El turismo dejó más de 3.000 millones de euros en Baleares en los cuatro primeros meses del año, una cifra que sitúa el gasto turístico en niveles prácticamente idénticos a los de 2025 y que afianza el intenso crecimiento que se viene experimentando en las últimas temporadas, donde el ritmo de subida de la facturación ha duplicado o triplicado al de visitas.
Concretamente, la facturación asciende a 3.091 millones de euros, dos millones más que en el mismo periodo del año pasado. Desde el sector confían en que el verano depare otra temporada de máximos históricos en este sentido y que, al mismo tiempo, conceda una mayor parte del pastel para la oferta complementaria que el año pasado.
En los negocios de la restauración esperan que el consumo sea algo más dinámico este año. El presidente de Restauración Mallorca-CAEB, Juanmi Ferrer, asegura que la tendencia generalizada entre los establecimientos es la de contener precios a fin de no ahuyentar a un cliente que ha estado ahorrando en gasto extraordinario en los dos últimos años: el encarecimiento de alojamientos y transporte aéreo ha reducido significativamente la parte del presupuesto destinada a consumo extrahotelero, bien sea en restaurantes, comercios, excursiones u otras actividades de ocio, así que lo que se pretende es espolear de nuevo el consumo evitando una subida de tarifas.
Esa tendencia al ahorro se está viendo sobre todo en mercados europeos, principales caladeros de Baleares. Visitantes del resto del mundo, especialmente en determinadas regiones que están experimentando un paulatino crecimiento en volumen de viajeros, son los que están tirando del carro del gasto, aunque representen un volumen total minoritario.
Así, los mercados emisores de largo radio, en especial de Norteamérica (EE.UU, Canadá y México) y Asia (China, India, Japón, Oriente Medio…) presentan un mayor gasto relativo, sobrepasando los 300 euros por persona y día, según los datos del Instituto de Estadística de Baleares (IBESTAT) del mes de abril. Entre los principales mercados europeos, son tres bloques concretos, nórdicos, suizos e italianos, quienes encabezan este ranking con hasta 211 euros por persona y día. En números absolutos, los alemanes vuelven a ser, inevitablemente, los que acumulan una mayor cantidad al ser los que aportan un mayor número de llegadas como primer mercado emisor: casi 1.200 millones de euros acumulados.
Desde la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), su vicepresidenta ejecutiva, Maria José Aguiló, insiste en la «apuesta por el valor” que está guiando las políticas empresariales, lo cual debe traducirse en “menores cifras de ocupación acompañadas en mejora de precios”. El balance del arranque del año varía en función de las zonas y el tipo de oferta, si bien asevera que “a partir de junio se ha de ir viendo un repunte” que deje atrás los números de 2025.
En términos similares se expresa el nuevo gerente de la Federación Empresarial Hotelera de Ibiza y Formentera (FEHIF), Santiago García Ramón, quien habla de un ritmo global de reservas «muy similar al año pasado”, marcado por estancias más cortas y menos prisas por cerrar las vacaciones. En el caso de la demanda para la temporada alta, se percibe cierta ralentización, con una menor anticipación de las reservas, sobre todo en la turoperación. “Eso no quiere decir que no se acabe vendiendo: la gente espera más para reservar por la incertidumbre de todo el contexto geopolítico, pero al final acaban viniendo”. De hecho, en mayo y junio la ocupación es mayor que hace un año en hoteles de cuatro estrellas, mientras que en los de cinco se mantiene igual.

