Barceló Hotel Group cierra el ejercicio 2020 con pérdidas de 137 millones de euros y unas ventas brutas de 946,2 millones, un 60% menos que en 2019. El golpe de la pandemia del covid-19 ha lastrado su Ebitda recurrente, dejándolo en -49,6 millones.

El objetivo para el año era lograr un resultado bruto de explotación (Ebitda) de más de 400 millones y que el beneficio superara los 200 millones, como ha recordado durante la presentación de resultados su CEO para la región EMEA de Barceló Hotel Group, Raúl González. “Pero la pandemia convirtió en papel mojado las previsiones y hemos cerrado el año en pérdidas, los peores resultados de la historia de la compañía”, ha indicado.

Pese al mal ejercicio, la compañía cuenta con una situación financiera “muy saneada”, subraya González. La deuda a final de ejercicio se situaba ligeramente por encima de los 300 millones y cuentan con un sólido balance y capacidad de obtener liquidez a través de líneas de crédito de poco más de 1.000 millones. “Podríamos aguantar en esta situación de desastre unos cuantos años”, asegura González, que señaló que aun así la hotelera trata de equilibrar inversiones y deuda.

Planes de crecimiento

En un año en que las restricciones por el avance del virus mantuvieron la mayoría de sus hoteles cerrados durante meses, la hotelera mallorquina ha logrado incorporar siete nuevos establecimientos, seis de ellos en España y otro en Turquía, sumando otras 1.000 habitaciones a su cartera.

Para este año, la compañía quiere abrir otros cinco hoteles en España en las provincias de Alicante, Cádiz y Málaga. Además, aprovechará 2021 para crecer en Portugal con dos hoteles, uno en Madeira y otro en Azores. Barceló sigue apostando por la internacionalización y la llegada a nuevos mercados, para los cuales tiene planificados otros ocho hoteles. De hecho, este año abre brecha en el Océano Índico con la gestión de dos hoteles en Sri Lanka y otros dos en Maldivas. Otro de los nuevos mercados a los que accederá es Indonesia, donde gestionará un resort cinco estrellas en Bali.

En cuanto a desinversiones, González señala que de momento no se va a vender nada “a descuento”. A finales de 2020, la compañía enfiló la venta del hotel Formentor, en Mallorca, a Emin Capital por 165 millones de euros. Sin embargo, la hotelera sí valorará aquellas opciones que se presenten “a un precio razonable”. Barceló, apunta el CEO de EMEA de la hotelera, sigue dispuesto a invertir en activos individuales y en porfolios completos. El objetivo sigue siendo “hacer un grupo más fuerte y sólido a largo plazo”.

Descartan abrir un ERE

La situación del sector turístico es muy complicada. Tras un 2020 para olvidar, muchas firmas del sector, desde agencias hasta hoteleras, están realizando ajustes económicos para sobrevivir a la crisis. Barceló, de momento, descarta realizar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) y mantendrán el ERTE por fuerza mayor, a la espera de que la recuperación sea “al menos parcial” a partir del verano”.

Con la incertidumbre que genera el avance del virus, las distintas restricciones a la movilidad en el plano nacional e internacional y de la campaña de vacunación, la hotelera espera cerrar 2021 con una caída en los ingresos de entre el 50 y el 60% respecto al nivel de 2019.