La tan esperada vacuna contra la COVID-19 parece estar cerca. Pfizer y BioNTech anunciaban este lunes que su vacuna experimental contra el coronavirus es eficaz en más de un 90% de los casos, lo cual supone un gran avance en la lucha contra la pandemia.

Esta vacuna y otras ya están en el punto de mira del Gobierno español. Esta misma mañana, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha asegurado que espera que “ésta semana o la próxima” se puedan firmar algunos contratos más con nuevas compañías farmacéuticas, entre las que se encuentran Pfizer y BioNTech, para adquirir una futura vacuna contra la COVID-19.

En el calendario de previsiones del Gobierno de España figura que “las primeras vacunas deberían llegar a principios del año que viene. Si fuera muy muy bien a finales de éste, pero vamos a decir a principios del siguiente”, ha explicado.

Vacunas para 10 millones de españoles

Sanidad calcula que podrían llegar a España unas 20 millones de dosis de modo que se podría inmunizar a unos 10 millones de personas, ya que la vacuna debe administrarse en dos dosis. Pero todo ello dependerá de los términos del contrato con Pfizer.

En una entrevista en Televisión Española, el ministro de Sanidad ha asegurado que en mayo de 2021 habrá “un porcentaje importante de la población española” inmunizado contra la COVID-19. Asimismo, Illa ha adelantado que dicha vacuna será gratuita y administrada por la Seguridad Social.

Los mercados aplauden el anuncio

El anuncio de la eficacia de la vacuna del gigante farmacéutico y la compañía alemana ha animado los mercados. La noticia ha incrementado un 14% las acciones de BioNTech, lo que ha aumentado la fortuna de su fundador, Uğur Şahin, y de sus dos mayores inversores, los hermanos alemanes Thomas y Andreas Struengmann.

En concreto, el alza del precio de los títulos de la empresa germana aumentó el patrimonio neto de Sahin en más de 500 millones de dólares (423,4 millones de euros), hasta contabilizar un patrimonio de unos 4.400 millones de dólares (3725,7 millones de euros).

Por su parte, los hermanos Struengmann han sumado casi 1.500 millones de dólares (1270,1 millones de euros) a sus cuentas, lo que supone una fortuna estimada para cada uno en unos 10.400 millones de dólares (8.806,6 millones de euros).

El anuncio de Pfizer y BioNTech anima a los inversores a ser más optimistas: un mundo post-COVID más cerca de alcanzarse.

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