Alfonso Gómez, CEO de BBVA en Suiza.

La correcta diversificación de los activos es uno de los pilares en la gestión de patrimonios para preservar el capital y, para que esta diversificación sea completa, los productos tradicionales deben adaptarse y convivir con nuevos subyacentes de inversión, entre los que se incluyen las criptomonedas y los valores tokenizados, que en los últimos años han acaparado titulares por sus espléndidas rentabilidades y voces de cautela por su volatilidad, pero que ha servido de plataforma innegable para una nueva clase de milmillonarios en el mundo y cuyo futuro nadie pone ya en duda.

BBVA en Suiza es pionero en la adopción del servicio de compra, venta y custodia de bitcoin, en un sector –el bancario– que se mueve entre la disrupción y la cautela, y desde un centro financiero –Suiza– reconocido por su marco regulatorio para los criptoactivos y por su liderazgo en soluciones para grandes patrimonios, con el lanzamiento de un producto específico para sus clientes de banca privada. Las cripto llegan así a los bancos tradicionales. Alfonso Gómez, CEO de BBVA en Suiza, nos cuenta los planes de innovación de la entidad.

Pregunta.- ¿En qué momento se encuentra Suiza como centro financiero?

Respuesta.- Este país continúa siendo el centro más importante del mundo para la actividad de Wealth Management y precisamente la estabilidad y solidez de su economía nos llevan a pensar que así seguirá siendo en el largo plazo. Estar en el podio de los índices de competitividad o innovación es un dato objetivo para destacar aún más si cabe su ventaja competitiva de cara al futuro. La banca privada en Suiza cuenta con una de las mejores plataformas de gestión de activos financieros a nivel mundial, la disponibilidad de productos de inversión es amplísima, y la experiencia acumulada durante años en el proceso de asesoramiento a clientes con vocación global la sitúan en una posición privilegiada para liderar la transformación que estamos viviendo.

En los últimos años se ha desarrollado un potente ecosistema fintech en el país, del cual me gustaría resaltar la parte que está relacionada con la tecnología blockchain y los activos digitales, que cada vez ganan más presencia en el país mientras aumenta su adopción internacional. Suiza tiene un ecosistema muy sólido, con un fuerte respaldo del sector público y privado –universidades, órganos reguladores, el banco central y líderes de opinión–, que han alineado sus esfuerzos para crear un ecosistema que catapulte al país en aras de convertirse en uno de los centros más importantes del mundo para la puesta en valor de los activos digitales con tecnología blockchain.

En la actualidad, ese nuevo pero a la vez gran ecosistema se refleja en que las 50 Top compañías que trabajan con blockchain ya tenían un valor de 37.500 millones de dólares a principios de junio y 919 nuevas compañías se centran en este ámbito. Nombres como la fundación Ethereum o el de otras muchas startups especializadas en las tecnologías blockchain están plenamente asentados en el país y, fruto de ese movimiento, surgen nuevos operadores desarrollando más innovación y, por tanto, más potencia para procurar un mayor impulso de los activos digitales.

P.- Y en este contexto, ​¿​cómo lee BBVA la oportunidad?
R.- Nuestra misión es aprovechar las oportunidades que nos brinda esta nueva era y ponerlas en manos de nuestros clientes. Somos un banco con un equipo que se mueve con agilidad buscando siempre soluciones eficaces e innovadoras y, a la vez, poseemos las fortalezas de formar parte de un gran grupo financiero internacional. Esto nos lleva es a ser ambiciosos a la hora de asumir retos profesionales y sorprender con la adecuada proactividad, combinando el conocimiento de un banco experto en gestión de activos tradicionales con la incursión de activos digitales.

P.- ¿​Cuáles van a ser sus primeros pasos en este nuevo mundo de los activos digitales?

R.- Llevamos muchos meses trabajando para adentrarnos en esa dirección, con una estrecha colaboración entre las áreas de control y los reguladores, tanto en Suiza como en Europa. Nos hemos convertido hoy por hoy en el primer banco europeo de gran tamaño que tiene proyectos visibles en redes públicas.

Nuestro primer paso ha consistido en dar la oportunidad a nuestros clientes de custodiar de forma segura, comprar y vender bitcoin, con una experiencia muy sencilla a través de la aplicación del móvil. Aquí, el cliente puede consultar sus posiciones, comprar y vender acciones, ETF, fondos, realizar transferencias y, por supuesto, comprar, vender y custodiar criptoactivos en un módulo específico. Para nosotros bitcoin –que es hoy la criptodivisa más conocida, con un valor cercano al billón de dólares– cuenta con una tecnología robusta, que nunca ha tenido un fallo desde que se minaron los primeros bloques en 2009, con todo lo que implica esto en términos de seguridad.

P.- ¿Qué divisas se pueden comerciar desde esta aplicación?

R.- Bitcoin se puede convertir a euros, dólares o francos suizos en cualquier momento y viceversa. En los próximos meses incluiremos en la oferta otras criptomonedas que nos parece atractivas para los clientes interesados, como es el caso de Ethereum.

P.- Los inversores de criptomoneda que defienden el anonimato se preguntarán por qué invertir a través de la plataforma de un banco regulado y no en los ‘exchanges’ consolidados o a través de sus ‘soft’ y ‘hard wallets’.

R.- No debemos confundir la privacidad con el anonimato; de hecho, se tiende a pensar que las criptomonedas son anónimas cuando en realidad no es así, son más transparentes incluso que el dinero en efectivo o el dinero electrónico.

Los inversores habituales en criptomonedas no buscan el anonimato, sus motivaciones son muy diferentes. La mayoría busca diversificar sus inversiones, quiere conocer una nueva tecnología con un futuro prometedor, y muchos se sientes atraídos por su gran rentabilidad pesar de su volatilidad y el alto riesgo que conlleva.

Invertir a través de un banco como BBVA permite combinar lo mejor de los dos mundos en un único sitio. Por un lado, puedes comprar acciones y en tu misma cartera tener criptomonedas, esto es un servicio que los exchanges no ofrecen, lo que nos da una ventaja competitiva. Además, ofrecemos la seguridad de una entidad bancaria regulada, con un servicio de custodia profesional desde Suiza que no da lugar a dudas sobre su fiabilidad y seguridad, todo en uno de los ecosistemas blockchain más avanzados del mundo.

P.- ¿Cree que este servicio se extenderá a los bancos dirigidos al segmento ‘retail’?

R.- Creo que el mundo está inmerso en un proceso de transformación importante a través de la digitalización y, como todos los procesos, llevará un tiempo. Es bueno no dar la espalda a estas tendencias: tiene que haber voluntad de entender dónde residen las oportunidades y actuar con máxima responsabilidad de cara a nuestros cliente. Esto implica salir de nuestras zonas de confort, aprender, entender, valorar y poner a disposición de nuestros clientes las distintas oportunidades que vayan surgiendo.

P.- ¿Qué otras iniciativas visualizan en este universo digital?

R.- Bitcoin es el gran exponente del universo de las criptomonedas, pero también debemos destacar que a lo largo de los últimos años se han ido desarrollando otros protocolos que permiten intercambiar valor económico a través de los smart contracts y la tecnología blockchain. En todo este contexto visualizamos como oportunidades interesantes Etherum 2.0 así y la tokenización de activos que permiten digitalizar un activo del mundo real, tangible intangible, en formato de token y crear un activo digital en una blockchain. En cualquier caso, somos conscientes de que este nuevo universo digital, como todos los orígenes transformadores de importancia en la historia, está aún en un estado incipiente. Desde BBVA queremos ser facilitadores en la adopción, y hacerlo desde Suiza nos permite monitorizar bien la evolución y también promover otras iniciativas que permitan capturar valor tanto para nuestros clientes como para nuestra organización.

P.- Si tuviera que definir el banco en un escenario de tres años, ​¿​cómo lo describiría?

R.- En BBVA en Suiza tenemos grandes retos de cara al futuro para crecer como profesionales y como personas porque la evolución de este mercado nos obliga a salir de nuestra zona de confort. Me gustaría ver al banco en tres años creciendo a buen ritmo y siendo un referente en los dos mundos, el de la inversión tradicional y el de los activos digitales, con un equipo de profesionales extraordinario.