La Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) ha presentado este miércoles la segunda edición de la campaña Thanks for Visiting Mallorca, una iniciativa con la que la patronal hotelera quiere trasladar un mensaje de corresponsabilidad entre quienes visitan la isla y quienes viven en ella.
La campaña, impulsada junto a las 23 asociaciones hoteleras integradas en la Federación, que representan cerca de 800 establecimientos de Mallorca, se articula este año en torno a dos mensajes principales: This is your holiday. This is our home y Let’s keep it special together. Ambos confluyen en una misma idea: Let’s all care.
La presentación sirvió también para que la organización realizara una valoración del inicio de la temporada turística y expusiera algunas de sus principales reflexiones sobre la evolución del sector y los desafíos que afronta el destino.
La patronal prevé una temporada similar a la del año pasado, marcada por la estabilidad y con perspectivas razonablemente positivas pese a la incertidumbre derivada del contexto geopolítico internacional. Según explicó el presidente de la FEHM, Javier Vich, el mercado británico mantiene una demanda sólida, mientras que el alemán avanza con mayor lentitud. Algunas zonas turísticas, como Cala Rajada o Santa Ponça, han registrado un arranque más pausado de la temporada, aunque el sector confía en que las reservas de última hora contribuyan a impulsar la actividad durante las próximas semanas.
La acción llega además en un contexto marcado por el debate social sobre el impacto del turismo en Baleares, una discusión que en los últimos años ha girado en torno a cuestiones como la presión sobre la vivienda, la movilidad, la capacidad de carga de determinadas zonas o el crecimiento de distintas modalidades de alojamiento turístico. Precisamente, la plataforma Menys Turisme Más Vida convocó recientemente una manifestación para el próximo 26 de julio en Palma para protestar contra la masificación turística.
En este escenario, la FEHM plantea una campaña centrada en la convivencia y en la necesidad, según sostiene la organización, de preservar aquellos elementos que han contribuido a consolidar Mallorca como uno de los principales destinos turísticos del Mediterráneo.
Durante la presentación, Vich defendió que la actividad turística debe entenderse desde una perspectiva amplia que integre tanto las expectativas de quienes visitan la isla como las necesidades de quienes residen en ella. “Quienes nos visitan y quienes vivimos aquí formamos parte de una misma realidad”, afirmó. “Queremos que los visitantes disfruten de una buena experiencia, pero también que quienes viven en Mallorca se sientan cómodos con una actividad que forma parte de nuestra economía y de nuestro día a día, y que quienes trabajan en el sector encuentren oportunidades de desarrollo profesional”.
En ese sentido, Vich se ha quejado de que el sector turístico se está convirtiendo en el «saco de boxeo» de muchos residentes que dirigen contra él su malestar por cuestiones, defiende, de las que no son responsables, como la de la vivienda.
Una campaña centrada en la convivencia
La nueva edición de Thanks for Visiting Mallorca pretende dar continuidad a la línea iniciada por la FEHM el pasado año, aunque incorporando un mensaje más explícito sobre la relación entre residentes y visitantes.
Según explicó la organización, el lema principal de la campaña parte de una idea sencilla: un mismo territorio puede representar experiencias distintas para diferentes personas. Para unos es un destino vacacional; para otros, es el lugar donde desarrollan su vida cotidiana. A partir de esa premisa, la patronal hotelera plantea una reflexión sobre la necesidad de cuidar aquello que ambos colectivos comparten.
La campaña hace referencia no solo a los espacios naturales o urbanos, sino también a cuestiones relacionadas con la convivencia, el respeto mutuo, la calidad de la experiencia turística y la preservación de aquellos valores que han configurado la identidad del destino. Desde la Federación insisten en que el objetivo no es trasladar mensajes de confrontación ni señalar comportamientos concretos, sino promover una actitud de corresponsabilidad.
A juicio de la organización, buena parte del atractivo de Mallorca es el resultado de un proceso acumulativo construido durante décadas por empresas, trabajadores, residentes y visitantes. Un patrimonio que, sostienen, requiere una implicación colectiva para mantenerse en el tiempo.
La segunda parte del mensaje, Let’s keep it special together, profundiza precisamente en esa idea. Según la FEHM, aquello que ha permitido a Mallorca consolidarse como un referente turístico internacional no es fruto de la casualidad, sino de años de inversión, modernización de la oferta, profesionalización del sector y adaptación a las nuevas demandas del mercado.
Junto a la presentación de la campaña, la Federación aprovechó para exponer su análisis sobre la evolución reciente de la actividad turística en Baleares. Para la FEHM, el elemento más relevante no es tanto la evolución del volumen global de visitantes como los cambios que se están produciendo en las modalidades de alojamiento utilizadas por los turistas.
Los datos expuestos por la patronal indican que cerca de 13 millones de visitantes de Mallorca se alojaron en hoteles durante el pasado año, una cifra que representa aproximadamente siete de cada diez turistas que llegaron a Baleares. No obstante, este segmento registró una caída cercana al 2%. En paralelo, el alquiler turístico reglado alcanzó los 2,4 millones de turistas, lo que supone un crecimiento del 14,7% respecto al año anterior.
También aumentaron las estancias en viviendas propias, casas de familiares o amigos y otras fórmulas ajenas a la oferta reglada. Este grupo sumó alrededor de 2,6 millones de visitantes, un 10,4% más que en 2024.
El debate sobre el modelo turístico
A partir de estos datos, la Federación volvió a poner el foco en la evolución del modelo alojativo de las islas y en el peso creciente de modalidades distintas a la oferta hotelera tradicional. La patronal sostiene que una parte significativa del crecimiento turístico reciente se está produciendo fuera de los canales de alojamiento sujetos a los mismos niveles de regulación, fiscalización y supervisión administrativa que los establecimientos hoteleros.
Según la FEHM, esta tendencia plantea interrogantes sobre la capacidad de control de determinadas actividades y sobre sus efectos en ámbitos como la vivienda, la movilidad, los servicios públicos o la gestión del territorio. La organización recordó además que, durante los últimos doce años, la oferta hotelera apenas ha aumentado un 6%, mientras que el alquiler turístico reglado ha experimentado un crecimiento próximo al 176%.
En este contexto, la Federación defiende que el debate turístico no debería limitarse al número total de visitantes que recibe el destino, sino incorporar también una reflexión sobre cómo se distribuye la demanda y qué retornos genera cada modalidad de alojamiento.
Durante la presentación, Vich reivindicó además la transformación experimentada por la industria hotelera durante los últimos años. Según defendió, el sector ha orientado buena parte de sus esfuerzos hacia la mejora de la calidad de la oferta, la modernización de los establecimientos y el fortalecimiento de las condiciones laborales, especialmente tras las medidas incorporadas en el último convenio colectivo de hostelería.
“El sector lleva más de una década entendiendo que el reto no era crecer más, sino hacerlo mejor”, señaló el presidente de la FEHM.
Los representantes de la patronal aprovecharon también para reivindicar el papel de la oferta hotelera como una actividad sometida a planificación urbanística, inspección administrativa, tributación y obligaciones laborales específicas. A su juicio, la discusión sobre la sostenibilidad del modelo turístico debe contemplar no solo el volumen de visitantes, sino también las diferencias existentes entre las distintas formas de alojamiento y su impacto sobre el conjunto de la sociedad.
Presencia en los principales corredores de movilidad
La campaña permanecerá activa durante los meses de junio, julio y agosto a través de 14 soportes publicitarios distribuidos por distintos puntos de Mallorca.
Las primeras instalaciones ya se han colocado en Palma y en algunos de los principales corredores de movilidad de la isla, con presencia en Eusebi Estada, la Vía de Cintura, el Molinar y los accesos al aeropuerto. También se han instalado soportes en la zona de Alcúdia.
Durante las próximas semanas la acción se extenderá a otros municipios y núcleos turísticos, entre ellos Campos, Felanitx-Portocolom, Sa Coma, Montuïri, Magaluf y Andratx. Según explicó la FEHM, la selección de estos emplazamientos responde a una estrategia orientada a maximizar la visibilidad de los mensajes en espacios con una elevada circulación de personas, tanto visitantes como residentes.
La intención es que la campaña alcance a todos los colectivos que participan de una u otra forma en la actividad turística y reforzar una idea que la patronal considera central en esta edición: la conservación de los elementos que hacen atractivo el destino depende, en última instancia, de la implicación de todos los actores que forman parte de él.
Las previsiones de la patronal apuntan además a una posible prolongación de la actividad turística más allá de la temporada alta. Aunque reconoció que no todos los destinos mantienen el mismo nivel de actividad durante el otoño, Vich consideró que alcanzar el mes de noviembre con alrededor del 70% de la planta hotelera abierta supondría “un éxito para todos”, tanto desde el punto de vista económico como laboral.
Preguntado por la posibilidad de que Baleares alcance los 20 millones de visitantes este año, el presidente de la FEHM restó importancia a la cifra y defendió que el análisis de la actividad turística debe centrarse cada vez más en el valor generado que en el mero crecimiento del volumen de turistas. Según argumentó, los incrementos registrados en los últimos años se están produciendo principalmente fuera de los meses de máxima afluencia.
En la misma línea, Vich reiteró el respaldo de la Federación al Pacto por la Sostenibilidad impulsado por el Govern, una iniciativa que calificó de “oportunidad histórica” para abordar los retos de futuro del destino. “Creemos en el pacto y seguimos trabajando en él. Esperamos que tenga el recorrido que tiene que tener”, afirmó.
La presentación de la campaña sirvió así para trasladar una doble idea: por un lado, la voluntad de los hoteleros de promover un mensaje de convivencia y corresponsabilidad entre residentes y visitantes; por otro, la defensa de un modelo turístico que, según la patronal, debe seguir avanzando hacia una mayor calidad, sostenibilidad y generación de valor para el conjunto de la sociedad.

