El Ibex vive una época dorada. Tras cerrar 2025 con su mejor ejercicio desde 1993, con una subida cercana al 50%, la Bolsa española ha prolongado el rally en 2026 y vuelve a colocarse en zona récord. El pasado viernes llegó a superar por primera vez los 19.800 puntos durante la sesión, un nuevo hito en el índice, que acumula un incremento del 15% en lo que va de año.
Además, las compañías cotizadas atraviesan una de las temporadas más generosas de retribución al accionista, con miles de millones repartidos en dividendos, primas y otras fórmulas de remuneración. Solo en julio, 16 compañías del Ibex 35 tiene previsto distribuir más de 7.200 millones de euros entre sus accionistas.
La tendencia venía ya de un año excepcional. En 2025, las cotizadas españolas ya repartieron 41.503 millones de euros en dividendos, según BME, uno de los mayores registros de la serie histórica. Si se suman primas de emisión y reducciones de nominal con devolución de aportaciones, la retribución total alcanzó los 42.671 millones.
Iberdrola, Endesa y Repsol lideran los pagos en julio. La eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán encabeza el calendario con más de 2.885 millones de euros, Endesa destina 1.041 millones y Repsol añade otros 600 millones. El sector llega con viento de cola en resultados, después de que las seis grandes energéticas del Ibex sumaran 4.200 millones de beneficio en el primer trimestre.
El buen momento del selectivo no se agota en las energéticas. ArcelorMittal y Acerinox se han colocado entre los valores más brillantes del año al calor de la expectativa de una mayor protección europea frente a las importaciones de acero, y la segunda forma parte de la cosecha inmediata de dividendos. Indra, impulsada por el nuevo ciclo de defensa, repartirá 0,30 euros por título el 9 de julio; mientras que ACS distribuirá 517 millones de euros el día 15.
El otro motor del selectivo
La banca también ha sido uno de los grandes motores del Ibex. Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell o Bankinter han capitalizado años de mejora de márgenes y beneficios récord, una fortaleza que se ha trasladado al accionista con dividendos durante la primavera. Todo ello ha contribuido a reforzar la confianza inversora. Santander llegó a superar a Inditex como la compañía cotizada más valiosa de España por primera vez en años.
Aún así, Inditex sigue siendo una pieza imprescindible en la riqueza de la Bolsa española. El grupo anunció un dividendo de 1,75 euros por acción con cargo al ejercicio de 2025 y en dos pagos de 0,875 euros por acción. El primero fue en mayo y el siguiente, en noviembre. Para Amancio Ortega, que controla cerca del 59,3% de la compañía, esa política de remuneración se traduce en unos 3.200 millones de euros en dividendos este año.
En todo caso, la propiedad de la Bolsa se ha internacionalizado durante las últimas décadas. Los inversores extranjeros controlaban al cierre de 2024 el 49% del valor de mercado de las cotizadas españolas, mientras que la participación de las familias cayó al 16%, su nivel más bajo en 32 años. La subida del Ibex alimenta cada vez más a fondos globales, gestoras indexadas y grandes vehículos institucionales.
BlackRock, Vanguard y el fondo soberano noruego se han convertido en protagonistas silenciosos del mercado español y recogen buena parte de la cosecha. La pregunta ahora es cuánto recorrido le queda. El Ibex llega al verano en uno de sus mejores momentos en décadas, pero también con valoraciones más exigentes y con los mercados pendientes de tipos de interés, beneficios y geopolítica.

