Vall Companys se ha convertido en 2021 en la primera empresa europea del sector porcino tras superar a la francesa Cooperl en número de cerdas (la unidad de medida que se utiliza en rankings internacionales).

La compañía cerraba el ejercicio con una facturación de 2.207 millones de euros (+5%), unas inversiones de 130 millones (+83%) y un beneficio que se ha multiplicado por más de nueve en el último ejercicio, hasta los 95 millones frente a los 10 millones registrados en 2020.

La empresa de la familia Vall Esqueda ha explicado que el primer semestre arrancó con una fuerte pujanza de las exportaciones –el grupo obtiene cerca del 35% de los ingresos fuera de España–; sin embargo, en la segunda mitad del año fueron perdiendo algo de fuerza, según publica Expansión.

La razón de la desaceleración de las ventas en el extranjero es, según recoge el periódico, la recuperación de la cabaña porcina local en China después de la crisis sanitaria provocada por la peste porcina africana en 2019 y 2020.