Probablemente llegará un momento en Catar en el que la selección española de fútbol necesite inspiración. Les pasa a todos, incluso al ganador final. Las caras se volverán hacia Sergio Busquets, una figura eterna que entra en su cuarto Mundial. También mirarán hacia Pedro González López, el futuro, como el hombre que debe asumir la responsabilidad en su primera.

Y es que el joven Pedri se ha convertido en uno de los jugadores más preciados de España, no sólo por sus capacidades técnicas, sino por su capacidad de liderazgo y madurez. A punto de salir de la adolescencia y a la espera de encumbrar un torneo internacional, ha arrastrado a su club, el Barcelona, en medio de la adversidad durante los partidos y ha aportado optimismo y entretenimiento en medio del melodrama financiero que sigue envolviendo al equipo.

En resumen, Pedri adora este juego. El campo es su patio de recreo, incluso cuando hay puntos que ganar y millones de aficionados cuya satisfacción depende de cada resultado. Su talento ha llevado al Barcelona a ponerle una llamativa cláusula de compra de 1.000 millones de euros. Para su país, su rápida progresión le ha convertido en una de las bazas del seleccionador nacional Luis Enrique. Y eso en una selección que incluye muchas cabezas experimentadas que juegan en toda Europa.

En cuanto a lo que hace que Pedri funcione, mucho tiene que ver con un amor inquebrantable por su oficio. Es el catalizador de todo lo que hace por España y por el Barcelona. Y hay mucho más en él.

«Casi nunca me pongo nervioso», me dice el centrocampista español en una entrevista exclusiva a través de su empresa de gestión Leaderbrock, especializada en el lanzamiento y la gestión de las carreras de jóvenes talentos. «Cuando entro en el campo, quiero disfrutar, como he hecho desde que era un niño. Soy tranquilo, pero también me gusta competir y ganar. Me tomo el perder lo peor, sea a lo que sea».

Además de sus hazañas futbolísticas de gran alcance, Pedri lleva un estilo de vida con los pies en la tierra. Natural de Tegueste, en Tenerife, y orgulloso canario, vive en Barcelona con su hermano, con el que dice compartir una «relación excepcional». Le ayuda a triunfar en lo que mejor sabe hacer. Mientras tanto, sus padres le aconsejan, queriendo que su apreciado hijo tenga los pies en el suelo.

«La alegría trae alegría«, añade Pedri al hablar del enfoque de su trabajo cuando se le pregunta si jugar en uno de los clubes más reconocidos le estresa. «Estoy orgulloso de encarnar el estilo de juego y de vida de mi isla. En el campo, soy así. Siempre estoy un poco relajado, como en el día a día«.

Entre las personas que mejor conocen a Pedri están las que trabajan con él fuera de las instalaciones de entrenamiento de Barcelona y España. Uno de ellos es su agente, Héctor Peris.

Peris cree que la red de apoyo que rodea a Pedri –que engloba a Leaderbrock y a la empresa asociada TQTK Studio– es única, ya que ofrece a sus jugadores asesoramiento en materia de comunicación, marketing y deporte.

Entre estos nombres también se encuentra Ferran Torres –compañero de equipo de Pedri en el Barcelona–, así como los próximos talentos Kenan Yıldız (Juventus), Rafa Marín (Real Madrid Castilla) y Jesús Vázquez (Valencia), a los que pretende ayudar a llegar a lo más alto del fútbol.

«Pedri es un chico con las ideas claras: tiene una mentalidad fría, y ésa es una de sus mejores características. También es muy obediente y educado», dice Peris.

«Es un jugador que quiere ganar en todo. En el tenis de mesa, en el ajedrez, en el baloncesto, en los karts o en lo que sea que juegue. Pero al mismo tiempo, lo ve como un entretenimiento, como si fuera un niño«.

«No sufre la presión en absoluto. Es uno de los pocos jugadores con los que he trabajado que no la siente».

Para alguien que se lo toma todo con calma, es fácil olvidar la cantidad de fútbol que Pedri ha jugado en el Barcelona. Robusto pero con un físico delgado, el centrocampista podría alcanzar esta temporada el centenar de partidos en competición con su club, al tiempo que ha sido titular con España en la última Eurocopa de 2021 antes de marcharse a jugar el torneo de los Juegos Olímpicos ese mismo verano.

En el Barcelona, casi no ha tenido tiempo de adaptarse mental o físicamente desde que llegó procedente de Las Palmas, y en su lugar ha sido lanzado para ayudar a los blaugranas a recuperar sus antiguas glorias. En su posición, eso ha significado resistir los esfuerzos de sus oponentes para quitarle el balón. En este sentido, el barcelonista dice que ha ganado músculo para ayudar a ganar esas batallas. Esto también le servirá para el Mundial.

Sin embargo, aunque ha trabajado mucho en su desarrollo futbolístico, convertirse en un mejor jugador no es lo único que preocupa a Pedri. A medida que la acción en Catar comienza a tomar forma, lo hace con un telón de fondo de polémica bien documentada. El país anfitrión ha recibido críticas incesantes por lo que muchos consideran su desprecio por los derechos humanos fundamentales de las personas y el maltrato a los trabajadores, cuyos esfuerzos han construido este torneo desde los cimientos. Es una preocupación para todos los implicados.

En cuanto a lo que le importa a Pedri, el centrocampista destaca otro tema: la sostenibilidad, algo de lo que pocos jugadores de alto nivel hablan con regularidad.

«Estamos destruyendo nuestro planeta y no podemos dejar pasar el tiempo», dice. «Sobre todo los jóvenes, porque vamos a vivir aquí muchos años más».

«Yo nací en Tenerife, una isla que vive del turismo y la belleza natural. Si la destruimos, será un desastre. Tenemos un papel que desempeñar para sensibilizar a la gente sobre el tema, que es lo que intento hacer como embajador de Kick Out Plastic».

«Los estudios dicen que en 2050 habrá más plástico que peces en el mar. ¿Te lo imaginas?».

Por lo pronto, hay un torneo para disputar. Y Pedri intentará sacar a relucir su sabia cabeza y su saber hacer. El camino de España hacia la gloria no es nada sencillo, ya que se espera que Brasil y Argentina desafíen a las principales naciones europeas en este evento único. Antes de eso, hay que superar un grupo complicado, en el que Alemania y Japón supondrán una dura prueba, junto a una Costa Rica menos favorecida en el Grupo E.

«Jugar un Mundial es un sueño, el más grande como jugador«, continúa Pedri. «Tenemos un equipo joven y competitivo y podemos llegar muy lejos. A nivel individual, lo importante es seguir creciendo y mejorando».

En cuanto al Barcelona –que está en la cima de LaLiga, pero que entrará en la Europa League una vez concluya el Mundial–, añade: «Tenemos que aspirar a ganar todos los títulos. Tenemos mucho margen (para mejorar) como equipo».

«No nos fue bien en la Liga de Campeones. Eso está claro. Pero tenemos otras competiciones por delante, y deseo ganar cosas esta temporada. Espero ganarlo todo con el paso de los años».

De Pedri, que está ahí a largo plazo, no se puede esperar menos.