El 1 de junio de 2021 entró en vigor la nueva factura de la luz que implica un cambio en el precio de la electricidad. 

Desde ahora, de los cinco términos (la potencia contratada, consumo, alquiler del contador, impuesto específico y el IVA) dos de ellos sufrirán cambios a la hora de calcularse. 

El término variable –el precio que se paga por el consumo– y el fijo –la potencia contratada–se calcularán de forma diferente ya que estarán diferenciados según horario. 

Con los nuevos cambios, las horas valle (las más baratas) serán las comprendidas entre las 00:00 y las 08:00 horas todos los días laborables no festivos. Además, todas las horas del fin de semana y los días festivos también tendrán este tipo de facturación. 

Utilizar la luz y los electrodomésticos en estas horas puede suponer un 95% de ahorro con respecto al nuevo coste de las horas puntas, según la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Por el contrario, las horas más caras serán las que están comprendidas entre las 10:00 y las 14:00 horas y entre las 18:00 a las 22:00 horas de todos los días lectivos. 

En el punto medio están las llamadas ‘horas llanas’, que comprenderán de las 8:00 a las 10:00, de las 14:00 a las 18:00 y, por último, de las 22:00 a las 24:00 horas de los días lectivos.  

La empresa de postventa de tecnología ANOVO da claves para conseguir ser más eficientes y, además, ahorrar en nueva la factura de la luz: 

Usar los electrodomésticos en ‘las horas valle’

Es recomendable poner en funcionamiento los electrodomésticos en las horas donde la tarifa es más baja pero siempre respetando el descanso de los vecinos. Por ejemplo, un buen momento para las lavadoras es el fin de semana. 

No utilizar el modo ‘stand by’

En numerosas ocasiones no se desconectan los dispositivos eléctricos de los hogares y esto supone hasta un 10% de consumo en la factura mensual. 

Por este motivo, siempre que se pueda, es recomendable desenchufar, por ejemplo, el secador, portátil o cargadores del móvil cuando no se esté haciendo uso de ellos.  

Electrodomésticos con certificación energética A

Contar con este tipo de modelos (A+, A++ y A+++) evita una factura elevada ya que a la larga ahorran en consumo gracias a su eficiencia.

Optar por instalaciones de gas natural

La calefacción eléctrica, cuya instalación es muy económica, es un método de climatización con un consumo muy elevado. A largo plazo, instalar gas natural en el domicilio es más económico.

Bombillas LED

Las bombillas incandescentes, aunque se dejaron de fabricar en España en 2012, siguen presentes en muchos hogares a día de hoy. Sin embargo, cambiarlas por bombillas LED (dos diodos emisores de luz) es una opción más sostenible.

Instalar termostatos

Regular la temperatura ambiente a través de este dispositivo es la mejor medida para ahorrar energía. 20ºC en invierno y 25ºC en verano son las temperaturas ideales a la hora de climatizar cualquier instalación sin tener ningún susto en la factura. 

Ajustar la potencia al uso habitual del domicilio

Si se usa a la vez un horno, una cocina eléctrica y un microondas y saltan los plomos, la potencia contratada no es suficiente. Por tanto, si habitualmente se ponen en funcionamiento estos tres electrodomésticos, conviene subirla.

Por el contrario, si se cuenta con una potencia contratada muy alta y no se necesita, se recomienda bajar los kilowatios para ahorrar en la factura.