El Estado de la Corona, que gestiona la enorme cartera inmobiliaria de la Familia Real británica, ha llevado a Twitter a los tribunales, alegando que la empresa de medios sociales del multimillonario Elon Musk no ha pagado el alquiler de su espacio de oficinas en Londres, la cuarta demanda contra Twitter por presunto impago de alquiler mientras Musk busca reducir costes en medio de una serie de luchas financieras de alto perfil en los últimos meses.

Twitter, que ha ocupado el edificio desde 2011, supuestamente no pagó el alquiler de su espacio de oficinas en el West End de Londres, según una demanda presentada la semana pasada en el Tribunal Superior de Londres, informaron varios medios.

El edificio había sido despojado de todos los letreros y logotipos de Twitter, aunque el gigante de las redes sociales sigue ocupándolo, informó el Daily Telegraph.

La noticia llega un día después de que el propietario de la sede de Twitter en San Francisco demandara a la empresa de medios sociales por 6,8 millones de dólares por no haber pagado supuestamente el alquiler de diciembre y enero del edificio, mientras Musk lleva a cabo varios recortes sustanciales en Twitter desde que completó la compra de la empresa el pasado mes de octubre, incluidos despidos masivos que afectan hasta a la mitad de la plantilla de la empresa.

Twitter no respondió inmediatamente a una consulta de Forbes.

Oficinas corporativas sin pagar

Twitter llevaba varias semanas sin pagar el alquiler de todas sus oficinas corporativas, según informó el New York Times en diciembre, dos meses después de que Musk completara la compra de la empresa por valor de 44.000 millones de dólares.

La demanda en Londres se produce menos de un mes después de que el propietario de un edificio comercial en California Street, en el centro de San Francisco, presentara una demanda contra Twitter, alegando que la empresa debe más de 136.000 dólares en alquileres atrasados, después de entregar un aviso en diciembre dando a la empresa cinco días para pagar el alquiler antes de que entrara en mora.

Twitter volvió a ser objeto de críticas la semana pasada por el supuesto impago del alquiler de un edificio comercial que había desalojado recientemente en Seattle, donde el propietario del edificio interpuso otra demanda contra la empresa, aunque no especificó la cantidad en dólares.

Grandes cambios en pocos meses

A finales del año pasado, Musk despidió a aproximadamente la mitad de los 7.500 empleados de la empresa, y los informes indicaron que esos recortes afectaron a la plantilla global de Twitter, incluyendo grandes partes de equipos enteros, entre ellos uno responsable de su política de desinformación en la plataforma.

El anterior consejero delegado de la empresa, Parag Agrawal, y el director financiero, Ned Segal, también se marcharon poco después de que Musk asumiera el cargo.

En otra demanda presentada el mes pasado, una empresa de jets privados alega que Twitter incumplió el contrato por no pagar casi 200.000 dólares por dos vuelos chárter.

Asimismo, en un intento de recuperar parte del dinero que Musk gastó en la compra de Twitter, y después de que varios cientos de anunciantes retiraran sus anuncios de la plataforma –en gran parte por preocupaciones en torno a la moderación de contenidos–, Musk también ha estado subastando recuerdos de la empresa, incluida una estatua del icónico pájaro de Twitter de la sede de la empresa en San Francisco, que se vendió por 100.000 dólares la semana pasada.