La pandemia ha sido un tsunami para la empresa española, sobre todo para los sectores que más dependen de la movilidad y de los clientes físicos como la restauración, el ocio, el turismo o el transporte. Otras, sin embargo, no solo han aguantado la presión de los meses de confinamiento o de las restricciones sociales, sino que han logrado potenciar su negocio.

Las dos caras de esta moneda se reflejan en la valoración que las compañías realizan del entorno económico actual. Las perspectivas para los próximos 12 meses apuntan a una mejora sensible, aunque el optimismo aún no cala a nivel general. Siete de cada diez empresas califican la situación económica como mala o muy mala, aunque en un horizonte de un año el 39% esperan que mejore. Este dato mejora en cinco puntos porcentuales el dato de julio, según muestra la nueva edición del informe ‘Perspectivas España 2021’, elaborado por KPMG en colaboración con CEOE.

Según el estudio, el 61% de las empresas esperan comenzar a recuperar su facturación en 2021, pero no será hasta 2022 cuando al menos el 66% de las firmas consultadas alcancen el nivel previo a la pandemia. La percepción del rumbo del negocio es aún prudente. Casi la mitad consideran que su situación es “sensible”, aunque creen que se logrará capear la crisis aplicando medidas, frente a un 35% que consideran que se encuentran en una situación “cómoda” ya que la pandemia ha impactado de forma “limitada”.

En el extremo negativo hay un 5% de empresarios, que creen que su supervivencia está en riesgo. En el lado contrario, un 6% considera que atraviesa una situación “pujante” ya que la crisis del covid-19 les ha dado una oportunidad para crecer.

“Nos enfrentamos a un ejercicio que va a ser decisivo para nuestro futuro económico y de modelo de país. Los empresarios están preocupados por la situación, ya que el 73% de los encuestados la considera mala o muy mala, pero hay un 39% que se muestra positivo ante la evolución que tendrán tanto la economía como sus negocios a lo largo de este 2021”, afirma Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, ante las conclusiones del informe.

Inversión y plantilla

Durante 2020, la mitad de las compañías tuvieron que ajustar sus plantillas, sus inversiones (47% de las firmas consultadas) y los costes de producción (45%). Pero las perspectivas a 12 años comienzan a mejorar: casi un tercio de las empresas esperan aumentar el número de trabajadores y un 38% mantenerse igual. En el último sondeo solo el 13% de las empresas preveía un aumento en la contratación.

En términos netos, este año la inversión se mantendrá estable, anticipan los empresarios. Aun así, un 36% espera aumentarla, frente al 32% que señala que la reducirá. Los sectores que lograrán más inversión serán el tecnológico, el sector público y la gestión de activos, un 66%, un 56% y un 53%, respectivamente.

Y los perfiles laborales más demandados van de la mano con la necesidad de digitalización: gestores de la transformación digital, 62%; expertos en ciberseguridad, 46%, y especialistas en tecnologías emergentes como inteligencia artificial, un 42%.

A la espera de los fondos europeos

El 46% de los encuestados confían en acceder a parte de los 140.000 millones que recibirá España de la Unión Europea hasta 2026, pero un 36% duda todavía si solicitarlos. La principal razón de sus dudas de la gran mayoría de las firmas es que no saben si disponen de proyectos elegibles porque desconocen los requisitos concretos del plan.

Para aquellos que sí se plantean optar a fondos, los proyectos dirigidos a la modernización y digitalización industrial, los orientados a la transición energética, a las infraestructuras y a los ecosistemas, son los que despiertan mayor interés.

Recorte de dividendos en pandemia

El golpe al negocio que ha supuesto la pandemia ha hecho que siete de cada 10 empresas cotizadas españolas optaran por recortar o anular el pago de sus dividendos en 2020. El análisis que Janus Henderson ha publicado este lunes apunta a que el mercado español es uno de los más propensos a reducirlos (50%) y anularlos (21%) por el impacto del covid-19.

Este estudio afirma que los dividendos españoles cayeron un tercio en base subyacente en todo el año, hasta los 14.700 millones de dólares (12.120 millones de euros), casi tres quintos menos que el año que en 2009, con el estallido de la crisis financiera.

Entre abril y diciembre el pago de dividendos españoles se redujo un 38%, ya que siete de cada diez empresas recortaron o cancelaron los repartos. A nivel global, el pago de dividendos ha caído un 12% en 2020. Ocho de cada 10 empresas del mundo anuló la remuneración al accionista y un 20% la redujo. En total, las empresas distribuyeron 965.000 millones de dólares, cifra que supera ampliamente los 220.000 millones cancelados entre abril y diciembre de 2020.