Vivió como un caballero, y murió como un caballero”, Pino Sagliocco mira al cielo en la noche estrellada de la Ibiza donde es feliz y se acuerda así de Charlie. El viernes celebró el tercero de sus cumpleaños. “Ya tiene 186 años”, bromea un amigo. El cumpleaños de Pino, siempre multitudinario, se ha tenido que partir este año en varios. El baile arrancó con las tumbadoras de Simpathy for the Devil, —las grabó el congero Kwasi Dzidzornu— todos los invitados sabeos que es su homenaje a Charlie Watts y el jardín se llena de bailongos.

Todo se ha escrito ya sobre Watts. “Estaba en los Rolling Stones, pero no era un Rolling Stone” (Diego A. Manrique en El Pais); sobre sus amores: “Llevaba casado 56 años con la misma mujer” (Vanity Fair); su fortuna, “su patrimonio rondaba los 140 millones de dólares” (Los40.com) pero poco se ha contado sobre su manera de golpear la batería. 

A continuación, algunos consejos que intento practicar desde el siglo pasado para ver si consigo sonar como Charlie Watts sobre mi Gretsch.

Charlie, embajador de Grestch, en sus anuncios

1.— No des ni un golpe de más. Todos los bateristas sabemos que tocar menos es más difícil que tocar de más. Si uno carece de precisión, con un abanico de golpes parece que uno toca mejor que si golpea poco. Es lo mismo que cuando te vistes. Si te falta estilo te vestirás como un árbol de navidad. Si tienes estilo unos vaqueros y una camiseta blanca te convertirán en un príncipe. Charlie golpeaba lo menos posible. No es fácil te lo aseguro.

2.— Encuentra la batería con la que te sientas cómodo. No todas son iguales. Charlie, aun siendo inglés, fue siempre fiel a Grestch, el gran fabricante de baterías norteamericano. Fundada en 1883 por el inmigrante alemán Friedrich Gretsch comenzó vendiendo en su primera tienda de Brooklyn tambores, banjos y panderetas. Actualmente, se ha especializado en baterías y guitarras. En los últimos años, Gretsch lo había fichado como embajador. Es frecuente que las marcas de instrumentos te regalen uno o varios sets si accedes a posar en publicidades. Charlie no necesitaba que le regalaran nada. Su modelo, la Custom Standard Mapple, puedes conseguirla con herrajes pero sin platos por unos 6.000 euros. Las baquetas que usaba Watts te las puedes permitir incluso para practicar sobre unas cajas viejas de helado, eran unas Vic Firth SCW Charlie Watts Sig­na­ture (Largo: 40.64 cm y 1.49 cm de diámetro), 13.40 en Thomann.

3.— Charlie se saltaba dos de los cuatro tiempos característicos del rock & roll. Todos los bateristas del mundo marcan los cuatro tiempos golpeando en el charles o hi-hat, él no. Watts tocaba uno, se saltaba el segundo, y entraba a tiempo en el tercero para saltarse el cuarto. Ese es el sonido de los Stones. Sobre este tempo Keith Richards podía imitar a Chuck Berry sin problemas. Sin Berry Richards no habría entrado en la historia del rock & roll. Y el resto es Morritos Jagger, como le llamaba Joaquín Luqui, bailando. Jagger aprendió a bailar imitando a Tina Turner. Pero recuerda: nadie baila un solo de guitarra, se bailan los tambores. 

4.— Utiliza una batería pequeña. Normalmente utilizaba una caja de 14 cm, (últimamente había pedido a Gretsch que se la pintaran con la lengua de los Stones), un solo timbal de 12, un timbal base de 16 y un bombo de 20. Para parches prefería los Remo CS0314 con punto negro, pero también se le ha visto con otros. Los platos los prefería vintage. Si te gustan los platos viejos te recomiendo la cuenta de instagram Hazelshould, vende directamente y encontrarás piezas increíbles a un precio razonable. Yo ya le he comprado un plato chino como el que tocaba Watts, un 18 pulgadas.

5.— A Watts le gustaban los platos viejos. En declaraciones a la revista Drumworld: “Llevo años con el mismo hi-hat y con el mismo plato ride, y tengo un plato especial, un Zildjian [Mel Lewis] Swish Knocker, y un crash Paiste 16” Arbiter 602 delgado que me regalaron. Mi ride es un 18 pulgadas UFiP y nunca he encontrado uno tan bueno como este”. Su plato chino es un Zildjian A 18″ Watts utilizaba el chino constantemente, otra de sus particularidades como golpeador.

6.— Practica la manera clásica de agarrar las baquetas. Si la perfeccionas entras en otra categoría como baterista. Con la mano izquierda, la que golpea la caja si eres diestro, Watts agarraba la baqueta de la manera tradicional, la que se usa en el jazz. Con la derecha la baqueta la agarraba de la manera que se usa habitualmente en rock.

7.— Aunque puedas, toca flojo. Charlie no tocaba fuerte. Su pegada era mediana. A Watts no le gustaba hacer solos. Ni los hacía, y solo salía a saludar al final del espectáculo cuando todos los músicos se abrazaban. Jagger no le hubiese permitido no saludar. Como mucho cuando Jagger le presentaba en escena, se levantaba un poco de la banqueta que últimamente llevaba respaldo. Ni se le ocurría lanzar las baquetas al público. 

Ahora te toca practicar. Tienes multitud de tutoriales que te enseñaran a imitar el golpe de un autodidacta en el que nadie se habría fijado de no ser porque aguantó la vanidad de Jagger y la huída de Richards por la autopista de los estupefacientes. Espero que lector haya adivinado que se trata de mi baterista favorito, pero tengo otros, vivos, el norteamericano Brian Blade, el gran maestro del jazz, y Stewart Copeland (70), el baterista nervioso de The Police. De ellos escribiré en otra columna. 

Estas noches de fin de estío en el cielo suena el cencerro de Honky Tonk Woman. Seguro que Buster Keaton, Chaplin, Marcel Marceau, Manolete y Charlie Rivel ya están bailando con él.