El tiempo es oro para los que quieren y valoran a Porsche, y más ahora que los cierres perimetrales han limitado los desplazamientos en un año tan extraño como complicado para todos, pero asfixiante por momentos para el motor. No para Porsche, quien se ha llevado una grata sorpresa para ver su valor reforzado.

Echar de menos a tu Porsche y querer el nuevo ya es la traducción terrenal de los datos presentados por la prestigiosa marca alemana que han dejado boquiabiertos a todos. Y eso que reconocen las dificultades que han aportado las seis semanas de cierre de fábricas y las seis semanas de cierre de concesionarios. Con todo y por el valor de marca, el sentimental y el material, la respuesta ha sido un récord en facturación global en unos 100 millones más respecto al año anterior para llegar a los 28.700 millones de euros, en porcentaje un 0,6% más.

Unos datos que mostraron a su CEO Oliver Blume y a su responsable de finanzas Lutz Meschke orgullosos del trabajo hecho desde que llegaron las primeras noticias negativas desde China. Nos anticipamos, nos reunimos todos los días y trabajamos para superar lo que venía, afirmó Blume con la cabeza alta y satisfecho con las cifras aún reluciendo.

Tanto han trabajado en este pasado curso que entregaron exactamente 272.162 modelos en todo el mundo y que si esto significa un 3% de caída respecto a 2019, también significa que superaron el registro de 2018 con casi 16.000 coches vendidos más en comparativa.

Blume y Merchk durante la presentación de resultados de Porsche.

Hubo descensos en los mercados principales como Europa con una caída del 9% principalmente llamativo en casa, en Alemania, con un 17%(en España, junto a Portugal, la caída fue del 16% con el Cayenne como líder de ventas) y en América en conjunto también con una caída del 8% con la bajada personalizada en EEUU con un 7%. Pero China llegó para sumar con un 3% con el global del mercado asiático, más Oriente Medio y África, para situarlo en el 4%. Todos esos datos nivelan la balanza y la firmeza de que el cliente de Porsche iba a querer volver a disfrutarlo cuanto antes y demandando las novedades eléctricas. “No hemos recortado empleo, estamos invirtiendo en nuestro futuro y optimizando nuestros procesos y desarrollando nuevas ideas”, como apuntó Meschke.

El futuro es eléctrico

Y hay un plan de futuro, una guía clara hacia la electrificación que está convenciendo a sus clientes por mucho que costara asimilarlo al inicio. ¿Un Porsche eléctrico? Sí, y ya no hay dudas porque así será el resto de la flota de aquí a 2030. El objetivo ambicioso es llegar a la huella de carbono neutra al final de esta década y eso significa que la mitad de los Porsche que se vendan en 2025 tendrán motor eléctrico y en 2030 esa cifra será del 80%. El camino lo marca el Taycan, el modelo más vendido del año con algo más de 20.000 unidades, el primer deportivo completamente eléctrico y también, “el primero de la marca con huella de carbono cero durante toda la fase de uso”, según el propio Blume. 

El siguiente escalón es el Cayenne completamente eléctrico y seguir presente en las competiciones de motor que han dado y dan el pedigrí a Porsche, tanto Le Mans como los GT con el nuevo 911 GT3 y su presencia en la IMSA norteamericana. Tan atrevido y novedoso se muestra Porsche que le llegan las preguntas de cuándo sus clientes podrán pagar con criptomoneda, aunque para el pago digital aún no hay puertas abiertas.