta la fabricación artesanal de embarcaciones de alta gama o la digitalización de la publicidad física mediante datos e inteligencia artificial, los participantes han defendido que la innovación consiste, sobre todo, en encontrar nuevas respuestas para problemas que llevan décadas existiendo.

Víctor Moure, fundador y CEO de Kumbra Yachts, destacó el impacto que puede tener un proyecto industrial sobre el empleo: «Hoy somos un equipo de diez personas, pero fabricar un barco implica el trabajo de entre 150 y 200 proveedores directos. Además, distribuimos en más de quince países y lo que más me enorgullece es que intentamos que toda esa cadena de valor permanezca en España, generando empleo y fortaleciendo la industria local».

Como conclusión, la mesa ha reivindicado una visión de la tecnología centrada en el impacto tangible. Más allá de las pantallas y el software, la próxima gran revolución pasa por transformar aquello que forma parte de la vida cotidiana: la forma de producir alimentos, de movernos, de navegar, de habitar las ciudades o de conectar territorios. Porque, como han coincidido los ponentes, el futuro también se construye sobre el terreno.

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