Santander Consumer Finance, filial especializada en financiación al consumo de Grupo Santander, obtuvo un beneficio neto atribuido de 575,8 millones de euros en el primer semestre del año, un 11% más que en el mismo periodo de 2021, según las cuentas consultadas por Europa Press.

Si se incluye el beneficio atribuido a intereses minoritarios, las ganancias se elevaron a 767,5 millones de euros hasta junio, un 14,5% más. La unidad de España y Portugal recortó un 71% su beneficio, hasta los 5,4 millones de euros, frente a los 19 millones de ganancias netas del primer semestre de 2021.

El margen de intereses mejoró un 3,69%, hasta los 1.815 millones de euros, con un aumento del 3,17% de los ingresos por intereses, hasta alcanzar los 2.056 millones de euros. La entidad afirma que su posición de liquidez durante el semestre se mantuvo «sólida» y que no se generaron tensiones adicionales de liquidez gracias a la evolución de los depósitos y a las disposiciones de líneas mayoristas.

A cierre de mayo de 2022, la ratio de cobertura de liquidez (LCR, por sus siglas en inglés) se situó en el 313%, mientras que la ratio de financiación estable neta era en marzo de 112,1%. La regulación bancaria exige que ambos indicadores sean igual o superior al 100%.

Por otro lado, las comisiones netas se incrementaron, en términos acumulados, un 8% respecto al semestre del año anterior, hasta los 394.000 millones de euros. Santander Consumer Finance explica que este incremento se basa en el alza del 11% en el nuevo negocio, lo que implica una «fuerte recuperación» que ha conllevado una mejora de las comisiones de seguros, principalmente.

Los otros resultados de explotación se incrementaron en 9,6 millones gracias a los mejores resultados obtenidos en la actividad de leasing operativo. En esta línea se incluye también el pago del Fondo Único de Resolución (FUR).

Los costes de explotación, que incluyen los gastos de administración y amortizaciones, se situaron en 989 millones de euros, un 7% más que en el primer semestre de 2021 por la inflación, las inversiones realizadas y la reducción de los gastos de funcionamiento y los impactos por perímetro (Allane, TIMFin y Grecia). De esta forma, la ratio de eficiencia se situó a final del periodo en el 43,14%, lo que supone 34 puntos básicos menos que en el primer semestre de 2021.

Por otro lado, las dotaciones por insolvencias se redujeron un 9%. En este sentido, la ratio de morosidad se elevó ligeramente al 2,22%, frente al 2,06% a cierre de 2021, mientras que la tasa de cobertura era del 91,02%, frente al 102,65% registrado en diciembre del año pasado. Los activos deteriorados aumentaron un 8,6%, hasta los 2.209 millones de euros.

En cuanto a la exposición al riesgo de crédito, se mantuvo «estable» a lo largo del primer semestre, situándose en el 0,47% en junio. La financiera explica que esto se debe a la recuperación económica tras la pandemia de Covid-19, a pesar de la incertidumbre económica actual. La entidad indica que la cartera de stock finance, con préstamos a concesionarios para la financiación de su inventario, se está viendo afectada por la crisis de los semiconductores, si bien otras carteras, como las de financiación de compras de vehículos por minoristas, están aumentando su negocio.

Alemania concentraba la mayor parte del porcentaje de la cartera expuesta a riesgo crediticio, con el 38,56%, incluyendo sus joint-venture y el negocio de Austria. Por detrás, las unidades de los países nórdicos representaban el 16,95% del total del riesgo de crédito de Santander Consumer Finance, seguidas por España, Financiera El Corte Inglés (Feci), donde el banco controla el 51% del capital social, y Portugal, con el 14,40%.

Actividad y balance

En el primer semestre, la entidad señala que la producción aumentó un 11% interanual, absorbiendo los impactos de la variante ‘Ómicron’ de Covid-19, la crisis de los microchips y las interrupciones de la cadena de suministro mundial derivadas de la guerra en Ucrania.

En este contexto, señala que ha conseguido aumentar la cuota de mercado en el negocio de la financiación de vehículos, tanto nuevos como usados, en la mayoría de países, a pesar de la caída del 14% que registraron las matriculaciones de coches en Europa entre enero y junio.

Santander Consumer Finance señala que los préstamos a clientes se situaron en 101.399 millones de euros y crecieron un 2% en el primer semestre frente a diciembre de 2021, si bien cayeron un 0,43% con respecto al mismo periodo del año pasado.

A cierre de junio, los activos totales del grupo se situaron en 127.510 millones de euros, un 2,61% menos que a cierre de año, pero un 3,49% más frente a junio de 2021.

En cuanto al pasivo, en comparación con diciembre de 2021, se observa un incremento en los depósitos de clientes de un 3,78%, hasta los 40.569 millones de euros, mientras que los de los bancos centrales decrecieron un 0,87%, hasta los 19.823 millones de euros. A finales de junio de 2022, los depósitos de clientes, las titulizaciones a medio y largo plazo y las emisiones colocadas en el mercado cubrían el 75% de los préstamos de clientes netos.

Respecto al plan de emisiones, el volumen emitido por Santander Consumer Finance S.A. hasta junio de 2022 ascendía a 1.100 millones, de los cuales 500 millones correspondían a deuda senior, 100 millones a deuda subordinada y otros 500 millones a ‘senior non-preferred’.

Santander Consumer Finance está especializada en financiación a minoristas, con un 92% de créditos al consumo, mientras que el 8% restante es financiación de stocks a concesionarios, siendo su principal actividad la de financiación de automóviles.

Está presente en 18 países, 16 de ellos europeos: Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, China, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Italia, Noruega, Polonia, Portugal, Reino Unido, Suecia y Suiza.