Baleares

El turismo alemán continúa a la baja y los hoteleros apuntan a la falta de promoción

Palma y el conjunto de Baleares siguen siendo el principal destino de los turistas alemanes en España, pese al descenso registrado en los últimos meses.

El turismo alemán sigue sin mostrar signos de recuperación en Baleares. Más bien al contrario: en el mes de abril experimentó un nuevo retroceso de cerca del 14 % en el volumen de llegadas con respecto al mismo mes del año pasado, después de un primer trimestre con unas cifras más o menos estables. El sector hotelero tiene claro el origen del problema y apunta a la falta de promoción institucional como uno de los factores clave.

Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Instituto de Estadística de Baleares (IBESTAT) publicados esta semana confirman una acusada tendencia a la baja que parece consolidar el comportamiento del año pasado y que resulta más preocupante si cabe teniendo en cuenta que la Semana Santa cayó precisamente en ese mes de abril. 

En total, fueron poco más de medio millón de visitantes procedentes de ese país, cerca de 80.000 menos que en el mismo mes del año pasado y como parte de un mercado que deja casi cinco millones de turistas al cabo del año.  Cerca de la mitad de los alemanes que visitan España eligen Baleares para pasar sus vacaciones. De hecho, continúa siendo de largo el primer mercado emisor para el archipiélago balear por delante del británico, a diferencia del conjunto del Estado, que intercambia esas dos posiciones.

La progresiva fuga de turistas alemanes se va concentrando en los meses de temporada alta, evidenciando que el encarecimiento de la oferta balear les impulsa a buscar alternativas más económicas, especialmente en el Mediterráneo Occidental. Desde la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), no obstante, consideran que la promoción turística -especialmente la dirigida a mercados tan consolidados como el alemán- se he relajado en los últimos tiempos. “Hace tiempo que reivindicamos que se tiene que hacer promoción, y esta, en general se ha descuidado”, afirma María José Aguiló, vicepresidenta ejecutiva de la patronal. “Estamos viendo que el mercado alemán está un poco por debajo de otros como el británico, que está yendo mejor, y pensamos que influye el hecho de que no se haya hecho suficiente promoción en determinados espacios como las ferias internacionales”. De hecho, Reino Unido muestra en abril un ascenso prácticamente equivalente al descenso alemán.

Las previsiones en torno al mercado alemán de Turespaña habían mejorado sensiblemente debido a los condicionantes de la guerra en Oriente Próximo. El desvío de flujos hacia España en general y hacia Baleares en particular para alejarse del conflicto se traducía hace poco más de un mes en una previsión de incremento de las reservas del 15 % en el caso del archipiélago y del 32 % en el caso de la península. Por lo pronto, habrá que esperar para ver si la demanda acaba siguiendo esos cauces en los meses de pleno verano.

Turespaña dejaba claro, en todo caso, que ese incremento obedecería a una situación geopolítica extraordinaria y con impacto directo y palmario en las elecciones de viaje de los alemanes. Lo cierto es que, guerra al margen, todos los indicadores hasta el momento actual apuntaban a un debilitamiento de la demanda alemana centrado específicamente en factores económicos. 

“La demanda alemana parece haber llegado al límite en la sensibilidad al precio, después de dos años de aceptar incrementos sustanciales”, indica el informe de tendencias de verano de Turespaña. La recesión económica ha sido un importante condicionante en los dos últimos años a la hora de ajustar el gasto de los hogares en cuestiones como las vacaciones. La tendencia al ahorro ha alcanzado su nivel más alto en casi dos décadas, según los institutos de estudios económicos del país y del propio gobierno alemán. Todo ello se ha ido traduciendo en una paulatina pero firme bajada de la demanda hacia las Islas que demuestran las estadísticas publicadas hasta el momento. Sin embargo, “el estallido de la guerra ha trastocado esa lógica de mercado”, por lo que en los primeros meses podría verse una recuperación que, aunque artificial, revertiría significativamente la tendencia actual. 

Desde el Govern, por su parte, quitan hierro al descenso de un mercado que, en cualquier caso, sigue siendo el de más peso por volumen de llegadas y cuyas bajas están siendo ampliamente suplidas por otros mercados, especialmente de largo radio. Es más, el Ejecutivo considera que una retracción de las visitas en los meses centrales del año es incluso positiva teniendo en cuenta los objetivos de sostenibilidad y desestacionalización de la comunidad autónoma en todo lo que a políticas turísticas se refiere.

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