Baleares

Baleares lidera la inversión hotelera con los establecimientos de alta gama como joya de la corona

Acumula el 23% del total de gasto nacional en el primer semestre del año con la friolera de 577 millones de euros.

Vista aérea de hoteles en la costa de Santa Ponça. Foto: Pexels

El apetito inversor por el turismo español no da señales de agotamiento. En un contexto en el que los activos hoteleros de alta gama se han convertido en uno de los productos más codiciados del mercado inmobiliario, Baleares ha vuelto a confirmar su condición de polo de atracción privilegiado para el gran capital. No en vano, el archipiélago lideró la inversión hotelera en España durante el primer semestre de 2026, con 577 millones de euros, el 23% del volumen nacional, según el último informe de Colliers.

El liderazgo balear se produce, además, en un momento especialmente dinámico para el sector. Entre enero y junio se movilizaron 2.460 millones de euros en operaciones hoteleras en España, un 26,5% más que en el mismo periodo del año pasado y la cifra más elevada registrada nunca para una primera mitad de ejercicio.

El mercado mantiene así el impulso iniciado tras la pandemia y confirma el atractivo de España para el capital nacional e internacional, respaldado por la fortaleza del turismo, unos elevados niveles de ocupación y la capacidad de los establecimientos de mayor categoría para seguir incrementando tarifas y rentabilidad.

La mayor parte de la actividad se concentró en hoteles ya operativos, que acapararon más de 2.000 millones de euros en transacciones. A ello se sumaron inversiones en activos destinados a reconversión y en suelos para futuros desarrollos hoteleros, en un semestre en el que cambiaron de manos 88 establecimientos con un total de 12.187 habitaciones.

Grandes operaciones

Las grandes operaciones del periodo reflejan también hacia dónde se dirige el mercado. Entre las más relevantes destacan la adquisición del suelo donde se desarrollará el Four Seasons Marbella, la venta del 50% del Four Seasons Madrid, la recompra por parte de Palladium de la participación que mantenía Azora en su ‘joint venture’ o la compra por Calena de una cartera de tres hoteles de HI Partners. También sobresalen transacciones de activos icónicos como Tivoli La Caleta o el Ocean House Torremolinos.

El valor de los hoteles continúa escalando. El precio medio pagado por habitación alcanzó los 213.300 euros, el nivel más alto de la serie histórica y más del doble que hace una década. Detrás de este incremento no solo está el creciente interés por establecimientos de cinco estrellas, sino también la competencia por hacerse con activos en destinos con una demanda turística consolidada y escasas oportunidades de nueva oferta.

El lujo sigue marcando el paso de la inversión. Más de la mitad del capital movilizado durante el semestre se dirigió a hoteles de cinco estrellas, que concentraron el 51% del volumen total, mientras que los establecimientos de cuatro estrellas captaron otro 35%. En conjunto, el segmento premium absorbió la práctica totalidad de las grandes operaciones del mercado.

Siguientes en la lista

Por destinos, el mapa inversor confirma la fortaleza de los enclaves vacacionales. Tras Baleares, la Costa del Sol concentró 435 millones de euros, equivalente al 18% de la inversión nacional, mientras que Canarias atrajo otros 363 millones, con una cuota del 15%. Frente a ellos, Madrid y Barcelona, principales mercados urbanos del país, sumaron conjuntamente 562 millones de euros, siendo la capital la ciudad que registró el mayor volumen de inversión hotelera.

Más allá de las cifras, Colliers detecta un cambio de tendencia en la forma de invertir. Las operaciones sobre hoteles individuales han ganado claramente protagonismo y ya representan el 81% del mercado, frente al progresivo descenso de las compras de grandes carteras, que apenas suponen el 19% del total. El mercado parece apostar por adquisiciones más selectivas, centradas en activos con capacidad de revalorización y un posicionamiento diferencial.

Ese cambio también se refleja en el perfil de los compradores. Las cadenas hoteleras han reforzado su papel como protagonistas, aprovechando oportunidades para ampliar cartera en destinos estratégicos. Junto a ellas destacan las socimis y los vehículos especializados, centrados en activos estabilizados o con potencial de reposicionamiento, mientras que los fondos internacionales mantienen el foco en operaciones de creación de valor (value-add). En conjunto, el capital español lideró la inversión durante los seis primeros meses del año al concentrar el 62% del volumen total.

Con este ritmo de actividad, las perspectivas para el conjunto del ejercicio siguen siendo optimistas. Desde Colliers estiman que, si se mantiene la tendencia del primer semestre, la inversión hotelera podría volver a superar la barrera de los 4.000 millones de euros en 2026, consolidando a España como uno de los mercados hoteleros más atractivos de Europa para el capital institucional.

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