Pocas ciudades respiran cultura como lo hace Salzburgo. Aquí, la fortaleza Hohensalzburg vela desde lo alto sobre cúpulas barrocas, calles señoriales y las aguas del Salzach, un escenario donde el genio de Mozart sigue marcando el compás y que este verano conmemora dos efemérides decisivas –los 270 años del nacimiento del compositor y las tres décadas como Patrimonio Mundial de la UNESCO– mientras despliega una temporada cultural que confirma su vocación contemporánea.

En junio tuvieron lugar citas tan atractivas como la Sommerszene, dedicada a la danza contemporánea, el teatro, la performance y las instalaciones, con estrenos internacionales repartidos por toda la ciudad. También a finales del pasado mes de junio abrió sus puertas la Orangerie –el nuevo Centro del Patrimonio Mundial UNESCO–, en los Jardines de Mirabell, concebido como un espacio para que el visitante explore de forma interactiva la riqueza histórica de Salzburgo. Su gran joya será el famoso Panorama de Salzburgo, un óleo de más de 25 metros que recrea la urbe tal como se contemplaba desde la fortaleza en 1829.
Otra de las grandes citas llega a partir del 17 de julio con los Festivales de Salzburgo, que se prolongan hasta el 30 de agosto. Asmik Grigorian debuta como Carmen bajo la batuta de Teodor Currentzis; Elīna Garanča protagoniza Ariadna en Naxos de Strauss; y la Così fan tutte mozartiana, dirigida por Joana Mallwitz, rinde tributo al hijo más célebre de la ciudad. A ello se suman dos estrenos absolutos en el ámbito teatral –firmados por Elfriede Jelinek y Peter Handke– y el regreso de Jedermann en la Domplatz, con una nueva Buhlschaft sobre el escenario: Roxane Duran.

La mirada contemporánea se concentra en el Museum der Moderne. En la sede del Mönchsberg, una retrospectiva dedicada a Charlotte Perriand –con su célebre chaise-longue– convive con un repaso a la obra del neovanguardista Stano Filko. Además, acogerá dos exposiciones del reconocido artista Georg Baselitz, recientemente fallecido, que abarcan desde sus primeros dibujos hasta sus obras más monumentales. Y en septiembre, tendrá lugar una apertura muy esperada: Hellbrunn acogerá el museo Sound of Music Salzburg, dedicado tanto al fenómeno cinematográfico, una de las películas musicales más populares de la historia, como a la historia real de la familia von Trapp, que va mucho más allá del mito cinematográfico.
Salzburgo en 2026 va mucho más allá de Mozart: la ciudad sostiene una conversación abierta entre lo que fue y lo que aún es capaz de imaginar.

