Microsoft y Meta comparten la promesa de que la enorme factura de la inteligencia artificial acabará convirtiéndose en negocio. Sin embargo, Wall Street vuelve a colocarlos en lados opuestos tras presentar resultados este miércoles.
Microsoft terminó su cuarto trimestre fiscal, cerrado el 30 de junio, con 90.000 millones de dólares de ingresos, un 18% más, y un beneficio operativo de 40.600 millones. Meta facturó un récord de 60.800 millones, un 28% más, pero el incremento de los costes redujo un 8% su resultado operativo.
Las acciones de Microsoft llegaron a avanzar alrededor de un 9% en las operaciones posteriores al cierre, impulsadas por el crecimiento de Azure y por unas previsiones que reforzaron la expectativa de ingresos procedentes de la IA.
Meta, sin embargo, llegó a caer un 10%, lo que borró temporalmente más de 140.000 millones de dólares de capitalización, después de que la compañía elevara el límite inferior de su inversión anual y ofreciera una previsión de ingresos cuyo punto medio quedó por debajo de lo esperado.
La fotografía es el reverso de la que dejaron sus resultados en enero, cuando las acciones de Microsoft sufrieron su mayor desplome en casi seis años al caer un 10%; mientras Meta avanzaba un 10,4% en Bolsa. En abril Wall Street castigó a las dos ante el crecimiento de sus inversiones.
En este último periodo el beneficio operativo de Microsoft avanzó un 18%, hasta 40.600 millones, y el beneficio neto aumentó un 31%, hasta 35.800 millones. Incluso sin el efecto de sus inversiones en OpenAI, las ganancias crecieron un 22%, superando las previsiones de los analistas tanto en facturación como en beneficio.
Los ingresos de Azure y otros servicios asociados crecieron un 43% interanual y superaron por primera vez los 100.000 millones de dólares en el conjunto del ejercicio. De hecho, Microsoft anticipó para el trimestre en curso un crecimiento cercano al 45%. A ello se suma Microsoft 365 Copilot, que ya cuenta con más de 30 millones de puestos de pago, diez millones más que tres meses antes.
La inversión, sin embargo, sigue creciendo con fuerza. Microsoft destinó 41.000 millones de dólares a gastos de capital durante el trimestre, incluyendo activos adquiridos mediante arrendamientos financieros. La compañía prevé invertir cerca de 175.000 millones durante 2026.
Aún así, generó 19.600 millones de flujo de caja libre y acumuló una cartera de ingresos contratados pendientes de 678.000 millones. Esta combinación de inversión, demanda y caja explica buena parte de la confianza recibida por el mercado.
Las previsiones de Meta
Meta también superó las previsiones de facturación. La matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp ingresó 60.801 millones de dólares entre abril y junio, un 28% más que un año antes. De ese total, 59.363 millones procedieron de la publicidad. El número de impresiones aumentó un 14% y el precio medio de los anuncios, otro 12%.
Sin embargo, el aumento de los costes fue muy superior al de las ventas. Los gastos totales se dispararon un 55%, hasta 42.026 millones; mientras el beneficio operativo descendió un 8%, hasta 18.775 millones, y el beneficio neto bajó un 14%, hasta 15.848 millones.
Desde Meta han explicado que no todo el deterioro se puede atribuir a la inteligencia artificial, puesto que las cuentas incorporan 2.400 millones en cargos relacionados con procedimientos judiciales y 1.180 millones en indemnizaciones por el recorte de 8.000 empleos.
Aún así, el dato que más ha inquietado al mercado ha sido el flujo de caja libre, que se redujo un 91%, de 8.549 a solo 784 millones de dólares. Las inversiones de capital y los pagos vinculados a arrendamientos financieros consumieron prácticamente toda la caja generada por Meta durante el trimestre, 31.862 millones de dólares.
La compañía elevó además el límite inferior de su previsión de inversión para 2026. Ahora calcula un gasto de capital de entre 130.000 y 145.000 millones de dólares. Sostiene que esa capacidad servirá para entrenar modelos, desarrollar agentes personales y empresariales, e incluso comercializar directamente potencia informática.
Para el tercer trimestre, Meta espera unos ingresos de entre 61.000 y 64.000 millones, una horquilla cuyo punto medio, 62.500 millones, quedó ligeramente por debajo de la previsión que manejaba el mercado antes de la publicación de las cuentas.
En definitiva, las dos compañías están acelerando el gasto en inteligencia artificial; la diferencia que han señalado sus resultados —y también Wall Street— está en el impacto que esa inversión ya tiene sobre el crecimiento, los márgenes y la generación de caja.

