Se nos rompió el amor de tanto usarlo, como decía la canción. Eso ha ocurrido entre Elon Musk y el Bitcoin.

El polémico empresario, que al principio se mostraba muy a favor de las criptomonedas, ha sacudido esta semana el criptomercado al anunciar que Tesla dejaría de aceptar este método de pago por su impacto medioambiental. 

¿El resultado? La un desplome del 14% del precio de la criptomoneda. Y todo a través de su medio de comunicación favorito: Twitter.

Después, el fundador de Tesla, escribió otro tuit, aún más desconcertante que el anterior, en el que dejaba caer que podría vender sus activos, para después desmentirlo al asegurar que seguiría apoyando las criptomonedas. 

El pasado 19 de mayo, la semana negra del bitcoin, el multimillonario volvió a tuitear un mensaje confuso. Con el emoticono de un diamante, Musk aseguraba que Tesla tenía algo. Las redes sociales lo interpretaron como una clara referencia a las criptomonedas. 

Los expertos advierten de que es un mercado volátil pero, es innegable que Musk tiene mucho poder en este sector, tanto como para desestabilizarlo a golpe de tuit. 

¿Cómo empezó el idilio entre el segundo hombre más rico del mundo y el mundo de las criptomonedas?

Enero de 2021: un hashtag dispara el valor del bitcoin

Todo comenzó el 29 de enero de 2021, cuando Elon Musk añadió el hashtag #Bitcoin a su biografía de Twitter. En ese momento, la criptomoneda aumentó su valor de 32.000 a 38.000 dólares. 

Dos días más tarde, en un chat de Clubhouse, Musk afirmó que el bitcoin era “algo bueno” y que se mostraba “partidario” de este método de pago. 

Febrero de 2021: pagar un Tesla con bitcoin

Un mes más tarde, Tesla reveló en una presentación ante la SEC (la Comisión de Mercados y Valores en Estados Unidos) que había invertido 1.500 millones de dólares en Bitcoin. Además, Musk anunció a finales de marzo que la compañía empezaría a aceptar Bitcoin como forma de pago.

Sin embargo, durante gran parte de este tiempo, los tuits de Musk se centraron mucho más en Dogecoin, no en Bitcoin. 

Mayo de 2021: proteger el medio ambiente

En los meses siguientes, Bitcoin tocó máximos de más de 63.000 dólares. Hasta el pasado 13 de mayo, cuando Musk publicó un tuit en el que anunciaba que Tesla dejaba de aceptar esta forma de pago. 

El motivo era el impacto medioambiental de bitcoin «Las criptomonedas son una buena idea… pero no puede ser a expensas de un gran coste para el medio ambiente«, señaló Musk.

Un comunicado hizo que Bitcoin se desplomara un 10% después del tuit.

En un tuit posterior, Musk aclaró su posición sobre las criptomonedas: «Para ser claro, creo firmemente en el cripto, pero no puede impulsar un aumento masivo del uso de combustibles fósiles, especialmente del carbón».

¿A favor de Dogecoin y en contra de Bitcoin?

Todo parece indicar que el CEO de Tesla sigue apoyando a Dogecoin pero, ¿por qué ha dejado de hacerlo con Bitcoin?

Una posibilidad puede ser que el Consejo de Administración de Tesla influyó en su posición. El problema aquí reside en que habrían sido notificados sobre la decisión de la compañía de comprar 1.500 millones de dólares del token a principios de este año. ¿Por qué no se opusieron entonces?

Musk llegó a afirmar que Bitcoin consume una enorme cantidad de energía, gran parte de ella procedente del carbón. Al mismo tiempo, la cadena de bloques de Bitcoin es muy ineficiente, lo que hace que el token sea prácticamente inútil como moneda práctica, afirma Rob Berger de Forbes US.

El resultado es una criptomoneda que es mala para el medio ambiente y prácticamente inútil en cualquier aplicación práctica, continúa Berger.

El resultado es una criptomoneda que es mala para el medio ambiente y prácticamente inútil en cualquier aplicación práctica.

En cambio, otros tokens son mucho más eficientes tanto en el consumo de energía como en el procesamiento de las transacciones. Y los avances en la tecnología blockchain pueden impulsar aún más eficiencias.

Si esto explica su cambio de opinión sobre el Bitcoin, sigue sin responder por qué sólo ahora ha llegado a estas conclusiones que han sido obvias desde el principio. Tampoco responde a si su próximo Tweet volverá a invertir su postura sobre Bitcoin.

Entonces, ¿qué significa esto para el futuro de Bitcoin? Realmente, no se sabe. Si el mercado actual nos ha enseñado algo, es que las noticias envejecen rápido y más en este mundo tan volátil.