Con los años, la tecnología mejora prácticamente al mismo ritmo que las expectativas y el nivel de exigencia de los aficionados a los videojuegos. Son ellos los que marcan el ritmo y a los que las desarrolladoras de consolas y ordenadores gaming tienen que ofrecer novedades constantes.

Pero ¿y las pantallas? ¿somos conscientes de lo importantes que son para disfrutar de la experiencia al completo? Parece que los gamers lo tienen claro, no hay nada como la tecnología OLED de LG para disfrutar de esas texturas, colores y movimientos que nos ofrecen los títulos actuales. La pregunta que se hacen muchos, por tanto, es: ¿Qué tiene de especial la tecnología OLED y en qué se diferencia del archiconocido LED? Vamos a resolver algunas dudas.

OLED vs LED

Lo primero que hay que saber es en qué consiste el negro perfecto o negro puro y por qué es tan importante conseguir reproducirlo para que el resto de colores se visualicen de forma más brillante gracias al enorme contraste que proporciona. Porque reconozcámoslo, la mayoría nos hemos vuelto locos intentando ajustar los parámetros de nuestros monitores y televisores para intentar conseguir mejorar la imagen sin éxito.

Pues la razón de no conseguirlo es muy simple. No es posible. Las pantallas están compuestas por píxeles que se encienden reproduciendo el color que les corresponde. Y ahí es donde viene el problema: esos píxeles siempre están encendidos. Por el contrario, los píxeles de los televisores OLED –más de 130 millones, por cierto- tienen la capacidad de encenderse y apagarse automáticamente. Porque ¿para qué encender un píxel si el color que va a reproducir es, precisamente, la ausencia de color? De esa manera evitamos un gasto innecesario y el temible efecto “halo”, que es esa incómoda neblina que se produce alrededor de los objetos brillantes en las pantallas LED tradicionales.

«La mayoría nos hemos vuelto locos intentando ajustar los parámetros de nuestros monitores y televisores para intentar conseguir mejorar la imagen sin éxito».

Esta tecnología es la que consigue que tanto los aficionados como los profesionales de los videojuegos se decanten cada vez más por la tecnología OLED de LG. Porque es la única capaz de desarrollar todo el potencial gráfico de sus consolas, reproduciendo los colores de manera totalmente fiel a lo imaginado por sus programadores.

Pero no solo por eso. Otro de los factores clave a la hora de jugar es el tiempo de respuesta, que en este tipo de televisores es de apenas un milisegundo. Esto quiere decir que el tiempo que tarda en reflejarse en pantalla el movimiento que realizas con tu mando o teclado es prácticamente nulo, acercándose a lo que se conoce como latencia cero. Y seguramente muchos piensen que ese retardo mando-pantalla no está influyendo en su experiencia de juego, pero solo hay que probarlo para darse cuenta que ese milisegundo de los OLED es todo un mundo a la hora de sentir la inmersión que proporcionan los videojuegos.

Y es que eso es precisamente lo que ha conseguido que los OLED de LG marquen de verdad la diferencia en el mundo del gaming: poner toda la tecnología existente en la actualidad al servicio de los jugadores. Algo que se nota también en la incorporación de auténticas proezas conseguidas en el terreno gráfico. Como por ejemplo la tecnología VRR (Variable Refresh Rate), capaz de adaptar automáticamente la frecuencia de refresco de la pantalla –los hertzios de monitores y televisores- a los FPS que ofrece la consola o PC en cada momento. O ALLM (Auto Low Latency Mode) que incorporan los codiciados conectores HDMI 2.1, y que ponen fin a la latencia que producían anteriores versiones, reduciendo los indeseables desenfoques del movimiento y efectos fantasma en nuestras partidas. Tecnologías que LG no solo pone a disposición de los jugadores, también bajo su control, a través de un optimizador de juegos que ofrece –a los más perfeccionistas- ajustes concretos en varios géneros como FFS, RPG y RTS.

Pero el gamer actual no solo quiere jugar, también quiere enseñar al mundo sus destrezas, algo que ha sabido entender LG integrando en sus OLED servicios como Twitch, la plataforma de transmisión en directo de juegos líder en el mundo -sí, esa en la que triunfan Ibai, Auronplay y compañía- complementándola además con conexión WiFi 6, que garantiza un aprovechamiento mayor de la conexión a internet.  También incluyen, por cierto, Google Stadia, un servicio de juego en la nube en tiempo real que te permite jugar al instante con una gran variedad de juegos en tu televisor con solo un controlador y sin hardware de juego adicional.

Además, siguiendo con la máxima de hacer la vida más fácil a los jugadores, los OLED de LG incorporan un inteligente 8K α9 con THINQ AI, una inteligencia artificial capaz de reconocer la calidad del contenido eliminando el ruido y optimizando a el contraste y la saturación, además de un puntero inalámbrico denominado Magic Remote con sensor de movimiento integrado y posibilidad de vincular todos los dispositivos NFC por contacto.

«El ​gamer actual no solo quiere jugar, también quiere enseñar al mundo sus destrezas».

Pero uno no puede convertirse en la punta de lanza del gaming sin colaborar estrechamente con el resto de actores tecnológicos del sector. En este sentido, LG ha firmado alianzas con gigantes como NVIDIA, líder en soluciones gráficas, que le permite ser la única que ofrece compatibilidad con G-SYNC, una tecnología que acelera aún más los tiempos de respuesta, incluso en altas resoluciones. Otra de las grandes asociaciones es con AMD, desarrolladora de FreeSync Premium, que reduce el efecto parpadeo y la latencia. Y por supuesto, si hay pantallas capaces de aprovechar la potencia gráfica de la Xbox, esas son las OLED de LG, ya que están optimizadas para ofrecer la elegancia gráfica e inmersión mejorada que ofrece la consola de Microsoft, incluyendo compatibilidad con Dolby Vision IQ y Dolby Atmos.

Esa red de alianzas tejida durante los últimos años por LG no podía dejar fuera tampoco a los desarrolladores de videojuegos, que al fin y al cabo son los más interesados en que el esfuerzo de sus programadores quede plasmado como debe en nuestras pantallas. Por ello, la marca también ha querido que sus televisores OLED estén optimizados para HDR, una tecnología capaz de reproducir colores más cercanos a lo que percibe el ojo humano, que ilumina de forma independiente diferentes zonas de la pantalla, que aumenta el contraste de las escenas produciendo blancos más blancos y negros más negros… ¿Os suena?

Obviamente aquí tenían que ponerse de acuerdo, y lo han hecho a través de la asociación de empresas HGiG, sumando fuerzas entre creadores y tecnológicas para sacar el máximo potencial a la tecnología HDR. De hecho, los modelos C1 y G1 de LG son los primeros TV del mundo compatibles con los Dolby Vision® HDR y 4K 120HZ.

Y si hubiera que elegir uno de estos modelos OLED, los jugadores lo tienen claro. Por su perfecta sincronización con consolas y PC, por su increíble calidad de imagen y por su incomparable velocidad de respuesta, el ganador es, sin duda, el LG OLED C1 de 48”.