La Feria de Arte Contemporáneo de Madrid, ARCO, ha abierto este miércoles las puertas de su edición aniversario, bautizada como 40 (+1), para mostrar lo mejor del arte contemporáneo, con piezas de marcado carácter político y, como cada año, con obras que no dejan indiferente.

Las propuestas de 185 galerías de una treintena de países podrán contemplarse hasta el próximo domingo en el espacio montado en Ifema en una edición que abre sus puertas con las expectativas muy altas tras tras dos años de pandemia.

Además, una veintena de galerías que han participado en la feria desde sus inicios a principios de los años 80 han creado un museo imaginario con obras de artistas fundamentales a lo largo de estas cuatro décadas. En las salas del recinto pueden observarse obras de los grandes del arte español, de Picasso y Tapies a Chillida, siendo un cuadro de Joan Miró de 1973 valorado en 2 millones de euros el más caro expuesto en la feria de la mano de la Galería Leandro Navarro.

ARCO y la polémica

Año a año, los artistas participantes en la feria de Madrid han sabido poner el punto polémico con el que generar conversación. No se olvida ese Franco en la nevera de Eugenio Merino, o los presos políticos de Santiago Sierra. Este año la atención se posa sobre una joven artista peruana, Wynnie Mendoza Ortiz (Lima, 1992), y la Galeria Gingsberg.

La obra de Mendoza, ‘Cerrar para abrir’, gira en torno a la operación a la que se sometió la artista para cerrar la apertura de su vagina casi completamente.

“Nunca sentí esa idea de ser una mujer o un hombre, estoy en un espacio intermedio buscando mi propia sexualidad», explica la artista a EFE. «Nunca me he sentido identificada con mi vagina, ni siento ninguna conexión con ella, no tengo sexo a través de ella, tampoco quiero ser madre”, ha dicho.

Tras buscar un cirujano que aceptara hacerle la operación, encontró uno especializado en realizar vaginoplastias a mujeres que han sufrido algún desgarro tras el parto y este accedió a cerrar casi por completo la cavidad. «Tengo un hueco para menstruar y dejar salir fluidos», explica.

La galería expone un vídeo con imágenes explícitas y un cuadro de gran formato en el que Mendoza habla de «todo lo que está detrás» de esta operación, abordando temas como la violencia y el amor. «Esta operación puede parecer ahora insólita, pero creo que puede ser parte del futuro. Siempre he querido tocar el futuro con mi obra», señala la artista.

Eugenio Merino vuelve a ARCO con una serie de 42 postales de estatuas de Colón, que ha recortado para que parezcan que están siendo derrumbadas, en clara sintonía con la crítica postcolonial de estos monumentos.

No falta tampoco el mensaje político entre las obras expuestas en esta edición. Riiko Sakkinennen, un artista finlandés afincado en España, ha puesto su foco sobre Pedro Sánchez, con una imagen en la que el presidente español aparece junto a los nombres de dictadores comunistas como Fidel Castro o Pol Pot.

La pieza, valorada en 16.000 euros, aborda en tono irónico el hecho de que el Gobierno de coalición no ha traído un cambio como se esperaba. «El capitalismo es el mismo», dice el artista. Junto con esta obra, el finlandés presenta un dibujo del rey emérito acompañado por el lema “Sale. He was king now only fugitivo”. (En rebajas, era un rey pero ahora solo un fugitivo) valorado en 2.200 euros.