Tanto si Donald Trump gana las elecciones como si no, los prestamistas esperan que devuelva unos 900 millones de dólares en los próximos cuatro años, una previsión alarmantemente acelerada que implica más del doble de deuda que la indicada anteriormente por el presidente.

Para salir indemne, es probable que Trump tenga que participar en una serie de transacciones de alto riesgo y grandes sumas de dinero, acuerdos que podrían producir los mayores conflictos de intereses que jamás haya tenido que enfrentar un presidente estadounidense.

Aproximadamente la mitad de la deuda que vence entre principios de 2021 y finales de 2024 está asegurada por activos que el presidente y sus hijos poseen de forma absoluta.

Tendrá que pagar préstamos de su hotel en Washington, D.C., su complejo de golf en Miami y su torre en Chicago. También tendrá que pagar la deuda de la Torre Trump y la Plaza Trump en la ciudad de Nueva York.

El resto de los préstamos corresponden a otras propiedades en Manhattan (el 1290 de la Avenida de las Américas) y San Francisco (el 555 de la calle California) que son edificios de oficinas en los que el presidente tiene un 30% de participación en la sociedad limitada.

Deuda de 1.500 millones de dólares

Estas propiedades tienen actualmente una deuda de 1.500 millones de dólares, y la participación indirecta de Trump en sus pasivos se estima en 447 millones de dólares.

Sin embargo, como socio limitado, presumiblemente tiene menos control sobre esas obligaciones, así como cierta protección si las propiedades no pagan sus préstamos. Pero  los préstamos todavía tienen un enorme efecto en su negocio.

El 555 de la calle California y el 1290 de la Avenida de las Américas son las dos propiedades más valiosas de toda la cartera del presidente de Estados Unidos. El primero tiene un préstamos de unos 541 millones de dólares, que expira en septiembre de 2021.

El préstamo de la Torre Trump vencería el 6 de septiembre de 2022. El presidente pidió prestados 100 millones de dólares para esa propiedad en 2012, y desde entonces sólo ha pagado intereses por ella.

En noviembre de 2022, un par de meses después, el préstamo contra el 1290 de la Avenida de las Américas estaría a punto de vencer. La participación indirecta de Trump en ese préstamo, que asciende a 285 millones de dólares, parece ser el mayor pasivo de la cartera del presidente. Asumiendo que todo va bien, el imperio de Trump habrá reajustado una deuda estimada en 547 millones de dólares para cuando pague ese préstamo.

Para 2023, Trump tendrá que decidir qué hacer con las hipotecas del Deutsche Bank contra Trump National Doral, el centro de golf de Miami, que ascienden a un total de 125 millones de dólares. No será fácil vender la propiedad por los 363 millones de dólares que Trump ha invertido en ella. Forbes estima que el lugar vale sólo 153 millones hoy en día.

La pandemia azota el turismo

Trump tendrá que pensar qué hacer con la hipoteca de 170 millones de dólares del Hotel Trump International en Washington, D.C., que vence en 2024. Antes del comienzo de la pandemia, el empresario intentó venderla, pero la oferta no le resultó interesante.

El Trump International Hotel & Tower de Chicago también podría plantear problemas. El presidente tiene otro préstamo del Deutsche Bank en esa propiedad, por lo que parece ser de 45 millones de dólares.

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