Baleares

Baleares redobla su apuesta por la biotecnología

El Clúster biotecnológico y Biomédico de las Illes Balears (BIOIB) presenta en BIOSPAIN 2026 un ecosistema biotech con identidad propia.

@asebio

Baleares busca consolidar su identidad biotech en el mapa español de biorregiones. El archipiélago quiere ganar visibilidad en el mapa español de la biotecnología desde una posición propia. El Clúster Biotecnológico y Biomédico de las Illes Balears (BIOIB) participa en BIOSPAIN 2026 en un debate que reúne a representantes de cinco ecosistemas regionales para analizar cómo las particularidades de cada territorio pueden convertirse en un activo para el crecimiento del sector. La gerente de BIOIB, Zara Pons Vila, participa en la mesa The Role of Regional Ecosystems in Driving the Biotech Sector, junto a representantes de Basque Health Cluster, Biocat, BIOVAL Clúster BIO Comunidad Valenciana y BIOGA.

El encuentro reúne a las biorregiones de Baleares, País Vasco, Cataluña, Comunitat Valenciana y Galicia en torno a una cuestión que gana relevancia a medida que la biotecnología adquiere peso estratégico en Europa: cómo desarrollar ecosistemas regionales con capacidad propia y, al mismo tiempo, conectarlos entre sí para competir en un mercado cada vez más integrado.

La sesión cuenta con Idoia Muñoz Lizan, Managing Director de Basque Health Cluster; Robert Fabregat Fuentes, CEO de Biocat; Jesús Agüero González, director de BIOVAL Clúster BIO Comunidad Valenciana; y Daniel Álvarez, International Development Manager de BIOGA. La moderación corre a cargo de Carlota Gómez de la Hoz, Corporate Affairs & Sustainability Executive Director de HIPRA.

Un mapa biotech con distintas fortalezas

La presencia conjunta de estos cinco territorios permite visualizar la diversidad del ecosistema biotecnológico español. Las biorregiones no parten de la misma posición ni cuentan con los mismos activos, trayectorias o áreas de especialización. Precisamente ahí se sitúa uno de los ejes del debate: identificar qué puede aportar cada territorio y cómo esas fortalezas pueden conectarse con las de otros ecosistemas para generar nuevas oportunidades de crecimiento.

El contexto europeo añade una dimensión adicional. La European Biotech Act plantea reforzar la competitividad de la biotecnología y la biomanufactura europeas y avanzar hacia una mayor articulación de un ecosistema que todavía presenta un elevado grado de fragmentación.

La delegación balear en Biospain 2026.

Entre las líneas de actuación figura el impulso de redes de clústeres de biotecnología sanitaria capaces de conectar territorios, infraestructuras y recursos y facilitar la cooperación transfronteriza. Para BIOIB, este escenario refuerza una estrategia basada en tres conceptos: identidad, especialización y apertura. La cuestión no pasa únicamente por desarrollar capacidades dentro de las islas, sino por identificar aquellas áreas en las que Baleares dispone de mayores fortalezas y conectarlas con redes de conocimiento, innovación y mercado capaces de ampliar su alcance.

«Baleares tiene una configuración propia como ecosistema biotech. Se trata de saber dónde tenemos fortalezas con mayor recorrido, desarrollarlas y conectarlas con redes y oportunidades que amplíen su alcance», señala Zara Pons.

Ciencia, salud y empresa como una misma red

La identidad biotecnológica de Baleares se articula alrededor de una red en la que confluyen ciencia, salud, empresa e innovación. En ella participan empresas y startups junto a instituciones y organizaciones como el Govern de les Illes Balears, la Fundació Bit, el Servei de Salut de les Illes Balears, la Universitat de les Illes Balears, la Fundació Institut d’Investigació Sanitària Illes Balears (IdISBa), ADEMA Escuela Universitaria y el Centro Universitario Beato Luis Belda, entre otros agentes.

Para BIOIB, el valor de este ecosistema está precisamente en conectar capacidades que se desarrollan desde ámbitos diferentes. El objetivo es favorecer que conocimiento, experiencia y actividad puedan traducirse en nuevas iniciativas en salud y ciencias de la vida y, al mismo tiempo, facilitar su conexión con proyectos, socios y mercados situados fuera de las islas. En ese sentido, el reto para Baleares no consiste únicamente en fortalecer su ecosistema interno, sino también en conseguir que sus capacidades puedan integrarse en redes de mayor alcance.

«Baleares reúne conocimiento y experiencia en ámbitos diferentes. Nuestro papel es favorecer que se encuentren, que generen nuevas iniciativas y que estas puedan crecer y conectarse más allá de las islas», concluye Pons.

La participación de Baleares en BIOSPAIN 2026 sitúa así el debate sobre el desarrollo del sector biotech en una doble dimensión: construir una identidad propia como biorregión y, al mismo tiempo, formar parte de un ecosistema más conectado a escala nacional y europea.

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