Los estadounidenses votan este martes para elegir al próximo presidente de Estados Unidos con una visión limitada de las finanzas de Donald Trump, especialmente las relacionadas con el proyecto Trump International Hotel & Tower de Chicago, según publica la versión norteamericana de Forbes.

El propio presidente de Estados Unidos insinuaba hace cinco años que algo pasaba con esta propiedad. El 21 de septiembre de 2015, Trump llamó al editor de la revista Forbes USA, que pasó varias horas hablando con él, escuchando cómo el líder republicano inflaba (y mentía) sobre el valor de sus bienes. Su objetivo era escalar posiciones en la lista de Los 400 más ricos de América que Forbes USA elabora anualmente.

¿Qué podría ser tan urgente para quitarle más tiempo a la campaña que finalmente llevó a Trump a la Casa Blanca? El proyecto de Chicago: la torre más grande que ha construido y uno de los diez edificios más altos del país. Sin embargo, en lugar de incrementar su valor, Trump insistió en que no valía nada. “Si quieres marcarlo en cero, está bien”, dijo, varias veces.

Trump, que se sabe que no utiliza el correo electrónico, envió por fax una nota escrita a mano en la que insistía en que “Chicago puede valer 0 dólares” –“CHICAGO CAN BE $0—(ZERO)”.

¿Por qué Trump insistía en que este edificio valía 0 dólares? ¿Por qué le preocupaba esto en medio de una histórica campaña presidencial?

Sus acciones son pistas en un misterio. Y el mayor secreto del presidente parece estar escondido cerca del lago Michigan.

Un gran misterio

Hace 15 años comenzó a edificarse la Trump International Hotel & Tower, que se inauguró en 2009, en plena crisis. Tras varias idas y venidas en relación los préstamos, el gran misterio de la torre Trump en Chicago se centra en las actuales deudas del edificio.

En 2015, Trump presentó su primer informe de divulgación financiera como candidato a la presidencia de los Estados Unidos. En la sección de pasivos enumeró dos préstamos contra la torre de Chicago. Uno de ellos era una deuda de 45 millones de dólares con el Deutsche Bank. El valor del otro era más difícil de discernir: el documento lo enumera como “más de 50 millones de dólares“, sin ser más específico.

Aquí es donde las cosas se complican. El acreedor del segundo préstamo era una compañía llamada Chicago Unit Acquisition LLC. En otra parte del informe, Trump señaló que era el propietario de Chicago Unit Acquisition LLC. Así que, en otras palabras, una de sus compañías aparentemente prestaba dinero a otra.

Dado que el valor de la deuda se cotizaba en más de 50 millones de dólares, tendría sentido que Chicago Unit Acquisition LLC tuviera a su vez un valor superior a 50 millones de dólares. Pero en vez de eso, Trump puso el valor del activo entre 1.001 y 15.000 dólares.

Cada año desde entonces, el presidente no ha registrado valor en sus declaraciones financieras. “Debería haber una entrada compensatoria en algún lugar”, dijo el profesor de Harvard Richard Peiser. “No puedo explicar eso”, aseguró.

Trump ofreció una explicación parcial en una entrevista con el New York Times en 2016. “El Sr. Trump dijo que adquirió este préstamo él mismo de un grupo de bancos hace varios años”, escribió el periódico. “En lugar de retirarlo, decidió mantenerlo pendiente, y se paga los intereses a sí mismo.

Pero los informes de divulgación financiera no muestran ningún ingreso para Chicago Unit Acquisition LLC, lo que sugiere que Trump no paga realmente los intereses del préstamo a sí mismo. Y en la misma entrevista con el New York Times, Trump ofreció una desconcertante explicación de por qué no menciona ningún valor para la LLC. “No le damos ningún valor porque no nos importa”, dijo. “Tengo la hipoteca. Eso es todo lo que hay. Muy simple. Yo soy el banco”.

Prestamista en los ‘resorts’

Los documentos presentados en Reino Unido en 2019 muestran que Trump también prestó unos 200 millones de dólares a dos de sus resorts de golf en el extranjero, pero esas deudas, a diferencia del préstamo de Chicago, nunca han aparecido en los informes de divulgación financiera del presidente de Estados Unidos.

Decidida a revolver el enigma, Forbes USA pasó meses investigando todo esto en 2018, llegando a más de 200 personas y entrevistando a más de 50. Al final, ninguno de ellos pudo dar una respuesta definitiva.

Sin embargo, muchas de las fuentes ofrecieron teorías:

  • Que alguien podría simplemente haber cometido un error en los documentos. Eso no parece muy probable, dado que los documentos incluyen las mismas inconsistencias año tras año.
  • Que Chicago Unit Acquisition LLC podría deber dinero a una tercera persona misteriosa, lo que podría cancelar el valor de la deuda que tiene con Trump, haciendo que el valor neto sea cero. El contador de Nueva York Mark Feldstein señaló una posible ventaja de estructurar un préstamo de esta manera: “Sería una manera de disfrazar a quién le está pidiendo prestado”.
Conspiraciones contra Trump

Todo esto proporciona un terreno fértil para los teóricos de la conspiración. Así pues, Russ Choma de Mother Jones publicó dos importantes historias sobre Chicago Unit Acquisition LLC. La primera, en 2017, sugería que el préstamo podría ser una señal de un prestamista secreto para Trump. La segunda, teorizó que tal vez Trump podría haber utilizado Chicago Unit Acquisition como parte de un plan de fraude fiscal. Choma sugirió que el presidente de EE UU podría haber actuado como si la deuda siguiera en manos de Chicago Unit Acquisition LLC y, por lo tanto, evitar el pago de impuestos.

¿Entonces?

Lo que resulta es una larga lista de preguntas sin respuesta: ¿Trump contabilizó toda la deuda perdonada correctamente? ¿Es Chicago Unit Acquisition LLC una forma de ocultar a un prestamista misterioso? ¿Qué más podría explicar el enigma? ¿Y por qué Trump y sus representantes están actuando tan extrañamente sobre todo esto?

Parece claro que el presidente está ocultando algo. En las declaraciones anuales de patrimonio neto que la Organización Trump prepara para el presidente, la propiedad de Chicago no ha aparecido desde 2009, según el fiscal general de Nueva York.

Por su parte, Patrick Birney, que trabaja en el departamento de finanzas de la Organización Trump, ha sugerido que la deuda contra el edificio de Chicago es de sólo 45 millones de dólares, ignorando completamente el préstamo de Chicago Unit Acquisition LLC.

Y en 2017, Forbes USA preguntó a un ejecutivo de la Organización Trump sobre el misterioso prestamista. El ejecutivo inicialmente desvió las preguntas hasta que finalmente afirmó, en un inglés perfectamente claro, que su conexión telefónica se estaba cortando.