España recauda más y ha mejorado el cumplimiento fiscal, pero aún hay grietas en el sistema tributario. Dos estudios de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) estiman que la pérdida asociada al fraude en IRPF e IVA ronda los 50.000 millones de euros anuales. En 2022, año al que hacen referencia los datos, representan el 3,7% del Producto Interior Bruto (PIB).
La diferencia entre ingresos teóricos y reales, los que se declaran, representa la brecha fiscal. En España no hay estimaciones oficiales de fraude en el IRPF. Las cifras disponibles proceden de estudios académicos, aunque a finales de los años 80, por encargo del Ministerio de Hacienda, la Comisión del Fraude Fiscal, dirigida por el profesor Lagares, hizo una estimación.
En 1986 los españoles residentes en el territorio de régimen común declaraban un 55% del total de rentas obtenidas, alcanzando el cumplimiento fiscal valores del 71% para las rentas del trabajo y del 30% para las otras rentas. A comienzos de los años 2000, la renta declarada representaba en torno al 70-75% de la renta real, y en los últimos años ha alcanzado niveles cercanos al 80-85%. Es decir, la brecha está en el 15%.
Pese a esta evolución favorable, «sigue siendo elevada«, aseguran los autores. En 2022, la renta no declarada en el IRPF ascendió a casi 112.000 millones de euros, con un coste recaudatorio bruto de entre 21.000 y 51.000 millones. Si se descuentan los casi 10.000 millones que la Agencia Tributaria recuperó con sus actuaciones de control, el coste neto queda en hasta 41.000 millones.
El IVA: 9.400 millones
Por la parte del IVA, en otro estudio de Fedea se calcula que los ingresos declarados representan el 87% de los reales. O dicho de otro modo: la brecha fiscal en 2022 es de 9.400 millones de euros, que representan un 13% de los ingresos teóricos. Los ingresos teóricos del IVA se calculan asumiendo la inexistencia de fraude en los Impuestos Especiales —que forman parte de la base imponible del IVA—.
El servicio de estudios aclara que esta cifra es superior a la brecha fiscal en el IVA estimada por la Comisión Europea desde el año 2013 —en 2022, en España la situó en 3.986 millones— para los Estados miembros, probablemente por las diferencias metodológicas. Bruselas estima que la recaudación teórica en el IVA en España asciende a 64.405 millones, frente a los 70.717 millones de Fedea.
Los economistas del think tank advierten de que estas cifras representan un volumen de recursos comparable al de algunas de las principales partidas del gasto público. Por ejemplo, 50.000 millones de euros es más de lo que gasta anualmente España en intereses de la deuda pública, una partida creciente por la subida de tipos de interés y que recientemente ha roto la barrera de los 40.000 millones.

