La escala del próximo Mundial de Fútbol no admite comparación con la de su predecesor, Qatar 2022, y por extensión con la de ninguno de los celebrados hasta ahora. La distancia media entre los estadios de Canadá, EEUU y México donde se jugarán los partidos es de 2.300 kilómetros. Difícil, un apetitoso bocado para la inteligencia artificial (IA).
“Estamos en cuatro zonas horarias, en tres de los países más grandes del mundo y, para hacerlo aún más interesante, habrá 104 partidos porque participan 48 equipos”, explicaba recientemente el costarricense Óscar Sánchez, jefe de producción de emisiones de la FIFA, en el The NAB Show 2026 que ha reunido a lo más selecto de la industria audiovisual en Las Vegas.
Nada será igual después del primer Mundial de Fútbol asistido por IA. Óscar Sánchez describe su estrategia para difundir la señal a nivel planetario recurriendo a la ‘analogía del chef’. La consigna es que habrá un feed estandarizado que todos podrán personalizar como quieran. «Nos vemos como un grupo de chefs de alta gama preparando el mejor bistec, una vez esté listo, lo pasaremos para que cada cual decore el plato de acuerdo a su audiencia».
Más de 3.000 personas producirán 9.000 horas de contenido, pero lo importante para el directivo de la FIFA es que “estás ‘jugando con los sentimientos’ de miles de millones de personas en todo el mundo que van a llorar, van a estar tristes, estarán en lágrimas o van a ser los más felices». Mucho de ‘no olvidamos el lado humano’ en este The NAB Show 2026, ¿excusatio non petita del sector del cine, la televisión… y todo lo demás?
Verizon es la compañía responsable del diseño y operación de la red de fibra de alta velocidad que conectará a los tres países del Mundial con el Centro Internacional de Transmisiones ubicado en Dallas. Entregará en torno a 7 terabits por segundo de capacidad de datos a través de 129.000 kilómetros de ruta, una auténtica salvajada. Ha desplegado redes privadas de 5G en cada una de las 16 sedes con el fin de garantizar el que describe como “caso de uso principal de la retransmisión”: la cámara corporal de vista del árbitro de Lenovo. Sí.
The NAB Show 2026 ha confirmado que los profundos cambios que se intuían en la producción audiovisual empiezan a hacerse realidad y, lo que es mejor, negocio. Aviso para navegantes al resto de sectores. Tulip Gupta, de Amazon Web Services (AWS), dice que la IA está transformando los datos de los usuarios que las compañías consiguen recopilar en experiencias altamente personalizadas. Nuestro comportamiento está siendo analizado al detalle: qué clicamos, qué pausamos o qué escenas repetimos. El objetivo es insertar la publicidad correcta en el contexto adecuado y permitir compras directas desde el contenido.
Triple salto mortal: ¿cómo conseguirlo en una retransmisión deportiva en directo, cuando no se puede predecir lo que ocurrirá? La IA de AWS usa los metadatos para, al menos, anticipar las preferencias. Adivinará, por ejemplo, cuál es nuestro jugador favorito y nos mostrará sus zapatillas si marca por si las queremos comprar. La publicidad parecerá mucho más orgánica y menos intrusiva. «Digamos que una persona está llorando en una escena y eres capaz de aparecer con un anuncio de Kleenex justo ahí», dice Tulip Gupta.
En un contexto así, para Hans Hoffman, de la Unión Europea de Radiodifusión (EBU) en Ginebra, la introducción de agentes de IA hará necesario asegurar la validación humana final en entornos críticos como la emisión de noticias. “No solo por desconfianza en la madurez de la tecnología, sino para protegerse frente a cuestiones legales que aún no están resueltas”, afirma.

La IA ahora permite realizar análisis, traducción simultánea con sincronización labial, detección y resúmenes de contenido en tiempo real, algo fundamental para las noticias y los deportes. En Europa preocupa mucho salvaguardar la soberanía de los datos, pronto será un requisito estándar en los procesos de licitación y compra de las empresas.
La compañía Dell destaca que, con procesadores más potentes, se podrá acercar la IA al borde y procesar transmisiones en directo justo en el punto de captura. Muchas veces, el periodista no tiene tiempo para “enviar ese vídeo a la nube o a su propio centro de datos que está al otro lado del país o en otro país, necesita procesar esos datos justo ahí», apunta Greg Schiff, uno de sus directivos.
«Tenemos un objetivo muy humilde: multiplicar por 10 la creatividad humana creando nuevas capacidades y herramientas» que se hagan cargo de las “tareas arduas”, anuncia Marcia Mayor de Google DeepMind. El papel del artista y del creador en la era de la IA ha sido uno de los grandes asuntos del The NAB Show 2026. Para Anil Jain, de Google Cloud, la AI no ha venido a sustituir sólo “amplía el lienzo de la creatividad».
La frase «no duermo hasta que llega» es familiar para los profesionales que han tenido que dejar archivos críticos transfiriéndose durante la noche en países con conexiones inestables. El dispositivo Ghost Kits ha recibido alabanzas en Las Vegas porque es una forma fácil, asequible y accesible de generar flujos de “cámara a la nube» (camera to cloud).
Los documentalistas pueden dejar así la cámara rodando continuamente y concentrarse en lo que están viendo. Quizás algún día la IA sea capaz también de leerles la mente para catalogar y descartar tomas automáticamente. Amazon prepara minidocumentales para sus vendedores, donde el equipo de posproducción puede revisar el material mientras la cámara rueda en el set.
Las startups ganadoras del Pilot Innovation Challenge son Summit Technology Laboratory (STL) y AINA. Esta última crea hologramas a partir de una de las varias revoluciones en la imagen 3D en los últimos 10 años: los gaussian splats. A diferencia de las mallas de polígonos del pasado, “que parecían malos personajes de videojuegos”, según Ryan Damm, la tecnología actual apila decenas de miles de pequeños puntos borrosos o salpicaduras (splats) y permite que los hologramas puedan representar de forma fotorrealista elementos complejos como la piel y el cabello. AINA dice estar creando la IA espacial del futuro.
El software espacial Artemis de STL utiliza proyectores para transformar cualquier superficie en una pantalla envolvente, como alternativa más económica a los cascos de realidad virtual o a los paneles LED.
Edición de vídeo con IA (Eyepop AI y Zonic), storyboards e incluso películas completas a partir de un guion (Rotomaker AI), plataformas centralizadas con herramientas de estudio de televisión (BuTV),posproducción totalmente automatizada (CacheWave), agentes de IA para medios (Flomenco)… habrá que tener los nervios de acero de Steven Spielberg en el último SXSW Festival para no sucumbir al empuje creativo de los algoritmos.

