En 2018, la Unión Europea produjo más de 2,35 millones de toneladas de residuos derivados de la industria de la moda. Algo que, sin duda ha tenido un enorme impacto medioambiental. Es crucial que, como consumidores, tomemos decisiones de compra más conscientes y respetuosas del medioambiente. Algo que, desde el inicio de la pandemia, parece que tenemos cada vez más en mente.

De hecho, la sostenibilidad se ha convertido en uno de los temas más relevantes. Cada mes, tiene más de 340.000 búsquedas en todo el mundo. Así lo revela una investigación realizada por Deloitte, que concluye que el 43% de los consumidores eligen activamente las marcas que compran debido a sus valores ambientales.

Sin embargo, el nivel de conciencia sobre el cuidado del planeta no es el mismo en todos los países. Al menos, así lo demuestran las conclusiones de un nuevo estudio, elaborado por Reebok, que ha clasificado a ciudades de todo el mundo en función de su sostenibilidad, analizando el total de residuos textiles producidos por cada ciudad, así como la cantidad de estos residuos que se recicla.

Al analizar métricas —que incluyen las toneladas de desechos textiles por año, el gasto total de la ciudad en ropa nueva por año, las toneladas de ropa depositada en vertederos frente a la reciclada, y el volumen de búsqueda de Google de 31 términos referentes a moda sostenible— el estudio ha revelado que Copenhague (Dinamarca) lidera el camino en lo que respecta a la moda sostenible en Europa. En la capital danesa el 0% de sus residuos de moda acaban en el vertedero y se realizan más de 4.420 búsquedas mensuales en términos de moda sostenible está claro por qué la capital ocupa el primer lugar.

El segundo lugar lo ocupa Amberes, que recicla 17.553 toneladas de residuos textiles al año (lo que equivale al 97,36% de todos los residuos de moda producidos en la ciudad). Dublín cierra el podio e en tercer lugar debido a que todos los residuos de moda de la ciudad se convierten en calor, electricidad o combustible utilizable, un proceso conocido como ‘recuperación de energía’.

Les siguenn Helsinki y Edimburgo, ciudades con las que se completa el ranking de las cinco ciudades más sostenibles en materia textil. Un minucioso estudio que muestra que los consumidores se están volviendo mucho más conscientes del medioambiente y están teniendo en cuenta aspectos como la sostenibilidad al comprar artículos, aunque quede mucho camino por recorrer en esta materia. en el top 20 también aparecen otras como Bruselas, Oslo y Atenas, que cierra esta lista con más de 2.753 toneladas de residuos textiles al año.

Ninguna ciudad española se encuentra entre esa veintena de ciudades en vías de conversión ecológica para la industria. Sin embargo, tenemos nuestra propia lista nacional, en la que Palma de Mallorca, Zaragoza e Ibiza se colocan como las más sostenibles para la moda ecológica.

La capital de las Baleares, Palma de Mallorca, ha sido coronada como la capital de la moda sostenible de España. Sus residentes buscan en internet una gran variedad de términos relacionados con la moda sostenible, que incluyen moda alquilada, reciclada y de segunda mano, entre otros, unas 5.210 veces al mes, lo que demuestra que sus ciudadanos están comprometidos a realizar cambios sostenibles en su vestuario y estilo de vida.

Barcelona y Madrid ocupan los últimos lugares. Las dos ciudades más grandes de España se quedan con el noveno y décimo lugar, respectivamente, al final de la tabla. La capital, Madrid, produce la mayor cantidad de residuos de todas las ciudades investigadas con 13.455 toneladas al año. Los madrileños también gastan más dinero en ropa que cualquier otra ciudad, con 4,3 mil millones de euros por año.