Iberia registró un beneficio operativo de 526,1 millones de euros en el primer semestre del año, con un margen de explotación del 13,5%, lo que supone un descenso de un punto respecto al mismo periodo de 2025, en un contexto marcado por el encarecimiento del combustible.
Según ha explicado la compañía, el segundo trimestre —ya plenamente afectado por la subida del fuel— se cerró con un resultado operativo de 362 millones de euros y un margen del 17,3%, 3,4 puntos por debajo del año anterior.
“Hoy hemos presentado unos resultados que reflejan tanto la complejidad del momento como la capacidad de respuesta de Iberia”, señaló en LinkedIn Marco Sansavini, CEO de la aerolinea, que atribuye la caída de la rentabilidad al “fuerte incremento del precio del combustible”, un factor que considera fuera de su control.
Pese a este contexto, la compañía asegura haber mitigado parte del impacto gracias a las iniciativas incluidas en su Plan de Vuelo 2030 y en el Plan de Respuesta a la Subida del Combustible, basadas en la eficiencia operativa y la disciplina en la gestión.
Iberia ha mantenido además su compromiso de no aplicar suplementos adicionales en los billetes por el encarecimiento del fuel durante la temporada de verano, así como de operar toda su programación sin cancelaciones por este motivo.
En paralelo, la aerolínea ha continuado con la ampliación y renovación de su flota y su red, con la incorporación de nuevos destinos como Toronto, Monterrey y Newark. También ha iniciado la instalación de conectividad de alta velocidad vía satélite en sus aviones.
La compañía subraya que su evolución responde a un proceso de transformación iniciado hace más de una década, que le permite “responder con más fortaleza cuando las circunstancias se complican” y mantener la inversión en áreas estratégicas, ha manifestado Sansavini.

