Incluso para alguien escéptico de las criptomonedas como Dulce Davis, el discurso de Helium fue difícil de ignorar.

Respaldada por los inversionistas Andreessen Horowitz y Tiger Global, la compañía Web3 valorada en 1.200 millones de dólares dijo que estaba construyendo la ‘Helium People’s Network’, una red de conexión a Internet inalámbrica global en donde se pueden conectar diferentes objetos, como, por ejemplo, parquímetros y collares para perros. 

Todo lo que tenía que hacer Davis era gastar 500 dólares en una máquina que parecía un router de wifi, conectarla a su pared y recibir a cambio la criptomoneda de Helium, (con un flujo de ingresos constante). Un inversor de Helium afirmó que los usuarios podrían recuperar el coste de su compra en unas pocas semanas.

«Al conectar este dispositivo o hotspot en tu hogar u oficina, puedes proporcionar a tu ciudad millas cobertura de red de bajo consumo para miles de dispositivos y al mismo tiempo ganar una nueva criptomoneda HNT», destaca la página web de Helium.

Aún mejor: si la demanda de este sistema de Helium crecía, elevando el valor de su token Helium, o HNT, la empresa insinuaba que las ganancias de los hotspot (puntos de acceso de Internet inalámbrico, similares a un router) serían compartidas por todos los usuarios. En una publicación de la empresa en 2018, el director de operaciones y jefe de publicidad de Helium, Frank Mong, escribió que uno de los principios de Helium es ser justo con sus usuarios. “Todos tienen la mismas oportunidades”, escribió.

Davis es una de las miles de personas que aceptaron la promesa de Helium. En conjunto, los usuarios gastaron aproximadamente 500 millones de dólares en hotspots o routers que creían que generarían dividendos constantes. Pero hasta ahora, los usuarios de ‘Helium People’s Network’ han visto recompensas cripto cada vez más pequeñas. 

Después de esperar más de seis meses para que su hotspot de 500 dólares llegara a su casa en Houston, Davis solo obtuvo un token en tres meses: alrededor de 5 dólares. “Podría haber usado mi dinero en otra parte y haber obtenido algunos ingresos, no solo perderlo después de pagar mi factura de electricidad”, dijo a FORBES la agente de bienes raíces de 52 años.

Pero Helium ha enriquecido desproporcionadamente a un puñado de personas: a sus ejecutivos y a sus amigos.

«Este mecanismo se creó para enriquecer a los fundadores y a los primeros inversores del proyecto a expensas de la gente común».

Lee Reiners, director de políticas del Centro de Economía Financiera de Universidad de Duke.

La revisión de cientos de documentos internos filtrados, los datos de las transacciones y las entrevistas con cinco ex empleados de Helium sugieren que mientras los miembros de la empresa de criptomonedas vendían el espíritu democratizado de su ‘People’s Network’ acumularon silenciosamente la mayoría de los tokens ganados al comienzo del proyecto, atesorando así mucha de la riqueza generada en sus primeros y más lucrativos días.

FORBES identificó 30 billeteras digitales que parecen estar conectadas con los empleados de Helium, sus amigos y familiares y los primeros inversores del proyecto. Este grupo de billeteras extrajo 3,5 millones de HNT, casi la mitad de todos los tokens de Helium generados en los primeros tres meses del lanzamiento de la red en agosto de 2019, según un análisis de FORBES que fue confirmado por la firma de blockchain Certik. 

En seis meses, más de una cuarta parte de todo el HNT había sido extraído por los empleados de Helium y sus amigos (valorado en aproximadamente 250 millones cuando el precio de Helium alcanzó su punto máximo el año pasado). Incluso después de que el precio de las criptomonedas se derrumbara, los tokens de Helium todavía valen 21 millones en la actualidad.

Las empresas de criptomonedas suelen compensar a los primeros inversores y empleados por desarrollar sus ofertas con la asignación de tokens, y a menudo divulgan estas recompensas en diferentes publicaciones o libros blancos. 

Si bien Helium y sus ejecutivos han discutido públicamente su plan de incentivos (un esquema llamado Helium Security Tokens, o HST, que destina alrededor de un tercio de todos los HNT generados para los empleados y ejecutivos de Helium) no han revelado la ganancia adicional extraída del suministro público de tokens de Helium, que vale millones, y que fue identificada por FORBES.

Esto significa que en el momento en que las ganancias de las hotspot de Helium estaban en su punto más alto, el grupo selecto de la empresa de criptomonedas se quedó con la mayoría de los tokens, mientras que poco más del 30% se destinó al resto de los usuarios de Helium. Cada hotspot obtuvo un promedio de 33.000 HNT en agosto de 2019, según los datos de blockchain.

Hoy, cada hotspot solo genera alrededor de 2 HNT por mes. Algunas personas de este grupo privilegiado de Helium (empleados, ejecutivos y amigos) explotaron las vulnerabilidades de la empresa para aumentar aún más sus ganancias.

«Este es un patrón recurrente en la criptoeconomía», dice Lee Reiners, director de políticas del Centro de Economía Financiera de la Universidad de Duke, quien enseña la leyes y regulaciones de criptomonedas. «Este mecanismo se creó para enriquecer a los fundadores y a los primeros inversores del proyecto a expensas de la gente común que compró hotspots pensando que iban a aportar algún valor económico».

Amir Haleem, cofundador y director ejecutivo de Helium, dijo en una entrevista que aproximadamente la mitad de los hotspots iniciales se distribuyeron entre los empleados, sus familiares y amigos. “Ninguno de esos números me parece irrazonable o atroz de ninguna manera”, dijo a FORBES.

Cuando se le preguntó si Helium debería haber revelado a su comunidad estas ganancias adicionales (la de los empleados, familiares y amigos) Haleem dijo: «No sé por qué se nos pediría revelar algo sobre estas personas… Corrieron un riesgo enorme al pagar dinero para construir algo».

En respuesta a las preguntas detalladas sobre su inversión en Helium y sobre el selecto grupo de personas que acumuló la mayoría de los tokens ganados al inicio del proyecto, Ali Yahya, socio de Andreessen Horowitz, quien lideró la venta de tokens en Helium, dijo que estaba emocionado de apoyar el avance de la compañía y elogió la «escala sin precedentes» de su red. Por su parte, Tiger Global se negó a comentar. 

Ni Andreessen Horowitz ni Tiger Global aparecieron en este primer grupo de personas que acumularon la mayoría de los tokens.

Un beneficiario notable de este acceso preferencial fue un niño de Atlanta, Georgia, que se convirtió en la mascota infantil de facto de Helium al impulsar un imperio minero multimillonario de hotspots supuestamente comprados con el dinero que ganó haciendo diferentes quehaceres

El padre del niño de 11 años, Arul Murugan, quien conoció la plataforma Helium a través del inversionista Multicoin Capital, se hizo con docenas de dispositivos «obtenidos del suministro inicial de hotposts«, aseguró un ex empleado de Helium. 

Haleem le explicó a FORBES que Murugan eventualmente compró aproximadamente 1.000 hotposts, pero se negó a comentar sobre la relación de Murugan con la compañía o sus inversores en ese momento. Por su parte, Murugan no respondió a las preguntas de FORBES.

Helium no es el primer proyecto cripto que ha hecho grandes promesas, en donde las personas involucradas se sienten estafadas. En medio del ‘invierno de las cripto’ y de las señales de que la SEC (Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos) se está preparando para tomar medidas enérgicas contra las empresas cripto que realizan este tipo de acciones, el precio de la criptomoneda Helium se ha desplomado, lo que significa que los pocos tokens que los usuarios han ganado valen menos de 5 dólares cada uno, una fracción de su máximo de 55 dólares en noviembre de 2021.

Las recompensas de los ejecutivos e inversionistas de Helium son incomparables con las escasas recompensas que ven los demás propietarios de hotspots, quienes están consternados por sus ganancias. «Podría prescindir de las ganancias quincenales de 0.02 céntimos», escribió un usuario de Reddit que afirmó haber renunciado por completo a Helium. Otro escribió: «¿Alguien más piensa que Helium (HNT) es una estafa bien coordinada?»

Cuando los usuarios de Helium le cuestionaron públicamente las deficiencias del servicio, Haleem respondió que el mejor momento de la compañía aún estaba por llegar. «¿Es Helium un fracaso espectacular y una prueba de que la web3 no funciona?» tuiteó en julio en respuesta a las críticas sobre las bajas ganancias de la plataforma. “Yo diría que apenas está comenzando”.

En 2013, los cofundadores de Napster, Shawn Fanning, y Haleem, quien en ese entonces era un destacado diseñador de juegos, lanzaron una startup a la que llamaron Skynet Phase 1, una referencia al sistema informático genocida de la franquicia Terminator. 

La compañía, que más tarde fue rebautizada como Helium Systems, afirmó estar creando una red inalámbrica para el Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés), una de las áreas más prometedoras de la inversión de capital de riesgo.

Con la fama de Fanning (un programador famoso por crear Napser, una de las primeras plataformas populares de intercambio de archivos en 1999), Helium consiguió grandes inversores, como Khosla Ventures y el fundador de Salesforce, Marc Benioff, para una ronda de financiación de 15 millones de dólares en 2014. Pero después de cinco años de lanzamientos fallidos de productos financiados ​con los 50 millones de dólares (provenientes de esas inversiones), Helium se centró en el mercado de las criptomonedas y ‘People’s Network’ debutó en agosto de 2019.

(Fanning dejó la empresa antes del lanzamiento del blockchain, según tres fuentes. Fanning no respondió a las preguntas de FORBES).

«La visión de Helium es la más ambiciosa que hemos visto en el espacio blockchain desde la llegada de los contratos inteligentes en Ethereum», escribió el socio de Multicoin Capital, Tushar Jain, al anunciar una ronda de financiación de la serie C de 15 millones de dólares antes del lanzamiento. 

Benioff no respondió a las preguntas de FORBES. Khosla Ventures se negó a comentar algo al respecto y el portavoz de Multicoin Capital, John Reed, dijo que la empresa está «orgullosa de respaldar a Helium a medida que la red escala».

La apuesta de que las criptomonedas podrían convencer a la gente común para construir una empresa de telecomunicaciones de base (una proyecto sin la implicación del estado) para dispositivos IoT pareció dar sus frutos al principio

Los usuarios ganaban tokens cuando sus hotspots procesaban datos o validaban otros dispositivos, y algunos de los primeros propietarios de hotspots reportaron ganancias de decenas de miles de dólares al año. 

Helium celebró el éxito de un joven empresario, el hijo del inversionista Arul Murugan, quien afirmó que sus hotspots (en conjunto) generaron ganancias de hasta 100.000 dólares en solo un año. Eso fue suficiente para lanzar su startup Emrit, una empresa que participa en los ingresos de Helium que afirma haber instalado desde entonces «decenas de miles» de dispositivos (hotspots) en todo el mundo.

Pero al mismo tiempo, Helium descubrió que su nuevo sistema estaba plagado de tramposos. Para inflar artificialmente sus ganancias, algunos usuarios compraron múltiples hotspots, a veces docenas, y manipularon sus ubicaciones para que aparecieran repartidos por una ciudad o pueblo, cuando en realidad estaban todos dentro de una sola propiedad. Esto tuvo el efecto de generar una señal impecable cuando diferentes máquinas o dispositivos se conectaban entre sí y, por lo tanto, una mayor cantidad de tokens.

Los ‘Closet clusters’ como los conocían los empleados de Helium, estaban muy extendidos, y había informes de ellos apareciendo en reservas naturales en Polonia e incluso en el Área 51. Los empleados de Helium atraparon a un perpetrador en el suroeste de Estados Unidos que repartió sus dispositivos en forma de dedo medio, visible en ese momento en una versión antigua de la aplicación de la empresa, dijo una fuente a FORBES.

«Aquí no estamos hablando sobre nuestras prácticas comerciales internas».

El director ejecutivo de Nova Labs, Amir Haleem.

Si bien la comunidad ahora administra una lista negra de más de 70.000 hotspots que pertenecen a posibles tramposos, y Helium afirma haber implementado medidas contra la suplantación de identidad, era ampliamente conocido dentro de la empresa que los empleados también participaban en esas prácticas, aseguraron tres ex empleados de Helium. 

«Cuando ves a los clientes haciéndolo, es como, bueno, ¿qué estoy haciendo trabajando?», aseguró uno de estos ex empleados. «¿Por qué no estoy simplemente ganando dinero colocando hotspots dentro de un armario?».

Haleem dijo que la compañía se ha centrado en cómo solucionar la suplantación de identidad, «en lugar de quién era responsable de los problemas». Agregó que no estaba al tanto de que el personal engañara a la red y le dijo a FORBES: «No estábamos mirando de cerca lo que estaban haciendo los empleados».

Casi 12 meses después de su lanzamiento, Helium aseguró que sus hotspots se extendían por más de 1.000 ciudades en América del Norte. Los principales intercambios de criptomonedas, Binance y FTX, listaron sus tokens poco después, lo que permitió a las personas comprar, intercambiar y vender HNT. 

Para julio de 2021, más de 100.000 hotspots estaban en línea, aunque las ganancias de HNT estaban disminuyendo constantemente. Al igual que otros proyectos cripto, la distribución inicial de tokens de Helium fue la más grande, con más de 60 millones de HNT emitidos en su primer año, una suma que se reduce a la mitad cada dos años para proteger el valor de la criptomoneda, según la documentación del proyecto.

En agosto de 2021, Andreessen Horowitz lideró una venta de fichas de 110 millones, y el valor de la ficha de Helium siguió aumentando hasta alcanzar los 55 en noviembre. El sueño de Haleem de «crear un mundo más conectado», escribieron tres socios de Andreessen en una publicación en el momento de la venta, se había «hecho realidad».

Un artículo de The New York Times en febrero de este año consolidó la imagen de Helium como una historia de éxito de la Web3, argumentando que Helium había «evitado en gran medida las exageraciones y afirmaciones que rodean a muchos proyectos cripto». Un par de semanas después, Helium, que se convirtió en Nova Labs en febrero después de formar una nueva corporación con ese nombre, dijo que estaba valorada en 1,2 mil millones después de recaudar otros 200 millones. «Este es el lanzamiento más rápido de una red inalámbrica global en la historia», escribió Haleem en una publicación, anunciando la financiación.

Cuando Helium se lanzó por primera vez, creó un token especial, Helium Security Tokens, o HST, que garantizaba que aproximadamente un tercio de los tokens de Helium se desviarían a inversores y ejecutivos de la empresa como compensación por apoyar la red. Si bien los usuarios se quejaron de las ganancias disminuidas para ellos mismos, era algo de lo que la compañía hablaba abiertamente, y el CEO Haleem lo promocionó en Discord como «con mucho, la distribución de tokens más justa de cualquier proyecto que yo conozca».

Pero lo que la comunidad no sabía era que Haleem y varios ejecutivos de Helium, sus amigos y familiares, y algunos inversores, obtuvieron ganancias no reveladas anteriormente (además de las ganancias desviadas hacia sus empleados de las cuales ya habían hablado), quedándose la mayor parte de los tokens antes de que las ganancias disminuyeran.

Usando la información de los documentos filtrados de la compañía, FORBES comparó las direcciones de calles de docenas de personas de este grupo selecto de Helium que aparecían en una lista interna de ‘familiares y amigos’ con coordenadas de GPS vinculadas a hotspots que se distribuyeron en los meses posteriores al lanzamiento del proyecto en 2019.

Estos documentos contenían información como nombres, correos electrónicos de trabajo y domicilios particulares. Luego, después de comparar esas direcciones con los registros de propiedad, la información pública de Helium reveló cuántos tokens ganó cada uno de esos hotspots.

Por ejemplo, un punto de acceso vinculado a la esposa de Haleem mostraba las coordenadas de una casa de California que la pareja poseía, según una búsqueda de registros de propiedad. Cinco puntos de acceso conectados a esta billetera extrajeron 250.000 HNT en los primeros tres meses del inicio de la red. La billetera ganó un total de 455.000 HNT de recompensas mineras, con un valor de 25 millones al precio máximo de HNT y 2 millones en la actualidad. No está claro cuándo o si Haleem vendió esos tokens; se negó a comentar al respecto.

“Me di cuenta de que me iba a llevar años alcanzar el punto de equilibrio”.

Jonathan Newman, propietario de un hostpot Helium en Canadá.

Los historiales de transacciones también ilustran cómo personas de ese grupo selecto de Helium enviaron grandes sumas de HNT a una billetera Binance identificada por la comunidad Discord de Helium. (Binance no respondió a las preguntas sobre la billetera; Haleem se negó a comentar sobre su autenticidad).

En el transcurso de un solo día en agosto de 2021, por ejemplo, una billetera que aparece conectada al director de operaciones Frank Mong recibió casi una docena de pagos de otras dos billeteras vinculadas a él dentro de un periodo de tiempo de dos horas. La suma de esos pagos, entonces valorados en casi 1 millón, se trasladó a la billetera de Binance minutos después, según el análisis de FORBESTeóricamente, mover las ganancias de HNT a Binance, donde luego podría cambiarse por otras criptomonedas o dólares estadounidenses, podría haber sido el primer paso para el cobro de Mong. 

Mong no respondió a las preguntas de FORBES.

En respuesta, Haleem afirmó que algunos proyectos de criptomonedas normalmente reservan hasta el 90% de los suministros iniciales de tokens para inversores y miembros del equipo. FORBES no pudo encontrar un ejemplo que corroborara esta afirmación; dos capitales de riesgo centrados en las criptomonedas le dijeron a FORBES que no estaban al tanto de proyectos con una distribución del 90% de los tokens a empleados, inversores o amigos de los mismos.

Cuando se le preguntó por ejemplos de proyectos que asignaron casi todos sus tokens iniciales a personas relacionadas directa o indirectamente con la empresa, Haleem dijo que «hay muchos» y envió a FORBES a un gráfico que mostraba porcentajes que iban del 10% al 58%.

«Ese es el campo de juego en el que siempre estamos en el mundo cripto, ya sea para bien o para mal. La realidad es que alguien tiene que iniciar la red», dijo.

Más allá de los problemas con sus mineros y su sistema de fichas, Helium parece tener un problema más apremiante: la empresa parece estar luchando por generar ingresos a partir de su red. FORBES descubrió que durante el año pasado, entre junio de 2021 y agosto de 2022, solo se generaron 92.000 dólares en ingresos a partir de datos que se mueven a través de la red, según los propios números de Helium, una cifra que contrasta significativamente con los 250 millones que la empresa matriz ha recaudado de los inversores. 

En cambio, Helium genera la gran mayoría de sus ingresos (53,3 millones de dólares durante el mismo período) de las personas que registran sus nuevos hotspots y conectan otros dispositivos en la red.

Obtener ingresos de los datos en la red «no sucede de la noche a la mañana», explicó Haleem a FORBES, y agregó que la red de Helium solo se volvió rentable en los últimos nueve meses. «Cuando alguien aprieta el gatillo y dice: ‘Voy a construir un dispositivo que use la red Helium’, esperamos que pasen años antes de que ese dispositivo realmente se utilice en una escala significativa».

Haleem dijo que los ingresos de Helium se devuelven a los propietarios de hotspots. Cuando se le preguntó cómo gana dinero Nova Labs, la compañía que emplea a Haleem, dijo: «Aquí no estamos hablando sobre nuestras prácticas comerciales internas».

El panorama de las criptomonedas está «lleno de restos de proyectos que básicamente se han quedado en el camino porque la promesa final no se cumple con los rendimientos económicos fundamentales», dijo a FORBES Monsur Hussain, jefe de Investigación de instituciones financieras de Fitch Ratings. Para que la red de Helium sea rentable, agregó Hussain, «de hecho, se necesitaría tener a toda la tierra cubierta con estos dispositivos para consumir suficientes datos».

En agosto, la ciudad de San José optó por no renovar un proyecto piloto con Helium cuando no logró subsidiar los costos de Internet para hogares de bajos ingresos a través de la minería de HNT. La ciudad, que compró 20 hotspots el año pasado, notó «una disminución en la cantidad de HNT generada por cada minero», dijo a FORBES Clay Garner, director de innovación de la oficina del alcalde Sam Liccardo, atribuyendo la caída a la falta de datos enviados a través de la red. San José «no puede darse el lujo de trabajar en cosas que no están funcionando bien», agregó Garner. Haleem se negó a comentar al respecto.

La empresa también parece haber exagerado la naturaleza de algunas de sus asociaciones. En julio, Mashable y The Verge alegaron que Helium había exagerado su relación con los clientes corporativos Salesforce y Lime, esta última distribuye patinetes eléctricos. 

Ambas compañías confirmaron a FORBES que no usan Helium, a pesar de que aparecen en el sitio web de la compañía como clientes (desde entonces, Helium eliminó s Salesforce y Lime de su sitio web; Haleem dijo: «Haremos un mejor trabajo para asegurarnos de representaremos esas empresas en el futuro»).

La aparente exageración de Helium de estas asociaciones comerciales, combinada con los ingresos que dependen de las tarifas de inicio de sesión en lugar del uso real de su red, podría despertar interés en los protocolos de regulación, según John Stark, ex funcionario de la Comisión de Bolsa y Valores que dirigió la Oficina de Cumplimiento de Internet de la agencia. “Cualquiera de esos factores daría lugar a que la SEC los analice”, dijo a FORBES. La SEC no respondió a las preguntas de FORBES.

Tres años después de su debut en blockchain, los usuarios de Helium parecen haberse sentido frustrados por el hecho de que la empresa no cumplió sus promesas. Más allá de las quejas sobre las bajas ganancias, los miembros de la comunidad informan que han esperado hasta un año para que se envíen sus hotspots

Una vez que llega su hardware, algunos usuarios afirman que las variables aleatorias como la topografía, las ardillas, las mallas de las ventanas y los excrementos de los pájaros pueden afectar negativamente sus ganancias.

“Me di cuenta de que me iba a llevar años alcanzar el punto de equilibrio”, dijo a FORBES Jonathan Newman, propietario de un hotspot en Canadá. Después de ocho meses, el hotspot de Newman finalmente llegó y está en camino de ganar alrededor de 150 dólares al año, apenas los rendimientos que le habían prometido.

Con el poco uso de la red, las quejas de la comunidad y un precio decreciente de las criptomonedas, Helium ahora está tratando de vender su comunidad en una red completamente nueva.

Dentro de sus próximos planes, la compañía asegura que está construyendo Helium 5G, una red para proporcionar conexión descentralizada para la última versión de dispositivos móviles. Incluye una colaboración con dos de los operadores inalámbricos más grandes del país, DISH y T-Mobile; Helium pagará a este último por el acceso a su red.

DISH no respondió a a las preguntas de FORBES; T-Mobile se negó a comentar algo al respecto. Además, el mes pasado, la compañía anunció el lanzamiento de un nuevo token, MOBILE, para recompensar a los propietarios de hotspots por construir su ecosistema 5G.

Entonces, ¿cómo pueden involucrarse los entusiastas de las criptomonedas en este proyecto? Al comprar uno de sus hotspots actualizados que valen desde los 1.000 hasta los 2.600 dólares.

Alex Konrad contribuyó en este reportaje.