Estudié Publicidad y Relaciones Públicas en Sevilla, pero acabé dedicándome a hacer preguntas. Supongo que hay anuncios que una no sabe vender y preguntas que no puede dejarse de hacer. Lo mío debió de ser una desviación profesional o una forma bastante sofisticada de llevar la contraria. He vivido en Suiza y Estados Unidos, trabajé en la sección de Cultura de El Español y ahora soy redactora digital en Forbes España. También escribo para Forbes Women, Forbes Travel, Tapas y Nautik, porque la curiosidad, como los buenos viajes, rara vez se queda en un solo destino. Hago entrevistas, cubro eventos, summits y viajes y persigo historias por encargo y aún más por curiosidad. A veces escribo sobre negocios; otras, sobre cultura, gastronomía, lugares o personas que están haciendo cosas extraordinarias y merecen que alguien se detenga a contarlas. Me gusta escuchar, observar y preguntar. También me gusta que las historias tengan ritmo, que las palabras no se crean más importantes que las personas y que el trabajo serio no esté reñido con el sentido del humor. Hay quien colecciona sellos. Yo prefiero las historias, los lugares y las conversaciones que empiezan hablando del tiempo y terminan hablando de la vida. No sé si eso me convierte en periodista, detective o poeta con agenda. Siempre de mar en mejor.

