El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha anunciado este jueves «una operación militar» en la región del Donbás tras la solicitud de ayuda militar por parte de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk y en mitad del Consejo de Seguridad de emergencia que se celebra en Nueva York.

Putin ha defendido en su mensaje que los enfrentamientos entre las fuerzas ucranias y rusas son “inevitables” y “solo una cuestión de tiempo”. Para el líder ruso, “la expansión de la OTAN y el desarrollo militar del teritorrio de Ucrania por parte de la alianza es inaceptable para Rusia”.

Pocas horas después de este anuncio, varias explosiones han sacudido distintas ciudades de Ucrania, tropas rusas han desembarcado en Odesa y se han producido bombardeos de artillería en la frontera, según publica Europa Press.

Las sirenas antiaéreas han retumbado en diferentes puntos del país para alertar a la población del peligro y que pudiera ponerse a salvo. Muchos ciudadanos se refugiaron en sótanos y estaciones de metro y otros decidían abandonar Kiev, por lo que se produjeron grandes atascos.

Atascos pra salir de Kiev.

¿Por qué Rusia ha declarado la guerra a Ucrania?

El trasfondo de esta crisis es la negativa rusa a aceptar el acercamiento de la OTAN y de la Unión Europea (UE) a la exrepública soviética, a la que Moscú considera parte de su identidad y de su espacio de influencia y cuyo control juzga vital para su seguridad. Putin cree que ambos países conforman “un solo pueblo”, publica El País.

¿Cuándo comenzó el conflicto?

La guerra ruso-ucraniana es un conflicto en curso desde 2014 que ha tenido varias etapas entre las que se destacan la adhesión de Crimea a Rusia y la guerra del Donbás que comenzó ese mismo año y que aún continúa.​

Uno de los momentos clave se produjo en noviembre de 2013 cuando el presidente de Ucrania, el prorruso Victor Yanukóvich, suspendió la firma del acuerdo comercial con la UE a causa de las presiones de Rusia, que le ofrecía además importantes contrapartidas económicas por ello, como la reducción del precio de gas. Este anuncio conllevó el descontento de la población, sobre todo en el oeste del país, por lo que el 24 de noviembre, decenas de miles de ucranios se manifestaron contra el Gobierno en la plaza de la Independencia (Maidán) de Kiev. La revolución en las calles de la capital ucraniana acabó con al destitución del presidente e inició un conflicto entre Rusia y Ucrania.

La anexión de la Península de Crimea

Con la escalada de tensión, en febrero de 2014 se produjeron enfrentamientos entre defensores de la unidad de Ucrania y prorrusos.

En marzo tuvo lugar un referéndum sobre la adhesión de la península a Rusia, con un 97% a favor de llevarla a cabo. Putin firmó la anexión de Crimea a Rusia y se produjeron sanciones por parte de la UE, Estados Unidos (EE UU) y la OTAN.

Las revoluciones de Donetsk y Lugansk, semilla del conflicto

En mayo de 2014 se producen pequeñas revoluciones en la zona del Donbás, en las regiones de Donetsk y Lugansk. Quieren integrarse a Rusia, se proclaman «Repúblicas Populares» y serán la semilla del conflicto actual. Los Acuerdos de Minsk firmados en 2014 y 2015 aspiraban a terminar con la guerra, pero los cruces de ataques han sido constantes.

El Donbás es una zona del sureste de Ucrania con fuertes raíces históricas, culturales y económicas. En esta zona el idioma ruso está muy presente y cuenta con una fuerte industria metalúrgica, aparte de ser una histórica cuenca minera. En la actualidad, El Donbás se atribuye a las regiones de Donetsk y Lugansk. No obstante, hay zonas cerca que históricamente se han considerado regiones del Donbás, como son Dnipropetrovsk y Rostov, en el sur de Rusia.

¿Y después?

Tras varios años de conflicto, el 10 de diciembre de 2019, Putin y el nuevo presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, acordaron en París retomar el proceso de paz en Ucrania. Sin embargo, pocas semanas después, Rusia comenzó a trasladar tropas a sus fronteras con Ucrania y a la península de Crimea. Este despliegue, que duró meses, fue definido el 13 de abril de 2021 por el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, como «la mayor acumulación de tropas rusas desde la anexión de Crimea».

En agosto de ese mismo año, 46 Estados y organizaciones, entre ellas la OTAN, firmaron en Kiev la Plataforma de Crimea, en la que Occidente exigía a Rusia la devolución de la península ucraniana.

Las sospechas de Estados Unidos

El 3 de diciembre de 2021, The Washington Post publica que Estados Unidos, que estima unos 175.000 soldados rusos en las fronteras con Ucrania, cree que Moscú prepara una invasión de Ucrania “a principios de 2022″. Además, a mediados de mes, la UE amenaza a Rusia con “sanciones enormes” si invade Ucrania.

Comienza 2022…

El 11 de enero se reunieron Washington y Moscú en Ginebra (Suiza) y al día siguiente la OTAN y Rusia. Los encuentros terminaron sin avances y Moscú informó del inicio de unas maniobras militares en el sur de Rusia, el Cáucaso y Crimea.

Después vino un ciberataque masivo que inutilizó durante horas el sistema informático del Gobierno de Ucrania y la alerta de EE UU sobre un «ataque de falsa bandera» por parte de Rusia.

Dicho país prosiguió con su envío de tropas. En esta ocasión, el destino fue Bielorrusia. El fin: realizar unas maniobras conjuntas cerca de las fronteras ucranianas. Entretanto, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, inició una nueva ronda de reuniones que culminaron con un encuentro con el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. Además, el Departamento de Estado de EE UU ordenó a finales de enero a los familiares de los diplomáticos de su embajada en Kiev a abandonar el país y autorizó a los trabajadores no esenciales a salir.

¿Qué países apoyan a Rusia?

Fue el 27 de enero cuando China se pronunció a favor de Rusia. El ministro de Asuntos Exteriores del país asiático, Wang Yi, explicó que las simpatías de Pekín están con Moscú. Además, durante esos días, Rusia tuvo un notable acercamiento con Cuba, antiguo aliado.

Bielorrusia es otro de los países que se posiciona como un claro aliado junto a Serbia –ya apoyaba a Rusia desde que formaba parte de Yugoslavia.

Por su parte, Tayikistán y Kazajistán son aliados históricos y Armenia es miembro de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, una alianza militar liderada por Moscú y existente desde hace casi treinta años, a semejanza de la OTAN.

EE UU y la OTAN lo tienen claro

A pesar de que EE UU y la OTAN rechazaron el pasado 3 de febrero firmar un tratado bilateral sobre seguridad en Europa con Rusia y cerrar la puerta a una futura incorporación de Ucrania a la Alianza Atlántica (dos de las principales exigencias planteadas por Moscú para poner fin al conflicto), Washington y la Alianza ofrecieron a Putin negociar acuerdos de desarme y medidas de confianza en diferentes foros.

Dicha información se desprende de dos documentos confidenciales enviados por Washington y la OTAN a Moscú a los que ha tenido acceso El País.

Francia se pronuncia en contra del conflicto

El presidente de la República Francesa y copríncipe de Andorra, Emmanuel Macron, pide a Putin que evite la guerra. No obstante, la visita del mandatario francés a Moscú no logró arrancar ninguna concesión en firme del Kremlin en torno a Ucrania.

Retirada de parte de las tropas rusas

Hace diez días, el Parlamento de Rusia aprobó una resolución que insta al presidente Vladímir Putin a que reconozca la independencia de las regiones ucranias de Donetsk y Lugansk, autoproclamadas repúblicas en 2014. La decisión de la Duma estatal (la Cámara baja rusa) del “envío inmediato” a Putin de la iniciativa no es vinculante, solo el jefe del Kremlin puede dictar que Rusia reconozca la independencia de los territorios, pero ofrece una señal contradictoria de la postura rusa: el mismo día, el 15 de febrero, Moscú anuncia la retirada de parte de las tropas desplegadas junto a las fronteras de Ucrania y asegura que las respuestas que le ofrecieron EE UU y la OTAN a sus exigencias sobre la arquitectura de la seguridad en Europa son un punto de partida aceptable para negociar.

Primeros ataques

El Ejecutivo ucraniano y los separatistas prorrusos respaldados por Moscú intercambian acusaciones de ataques a lo largo de la línea del frente en el Donbás. Así, proyectiles de artillería alcanzaron una guardería en la ciudad de Stanytsia Luganska, en la parte de la región de Lugansk controlada por el Gobierno de Kiev. Hirieron a tres civiles, según el Ejército ucraniano, que informó de otros 47 ataques en una veintena de puntos a lo largo de la zona de conflicto y en los que dos personas más sufrieron lesiones. A su vez, líderes de las regiones secesionistas de Donetsk y Lugansk denunciaron ataques de las fuerzas ucranianas.

Invasión de Ucrania

Los servicios de inteligencia de EE UU informaron de que el Kremlin ya había ordenado proceder a la invasión de Ucrania, según fuentes de la Administración de Joe Biden citadas por The New York Times y The Washington Post. Ese mismo día, el 18 de febrero, los separatistas prorrusos dieron la orden de evacuar a civiles de Donbás.

Tres días después, Putin firmó el reconocimiento de las regiones prorrusas ucranianas de Donetsk y Lugansk y ordenó el envío de tropas rusas a la zona. ¿En consecuencia? La UE condena en bloque el movimiento y anuncia la puesta en marcha del mecanismo para activar contundentes sanciones a Rusia. EE UU realiza un movimiento similar.

Alemania actúa

Al día siguiente del anuncio de Putin, Alemania suspende la certificación del gasoducto Nord Stream 2, la infraestructura controlada por el gigante gasista ruso Gazprom, por lo que no puede entrar en funcionamiento, según explicó Olaf Scholz, canciller de Alemania.

Putin anuncia «una operación militar» en Ucrania

«Las repúblicas populares de Donbás se dirigieron a Rusia con una solicitud de ayuda. En este sentido, decidí llevar a cabo una operación militar especial. Su objetivo es proteger a las personas que han sido objeto de abusos, genocidio por parte del régimen de Kiev durante ocho años», ha dicho Putin en un mensaje emitido en la televisión estatal.

Pocos minutos después de sus palabras, se han registrado grandes explosiones en varios puntos del este de Ucrania, desde Sloviansk y Kramatorsk a Járkov, a treinta kilómetros de la frontera rusa; incluso en Kiev, la capital.

Las autoridades ucranianas han confirmado en las primeras horas la muerte de cerca de 40 personas, entre ellos diez civiles. Unas 20 de estas personas han fallecido a causa de un bombardeo contra un puesto militar en Odesa.

Ucrania impone la ley marcial

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha anunciado este jueves que impondrá la ley marcial en el país ante la decisión del presidente de Rusia, Vladimir Putin, de iniciar una operación militar especial en la región del Donbás.

«¡Queridos ciudadanos de Ucrania! Hoy, el presidente Putin anunció la introducción de una operación militar especial en el Donbás. Rusia ha llevado a cabo ataques contra nuestra infraestructura militar», ha escrito Zelenski en su perfil oficial de Facebook, agregando que «impone la ley marcial», según recoge la agencia de noticias Unian.

Dicha ley es un estatuto de excepción por el cual se otorgan poderes especiales a las fuerzas armadas para garantizar el orden dentro de un territorio en pleno estado de emergencia. En este caso, Zelenski ha impuesto la ley en Ucrania, y con ella el estado militar, por lo que todo ciudadano ucraniano pasa a ser un militar más al servicio del Ejército.

Además, ha recordado el apoyo internacional y ha pedido a la población que no salga a la calle: «Hace un minuto, tuve una conversación con el presidente Biden. EE UU ya ha comenzado a movilizar el apoyo internacional. Hoy necesitamos la paz de cada uno de ustedes. Deben quedarse en casa si es posible», ha dicho el presidente, según recoge la agencia de noticias Ukrinform.

Por su parte, el Ministro de Relaciones Exteriores de Ucrania ha asegurado a través de su cuenta de Twitter que esta invasión rusa no es sólo un ataque a Ucrania, «es un ataque a gran escala», y que la defensa ucraniana no se ha derrumbado. «Ucrania está con ambos pies en el suelo y continúa defendiéndose».

¿Cuál es el papel de España?

Este jueves, El Rey ha presidido la reunión del Consejo de Seguridad Nacional, celebrada en el Palacio de la Zarzuela de forma extraordinaria tras el ataque de Rusia a Ucrania, condenado «enérgicamente» por el Gobierno.

«El Gobierno de España condena enérgicamente la invasión militar de Ucrania por parte de la Federación Rusa», ha indicado Moncloa en un comunicado, subrayando que se trata de «una agresión completamente injustificada, de una gravedad inédita, y una violación flagrante del Derecho Internacional que pone en riesgo la seguridad global y la estabilidad».

«Exigimos el cese inmediato de las hostilidades antes de que se multiplique el número de víctimas, así como el retorno de las tropas al territorio internacionalmente reconocido de la Federación Rusa», ha reclamado el Ejecutivo.

Estos son los medios militares de España en el este de Europa

España cuenta con más de 600 militares y carros de combate, cazas y buques de la Armada desplegados en el este de Europa como parte de sus contribuciones habituales a la OTAN, organismo del que es miembro desde 1982, que cobran especial relevancia en el actual contexto de ataque de Rusia a Ucrania.

El país tiene hasta tres buques integrados en agrupaciones de la OTAN para el Mediterráneo y el Mar Negro. En concreto, la Armada cuenta con buques integrados en los grupos navales SNMG2 y SNMCMG2 de la OTAN.

Del primero forma parte la fragata ‘Blas de Lezo’, mientras que el segundo está liderado por el buque español ‘Meteoro’ e integra también al cazaminas ‘Sella’.

El Ejército del Aire está presente en Bulgaria con un contingente formado por cuatro aviones de combate Eurofighter y 130 efectivos. Es una misión de policía aérea para disuadir e identificar a aeronaves rusas que recorren su espacio aéreo sin cumplir con las normas de vuelo internacionales.

Además, España participa desde el año 2017 en el despliegue terrestre de la Alianza Atlántica en Letonia, donde tiene desplegados unos 350 efectivos con medios como los carros de combate Leonardo y Pizarro en una operación de disuasión frente a la frontera rusa.

Los líderes políticos hablan

El canciller de Alemania, Olaf Scholz, ha afirmado que el presidente de Rusia «ha cometido un grave error iniciando esta guerra» en Ucrania y ha prometido una respuesta contundente por parte de la UE.

«Este 24 de febrero es un día terrible para Ucrania y un día oscuro para Europa«, ha dicho Scholz, que no ve justificación alguna para la «guerra de Putin», como ha descrito la ofensiva militar lanzada para ayudar a los rebeldes prorrusos del este de Ucrania.

«Como siguiente paso, hoy decidiremos nuevas y duras sanciones contra Rusia en estrecha consulta con nuestros socios internacionales de la OTAN y la UE», ha subrayado. El objetivo, ha añadido, es que los dirigentes rusos tengan claro que pagarán «un precio amargo» por sus acciones.

Por su parte, el ministro de Exteriores de Francia, Jean-Yves Le Drian, ha garantizado este jueves que París «continuará reforzando su apoyo» a Ucrania «en todas sus formas».

Le Drian ha vuelto a repetir la condena del Gobierno francés a la operación militar rusa en Ucrania y, al tiempo, ha condenado el uso del territorio bielorruso para la operación. «Esta elección de guerra es una brutal violación del Derecho Internacional», ha reiterado el ministro francés, antes de recalcar que tendrá «consecuencias inmediatas y masivas y un coste severo».

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha tildado este jueves de «inaceptable» la ofensiva militar rusa contra Ucrania y ha hecho un llamamiento a un diálogo «en el marco de los Acuerdos de Minsk», según recoge la agencia estatal turca de noticia Anatolia.

El mandatario ha agregado que ha trasladado a su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, que Turquía «apoya la lucha para proteger la integridad territorial ucraniana».