Además de campeona olímpica, ganadora de 23 Slams, diseñadora de maletas y madre, Serena Williams es también inversora. La tenista dirige una firma de capital riesgo, Serena Ventures, que ha invertido en más de 30 startups desde 2014.

Con una fortuna amasada de 225 millones de dólares en las últimas dos décadas, Williams ha revelado a Forbes las motivaciones que hay detrás de sus incursiones en la moda la defensa de los derechos de la mujer y sus inversiones.

Liderazgo diverso y empoderamiento de la mujer

Destina su inversiones a nuevas empresas fundadas por mujeres o minorías. Su misión es “ser más inclusiva”, tal y como ha contado a la CNBC, y dar ayudas a colectivos más vulnerables en este sector: “Si soy la jefa, voy a dar oportunidades a otras personas que normalmente no habrían tenido oportunidades. Porque sé cómo es”, ha asegurado. “Si no, la narrativa nunca va a cambiar”.

“Cuando piensas en Silicon Valley, piensas en un montón de inversiones, y sientes que es tan exclusivo como ‘cómo puedo entrar en eso’ y ‘no puedo invertir porque no sé y no hay manera de entrar’”, explica. “Pero queremos crear una forma en la que tenga más inclusividad y más impacto”.

Serena reveló que sus dos principales motivaciones han sido el liderazgo diverso y el empoderamiento de la mujer: “En primer lugar, nos fijamos en las empresas que adoptan un liderazgo diverso. Queremos asegurarnos de que haya muchas mujeres que tengan la oportunidad de tener una empresa que se mire y se vea”.

Una de las mejores inversiones de Serena Williams es, como ella misma admite, Alchemy 43, una empresa californiana especializada en microterapia para la conservación de la piel y tratamientos de belleza facial.

Aun así, a Williams no le gusta “apostar” cuando se trata de invertir. “Soy el tipo de persona que menos se arriesga, pero sentí que la semilla estaba donde queríamos estar”.