Hace décadas que los ordenadores empezaron a formar parte de nuestra vida. De esas enormes máquinas que ocupaban habitaciones enteras a los potentes teléfonos móviles a los que tanto tiempo dedicamos se han sucedido avances tecnológicos a una velocidad vertiginosa. Detrás de todo ello está un lenguaje universal que tiene la llave de la empleabilidad en el presente y en el futuro: la programación.

Aunque pueda parecer que aprender a programar está al alcance solo de unos pocas mentes privilegiadas, cada vez son más las personas que se atreven a dar sus primeros pasos en eso del «código» y los centros educativos que incluyen en sus programas actividades y asignaturas para estimular el aprendizaje de esta herramienta. La edad no es una barrera y, aunque se suele decir eso de «nunca es tarde», en realidad aquí podríamos aplicar un: «Nunca es demasiado pronto».

Y aquí entra en juego Code.org, una plataforma educativa gratuita y abierta que, junto con Khan Academy, dan lugar a la comunidad educativa más grande del mundo por número de usuarios. Accesible desde cualquier punto cardinal, la iniciativa está impulsada por líderes globales (políticos, sociales y económicos) entre los que destacan Bill y Melinda Gates, Barack Obama, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Susan Wojcicki o el cantante BONO.

Fran García del Pozo, director de Code.org en Europa, Oriente Medio y África (EMEA), destaca que si esta revolución no es absolutamente inclusiva y deja a alguien atrás no tendrá sentido, e incide en la importancia de trasladar el mensaje a las familias para  generar debate social. “Es tan importante aprender a programar como lo fue para nosotros aprender inglés”, cuenta García del Pozo.

Según el informe «Educación en ciencias de la computación en España 2015», dentro del territorio nacional, un 82% de los padres y un 76% de los alumnos desconocen qué son y qué materias comprenden las ciencias de la computación. En palabras de Javier Santaolalla, comunicador científico e impulsor de Code.org en España, la tecnología y la conectividad, a día de hoy, tienen mayor alcance y han derribado muchas barreras. “Existe una última que aún queda por vencer, aprender a sacarle todo su potencial. Los ordenadores ya están presentes en todos los niveles de nuestra vida y aprender a hablar su idioma va a ser tan importante como nuestra lengua materna”, defiende Santaolalla.

Los contenidos de la plataforma están dirigidos a formar a niños y niñas desde edades muy tempranas, entre los 4 y 18 años. Además, también está enfocada para los docentes, como principales proveedores de formación y herramientas para desarrollar sus programas educativos. “Tenemos el objetivo de eliminar la brecha de información, género y competencia que pueda existir, acercando la programación a todas las personas”, explica Fran.

De hecho, han lanzado una campaña global llamada La Hora del Código, que busca desmitificar su aprendizaje, desde cuyo nacimiento se han realizado más de 1 billón de horas del código alrededor del mundo. El director de Code.org en EMEA pone de manifiesto que en todos los colegios en los que se celebran ésta y otras campañas, se hace hincapié, de manera significativa, en ellas. “El 50% de los usuarios con perfil estudiante de Code.org son mujeres, consideramos necesario incorporarlas a la programación y a las carreras STEM, en general, más allá de una cuestión justa y equitativa, por eficiencia y productividad”, traslada.

Otra de las embajadoras de Code.org desde nuestro país es Verónica Pascual, CEO de ASTI Mobile Robotics Group y presidenta de ASTI Foundation, quien se considera identificada con los objetivos de la organización, porque visibilizar y democratizar las ciencias computacionales es una labor común. “Es necesario que exista apoyo y colaboración de distintas entidades para poder aportar más difusión al objetivo final. Desde la Fundación ASTI compartimos el desarrollo de las competencias digitales y el aprendizaje de la programación desde edades primarias, especialmente entre las niñas, porque el talento no tiene género”, reivindica Pascual.

Informar, educar y medir

Los responsables de Code.org en EMEA trasladan cuatro objetivos fundamentales: sensibilizar, promover políticas públicas, formar a docentes y traducir los contenidos, con el fin de alinear la formación con el empleo.

“No sabemos cuáles serán los trabajos del futuro, pero conocemos qué competencias van a demandar. Por ejemplo, el pensamiento computacional que desarrollamos al programar, lo que promueve la aparición de preciadas habilidades como la resolución de problemas, el sentido crítico o lógico etc.”, señala Fran García del Pozo. Por otra parte, han estructurado un plan de acción que parte de la información, pasa por la educación y termina con la medición, estando en 2021 muy centrados en evolucionar el proyecto en nuestro país, como puerta de entrada al resto de Europa.

Impulsar las habilidades digitales para poder acceder a puestos de trabajo demandados en el mercado actual y otros que aun ni existen. Esa es la realidad de la nueva empleabilidad, sustentada en una formación permanente y el ‘reskilling’ de los trabajadores, para no quedar apartados de la era digital. Junto a Verónica Pascual y Javier Santaolalla, José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, se ha sumado recientemente al proyecto como embajador para Europa, a través de Fundación Telefónica.

Por otra parte, Code.org acaba de cerrar una alianza con Microsoft para llevar la inteligencia artificial a las aulas, respaldada por una videoteca que cuenta con grandes referentes tecnológicos como Satya Nadella, Vinton Gray Cerf o el fundador de Instagram, Kevin Systrom, en la que se encargan de explicar conceptos básicos: qué es internet o cómo funciona la IA. Por último, el director de Code.org en Europa, Oriente Medio y África, anuncia la campaña que unirá el lenguaje universal de la programación con el de la música.  “De la mano del productor musical, Julio Reyes Copello, grandes cantantes serán protagonistas de una Hora del Código especial, invitando a participar a sus seguidores”, comparte García del Pozo.